lunes, 21 de octubre de 2024
El nacimiento de la Agricultura, la revolución del neolitico
sábado, 28 de septiembre de 2024
Ardi - a 30 años de su descubrimiento
jueves, 19 de septiembre de 2024
Otzi el hombre de hielo – a 33 años de su descubrimiento
jueves, 5 de septiembre de 2024
Paleopatologia y medicina prehistorica
La paleopatología, es la rama de la medicina que trata las enfermedades que se pueden estudiar en restos fósiles y momificados. A pesar de que normalmente la información que se puede obtener en estos casos es limitada y fragmentaria, resulta en muchos casos suficiente para deducir que las enfermedades existían desde antes de que apareciera nuestra especie. Así, se ha documentado la existencia de enfermedades en restos de animales y plantas que precedieron al humano en millones de años. Hoy se conoce que los reptiles que vivieron durante el Cretácico sufrieron artrosis y enfermedades infecciosas óseas, también es conocido que los caballos que vivieron durante el Mioceno padecieron enfermedades dentarias. Sobre las patologías que tuvieron los humanos prehistóricos, éstas se pueden agrupar de manera muy general y arbitraria en cinco grandes grupos: traumatismos, artritis y artrosis, enfermedades infectocontagiosas, dentarias y tumorales.
Estas enfermedades son analizadas principalmente a través del estudio de vestigios hallados en los restos óseos, o bien en otros tipos de restos orgánicos en las inmediaciones donde se hallan dichos restos como son las cuevas y excavaciones de yacimientos, así como en antiguas necrópolis, fosilizados o no, en momias conservadas en forma espontánea gracias a la sequedad del ambiente o bien embalsamadas por diversos procedimientos artificiales practicados por diversas culturas en todos los continentes
El término paleopatología proviene del griego paleo, que significa "viejo", y pathos que significa "sufrimiento". La primera definición de este término fue planteada por el zoólogo norteamericano Robert Wilson Shufeldt hacia 1882, refiriéndose a ella como «la ciencia de las condiciones patológicas presentes en los órganos de los animales extintos y petrificados». La paleopatología hoy proporciona información sobre cómo y cuándo evolucionaron las enfermedades, pero también el porqué algunos individuos y poblaciones son más propensos a sufrirlas que otros. También aporta datos acerca de la distribución geográfica y los cambios evolutivos de algunas dolencias en el pasado, como la osteoporosis, el cáncer, la tuberculosis, la lepra o la sífilis, algunas de ellas de gran importancia en la actualidad.
Las enfermedades han sido un compañero inseparable de la humanidad, apareciendo en toda su línea filogenética: en los restos de Australopithecus y de todas las especies del género Homo incluyendo los Neanderthales y a los humanos anatómicamente modernos, Homo sapiens. Incluso enfermedades que han sido consideradas “propias de la civilización”, como la gota o la artritis, las padecieron por ejemplo los dinosaurios hace unos 200 millones de años y el oso cavernario de hace cincuenta mil años. También conocemos hoy que las enfermedades y patologías actuales han cambiado a lo largo del tiempo, en su frecuencia y en las formas que adoptan, dependiendo de factores sociales y ambientales, inmunológicos, mutaciones, como ha sido el caso de la lepra, por ejemplo. La revolución que supuso la agricultura y la ganadería en el neolítico para la forma de vida en general, y en la alimentación en particular, inició un incremento de la frecuencia de una enfermedad antes rara, las caries, que ha continuado su progresión hasta la actualidad.
Marc Armand Ruffer fue un patólogo y bacteriólogo angloalemán, quien en un libro titulado Estudios de Paleopatología de Egipto, y publicado en 1921, propuso a la paleopatología como el estudio deductivo de las enfermedades en fósiles. A partir de entonces, gradualmente fueron surgiendo un gran número de científicos quienes, seducidos por esta mezcla de historia, arqueología, paleontología y anatomía comparada, establecieron una ciencia verdaderamente apasionante. Imaginar, desde el punto de vista médico, de qué pudo haberse enfermado un ser vivo, o bien, nuestros ancestros, le imprime al diagnóstico de una enfermedad en el tiempo, algo más allá de la pasión que un médico puede tener al enfrentarse a un reto diagnóstico actual en un individuo de hoy. Se de esta manera forma una amalgama de conocimientos bajo una postura conciliadora que permite imaginarse y sumergirse en el fantástico mundo de la imaginación con un sustento científico real. Un tipo de Sherlock Holmes que además de arqueólogo - paleontólogo resulta médico.
Nuestro viaje de hoy nos permitirá conocer un poco de esta apasionante rama de la ciencia que nos permite a la luz de la medicina moderna entender que provenimos de un mundo esencialmente vinculado con la naturaleza en su forma más pura. El estudio de la medicina primitiva puede en muchos sentidos brindarnos elementos terapéuticos útiles hoy en día y que podrían resultar aún desconocidos para la ciencia moderna. Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy a recorrer el camino de la humanidad a la par de algunas enfermedades que lo acompañan desde antes de sus mismos orígenes, todo ello antes de que aparecieran las fuentes escritas.
Música del capítulo
Mufaya - Epic Music World - A warrior's footsteps - Music for the legacy of the brave
Derek & Brandon Fiechter - Cavemen
Tommy Tutone - 8 Bit Universe - 867-5309 Jenny
Halocene – Repent
Enlaces
Campillo-Valero D. 1993 - 1994. PALEOPATOLOGIA LOS PRIMEROS VESTIGIOS DE LA ENFERMEDAD. COLECCIÓN HISTÓRICA DE CIENCIAS DE LA SALUD. 1a Edicion. Fundación URIACH 1838. p160. Disponible en:
Crubézya É., Bruzekb J., Guilainec J., Cunhad E., Rougéa D., Jelineke J. 2001. The antiquity of cranial surgery in Europe and in the Mediterranean basin. C. R. Acad. Sci. Paris, Sciences de la Terre et des planètes / Earth and Planetary Sciences 332: 417–423. Disponible en:
https://www.researchgate.net/publication/222682909_The_antiquity_of_cranial_surgery_in_Europe_and_in_the_Mediterranean_basin
https://doi.org/10.1002/ajpa.20087
Gargantilla P. 2011. BREVE HISTORIA DE LA MEDICINA. Ediciones Nowtilus, S.L. Doña Juana I de Castilla, Madrid. p44. Disponible en:
http://puentefichas.com/HOLN/PINO/PKPM/capitulo.pdf
https://institucional.us.es/revistas/spal/15/art_2.pdf
http://www.amigosdelmuseoarqueologicodelorca.com/alberca/pdf/alberca12/02_12.pdf
https://www.aranzadi.eus/fileadmin/docs/Munibe/1992063079.pdf
http://www.medicinaysalud.unam.mx/publica/pub_2017_em.pdf
https://www.researchgate.net/publication/293491675_Paleopatologia_Interpretaciones_actuales_sobre_la_salud_en_el_pasado
https://www.researchgate.net/publication/315877332_Suby_J_Luna_L_Aranda_C_y_G_Flensborg_2017_Paleopatologia_la_evolucion_de_nuestra_salud_Revista_Ciencia_Hoy_26157_11-15
https://doi.org/10.1177/0967772013479544
https://www.youtube.com/watch?v=ZKxDQ6bWVFg
Sitio Oficial
https://halocene.com/
https://www.facebook.com/Halocene
sábado, 20 de julio de 2024
Australopithecus – entendiendo las raices de nuestro linaje parte 4
Los Australopitecos, es decir los monos del sur, constituyen un grupo de organismos ancestros de los humanos modernos, que abarcan un período muy amplio de tiempo, ya que existieron durante el Plioceno y el Pleistoceno temprano, un periodo que comprende desde unos 4,2 ma hasta unos 2 ma, fecha aproximada en la que se se han encontrado los fósiles más modernos. Todos los restos fósiles de Australopithecus se han encontrado en África, en lugares como Tanzania, Kenia, Etiopía, Chad y África del Sur. Casi todos éstos fósiles se encuentran en el África oriental y meridional, al este del valle del Rift, una enorme fractura de la corteza terrestre que se extiende desde Mozambique, a través de Malawi, por la región de los Grandes Lagos, el País de los Afar en Etiopía, el mar Rojo y llega hasta el mar Muerto, entre Israel y Jordania. Esta fractura iría separando los ecosistemas orientales, con ambientes cada vez más abiertos y habitados por homínidos, de los ecosistemas occidentales, forestales y húmedos y poblados por los antepasados de los chimpancés y gorilas.
En la actualidad, el grupo de los Australopitecos, incluye siete especies, todas ellas tienen más o menos en común el ser formas gráciles, es decir de contextura delgadas. Y como vimos en una capítulo anterior los Australopitecos de formas robustas, son consideradas un genero distinto, el género Paranthropus.
Igualmente en este capítulo vamos a considerar que tanto Homo habilis como H. rudolfensis son formas tempranas de nuestro género, el género humano o género Homo. Todas las especies eran bípedas, es decir que tenían la capacidad de andar erguidas sobre las extremidades inferiores. Tenían un cerebro pequeño, entre unos 430 a 550 cm3, semejante al de un chimpancé actual. Su altura oscilaba entre 1 y 1,25 m para las especies gráciles, alcanzándose 1,5 m en las especies robustas. Sus pesos oscilarían entre unos 30 a 45 kg. En todas las especies los Australopitecos machos eran de un tamaño significativamente mayor que el de las hembras, es decir que presentan dimorfismo sexual.
La aparición de los Australopitecos vino unida a un cambio de hábitat y de clima. Habitaron un territorio en mosaico de bosques y de sabanas arbustivas, mientras que y medios abiertos y secos, tipo sabana. Es precisamente durante el paso del bosque cerrado al medio abierto y seco, donde se produce la separación de los homínidos de los grandes simios. Estos cambios ambientales se observan a partir de las modificaciones dentarias para el tipo de alimentos nuevos que podían explotar en estos nuevos ambientes.
Los primeros Australopitecos, datan del África oriental con una cronología cercana a los 4,2 ma. A partir de ese momento el grupo se dispersa ampliamente por África oriental y meridional inclusive llegando hasta el mismo Chad. A pesar de que ninguno de los grupos normalmente aceptados como Australopithecus dio lugar a linajes actuales, es aceptado mas o menos de forma consensuada que ya el género Homo debió haberse originado de una especie de Australopithecus en algún momento entre hace 3 y 2 millones de años, especialmente a las especies y formas arcaicas de Homo habilis y H. ergaster, que llevan finalmente hasta el hombre moderno, H. sapiens.
El primer ejemplar de Australopithecus, el espécimen tipo, fue descrito por el anatomista australiano Raymond Dart, el fósil era de un niño de unos tres años al que luego se le conocido como el niño de Taung. Este fósil fue asignado a la especie Australopithecus africanus, en la revista Nature el día 7 febrero de 1925. Dart entendió que el fósil contenía una serie de características humanas pero también de otros homínidos más primitivos, por lo que llegó a la conclusión de que este se trataba de un antepasado humano primitivo, precisamente cuando se estaba en la búsqueda del eslabón perdido.
A la fecha de este grupo se han encontrado 7 especies que vamos a ver de manera general en el capítulo de hoy, para luego revisarlas más detalladamente en sus propios capítulos, dando así inicio a una saga evolutiva de las distintas especies de Australopithecus, que sin lugar a dudas, constituyen parte del camino evolutivo que ha recorrido nuestra especie, la especie humana, un camino que empezamos a andar una vez que nos separamos de la línea evolutiva que lleva a los chimpancés.
Música del capítulo
Manuel Riveiro Hermo – El final del camino – Banda sonora original serie RTVE
Chiptune Planet - Concrete Blonde - Joey / Chiptune Cover 8 bits
Concrete Blonde – Caroline
Alonso C.A. 1999. DEL AUSTRALOPITHECUS AL HOMO SAPIENS. Cuadernos de Bioética. 3 p522-538. Disponible en:
https://sajs.co.za/article/view/9771
Griffith, Jeremy (2013). Freedom Book 1. Vol. Part 8:4G. WTM Publishing & Communications.
Disponible en: https://www.humancondition.com/freedom-expanded-book1-integration-through-love-indoctrination/
https://www.mv.helsinki.fi/home/mhaaramo/metazoa/deuterostoma/chordata/synapsida/eutheria/primates/hominoidea/hominidae_1.html
https://johnhawks.net/weblog/guide-to-australopithecus-species/
Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/234147560_Dental_Evidence_for_the_Diet_of_Australopithecus
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4920303/pdf/rstb20150248.pdf
https://paleoanthro.org/media/journal/content/PA20150037.pdf
https://www.researchgate.net/publication/43080136_Australopithecus_sediba_A_New_Species_of_Homo-Like_Australopith_from_South_Africa/link/543bfdff0cf2d6698be35e3b/download?_tp=eyJjb250ZXh0Ijp7ImZpcnN0UGFnZSI6InB1YmxpY2F0aW9uIiwicGFnZSI6InB1YmxpY2F0aW9uIn19
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5435084/pdf/msx094.pdf
Disponible en: https://doi.org/10.1007/s12052-010-0249-6
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2409097/pdf/joa0212-0544.pdf
https://www.researchgate.net/publication/12324591_Human_evolution_Taxonomy_and_paleobiology
https://web.archive.org/web/20120201093410/http://www.gwu.edu/~hogwash/BW_PDFs/RP131.pdf
https://www.proquest.com/docview/1038821782
https://www.researchgate.net/publication/330173695_Pygmy_Chimpanzee_as_a_Possible_Prototype_for_the_Common_Ancestor_of_Humans_Chimpanzees_and_Gorillas
viernes, 14 de junio de 2024
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