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lunes, 17 de agosto de 2026

Noventa años después de TM 1511 - Cuando desaparecieron las razones para dudar

La historia de la ciencia suele contarse como una sucesión de grandes descubrimientos. Con la aparición de un nuevo fósil, una molécula desconocida o la creación de un instrumento revolucionario parece que se marca un instante en que está por cambiar nuestra comprensión del mundo. Sin embargo, esa imagen es engañosa. Las ciencias no avanzan simplemente porque alguien formule una idea brillante o porque aparezca una nueva evidencia inesperada. Si así fuera, cada descubrimiento extraordinario provocaría una revolución inmediata. En realidad, las teorías científicas permanecen mientras continúen explicando satisfactoriamente las observaciones disponibles y mientras ninguna explicación alternativa logre hacerlo mejor. Por eso, el conocimiento científico rara vez cambia de manera abrupta, por el contrario, lo hace lentamente, a través de un proceso en el que las hipótesis son puestas a prueba, discutidas y confrontadas con nuevas evidencias. La fortaleza de la ciencia no reside en la certeza absoluta, sino en su capacidad para revisar sus propias conclusiones cuando la realidad ofrece mejores respuestas. Las grandes revoluciones científicas no nacen de una sola idea, sino del largo camino que esa idea debe recorrer para demostrar que merece reemplazar a las anteriores.

También solemos pensar que los descubrimientos hablan por sí mismos. Imaginamos que un fósil posee un significado evidente desde el momento en que emerge de la roca, como si bastara encontrarlo para comprender su importancia. Pero ningún hallazgo tiene ese privilegio. La naturaleza aporta evidencias; somos nosotros quienes aprendemos a interpretarlas. Un mismo fósil puede pasar inadvertido durante años, ser considerado una simple curiosidad o convertirse, décadas después, en la pieza clave para responder una pregunta que antes parecía imposible. Lo que cambia no es únicamente el objeto descubierto, sino la manera en que la comunidad científica lo interpreta. Cada evidencia entra en diálogo con las ideas de su tiempo, con los conocimientos disponibles y con las preguntas que aún permanecen abiertas. Solo cuando las nuevas observaciones comienzan a debilitar las explicaciones anteriores y fortalecen una alternativa más convincente, el conocimiento empieza a transformarse. En ciencia, los descubrimientos más importantes no son necesariamente los más espectaculares, sino aquellos que modifican nuestra forma de pensar.



Hace noventa años, en una cantera de Sudáfrica, apareció un cráneo fosilizado identificado con el catálogo TM 1511. A primera vista podía parecer un hallazgo más dentro del creciente registro fósil africano. Sin embargo, aquel descubrimiento llegó en un momento decisivo. Desde hacía más de una década, una hipótesis sobre el origen de la humanidad dividía a la comunidad científica y desafiaba algunas de las ideas más aceptadas de su tiempo. TM 1511 no resolvió por sí solo aquel debate, pero aportó la evidencia que muchos consideraban indispensable para volver a examinar una propuesta que hasta entonces había sido recibida con profundo escepticismo. En este episodio recorreremos la historia de ese descubrimiento pero, sobre todo, intentaremos responder una pregunta mucho más amplia: ¿qué necesita realmente una idea para cambiar el rumbo de una ciencia?

Música del capítulo

Aftertune – Ethereal / BreakingCopyright — Royalty Free Music
Alexander Nakarada - Culprit Massacre / BreakingCopyright — Royalty Free Music
Allan Ariza - Blade Runner Wandering
Rock Nacional en 8 Bit – Virus – Luna de miel - 8 Bit 
Divididos - ¿Qué Ves?

Enlaces

Clarke, R. J., & Kgasi, L. (2026, 8 de mayo). 90th Anniversary of the first discovery of an adult Australopithecus cranium, TM 1511, at Sterkfontein Caves, South Africa. DITSONG Museums of South Africa. Disponible en:
https://ditsong.org.za/en/90th-anniversary-of-the-first-discovery-of-an-adult-australopithecus-cranium-tm-1511-at-sterkfontein-caves-south-africa/

Para leer más

Beaudet A. The Australopithecus assemblage from Sterkfontein Member 4 (South Africa) and the concept of variation in palaeontology. Evolutionary Anthropology. 2023; 32: 154-168. Disponible en: https://doi.org/10.1002/evan.21972
      
Broom, R. (1936) – A new fossil anthropoid skull from South Africa.  Nature 138, 486–488.  Disponible en: https://scispace.com/pdf/new-fossil-anthropoid-skull-from-south-africa-10xjybj46w.pdf
      
Clarke, R. J. (2008) – Latest information on Sterkfontein's Australopithecus skeleton and a new look at Australopithecus. South African Journal of Science, 104(11-12), 443-449.   Disponible en: https://scielo.org.za/pdf/sajs/v104n11-12/a1510412.pdf
      
Dart, R. (1925). Australopithecus africanus: The Man-Ape of South Africa. Nature 115, 195–199. Disponible en:
https://scispace.com/pdf/australopithecus-africanus-the-man-ape-of-south-africa-3eilqj9lgm.pdf
      
Dubow, S. (2020)  Global Science, National Horizons: South Africa in deep time and space. Disponible en:
https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/094E3014085480F89C4BAD12C98BE7A0/S0018246X19000700a.pdf/global-science-national-horizons-south-africa-in-deep-time-and-space.pdf
      
Grine, F. E., Ungar, P. S., Teaford, M. F., & El-Zaatari, S. (2013) The paleobiology of AustralopithecusDisponible en: https://content.e-bookshelf.de/media/reading/L-2680589-0e4101aa19.pdf
      
Partridge, T. C., Granger, D. E., Caffee, M. W., & Clarke, R. J. (2003). Lower Pliocene hominid remains from Sterkfontein. Science (New York, N.Y.), 300(5619), 607–612. Disponible en:
https://www.researchgate.net/publication/10787205_Lower_Pliocene_Hominid_Remains_from_Sterkfontein
      
Pelayo, F. (2008). De Taung a Sterkfontein: La contribución de Robert Broom al reconocimiento de los australopitecinos. Asclepio. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia, 60(1), 163-180. Disponible en:  https://asclepio.revistas.csic.es/index.php/asclepio/article/download/235/231/233
  
Rowan, J., & Wood, B. (2024). Dart and the Taung juvenile: making sense of a century-old record of hominin evolution in Africa. Biology letters, 20(7), 20240185. Disponible en: https://doi.org/10.1098/rsbl.2024.0185
      
Shepherd, N. (2002) – Disciplining archaeology; the invention of South African prehistory, 1923-1953.  Kronos, 28(1), 127-145. Disponible en: https://www.scielo.org.za/pdf/kronos/v28n1/06.pdf
      
Tobias, P. V. (2005) – Eighty years after the discovery of the Taung skull revolutionised paleoanthropology. Anthropologie (1962-), 43(2/3), 121–128.  Disponible en:
http://puvodni.mzm.cz/Anthropologie/downloads/articles/2005/Tobias_2005_p121-128.pdf

domingo, 17 de mayo de 2026

Australopithecus sediba - La huella que aún no encuentra su lugar

 


No sé cómo comenzó todo, pero recuerdo el movimiento entre los árboles y el suelo firme bajo mis pies. Mi cuerpo no pertenecía por completo a ninguno de esos mundos. Podía aferrarme con fuerza, elevarme entre ramas cuando era necesario, pero también podía caminar erguido durante largos trayectos. Yo no era el único. Otros como yo recorríamos este paisaje, entre claros y zonas más densas, buscando el alimento que cambiaba según las estaciones.  Nuestros cuerpos eran ligeros, nuestras manos capaces de sujetar con precisión, y nuestros movimientos combinaban equilibrio y adaptación. No conocíamos nombres, pero existíamos en ese punto intermedio donde nada estaba completamente definido. Con el tiempo, nuestros restos quedaron atrapados en la roca, preservando fragmentos de lo que fuimos, sin saber que algún día alguien intentaría entendernos.

Muchos años después, esos restos fueron descubiertos en un lugar que hoy se conoce como Malapa, en el sur de África. A partir de ellos, los investigadores reconstruyeron una especie que llamaron Australopithecus sediba. Vocablo que deriva de la lengua sudafricana sesotho y significa "simio del sur de la fuente".   La evidencia muestra que esta especie presenta una combinación de rasgos que no encaja fácilmente en una sola categoría. El cráneo y la dentición conservan características propias de australopitecos, mientras que ciertas estructuras de la pelvis, la mano y la columna presentan similitudes con formas más cercanas a los primeros miembros del género Homo. Esta mezcla de características ha dado lugar a distintas interpretaciones. Una corriente de pensamiento sugiere una posible cercanía evolutiva con los primeros Homo, mientras que otra plantea que Autralopithecus sediba se trata de una rama independiente que desarrolló rasgos similares de manera paralela. La información disponible no resuelve el problema de forma definitiva, pero sí permite entender que la diversidad de formas en este periodo fue mayor de lo que se pensaba.

En nuestro viaje de hoy examinaremos de manera detallada las distintas evidencias  evidencias asociada a Australopithecus sediba, tratando de integrar los datos anatómicos, funcionales y ecológicos disponibles.  Analizaremos aspectos como su forma de locomoción, su dieta y su posición evolutiva, diferenciando claramente entre lo que está respaldado por los fósiles y lo que permanece como hipótesis.  A través de este recorrido, trataremos de comprender mejor el papel que tiene esta especie dentro del panorama más amplio de la evolución humana.


Música del capítulo

Thomas Newman - Whisper Of A Thrill ( Meet Joe Black main theme )
Culture Capital - KHAYA | Beautiful & Deep African Meditation Music 
Chiptune planet - DIO – Don´t talk with strangers - 8-bit
Dio – Holy Diver

Enlaces

Berger, L. R., de Ruiter, D. J., Churchill, S. E., Schmid, P., Carlson, K. J., Dirks, P. H. G. M., & Kibii, J. M. (2010). Australopithecus sediba: A new species of Homo-like australopith from South Africa. *Science, 328*(5975), 195–204.  Disponible en: https://doi.org/10.1126/science.1184944

Dirks, P. H. G. M., Kibii, J. M., Kuhn, B. F., Steininger, C., Churchill, S. E., Kramers, J. D., ... Berger, L. R. (2010). Geological setting and age of Australopithecus sediba from southern Africa. *Science, 328*(5975), 205–208.  Disponible en: 
https://www.researchgate.net/publication/43080137_Geological_Setting_and_Age_of_Australopithecus_sediba_from_Southern_Africa 

de Ruiter, D. J., et al. (2013). Mandibular remains support taxonomic validity of Australopithecus sediba. *Science, 340*(6129), 1232997. Disponible en:
https://people.tamu.edu/~tdewitt/De%20Ruiter%20et%20al.%20(2013)%20Science.pdf 

Du, A., & Alemseged, Z. (2019). Temporal evidence shows Australopithecus sediba is unlikely to be the ancestor of Homo. *Science Advances, 5*(5), eaav9038.  Disponible en: https://doi.org/10.1126/sciadv.aav9038 

Hawks, J., & Berger, L. R. (2022). Mandibular ramus morphology and species identification in Australopithecus sediba. *South African Journal of Science, 118*(5/6).  Disponible en: https://www.scielo.org.za/pdf/sajs/v118n3-4/22.pdf 

Henry, A. G., Brooks, A. S., & Piperno, D. R. (2012). Microfossils in calculus demonstrate consumption of plants and cooked foods in Australopithecus sediba. *Nature, 487*, 90–93.  Disponible en: https://doi.org/10.1038/nature11106 

Holliday, T. W., et al. (2018). Body size and proportions of Australopithecus sediba. *PaleoAnthropology*, 2018, 1–10. Disponible en:
https://paleoanthropology.org/ojs/index.php/paleo/article/view/772/733 

Kivell, T. L., Kibii, J. M., Churchill, S. E., Schmid, P., & Berger, L. R. (2011). The hand of Australopithecus sediba. *Science, 333*(6048), 1411–1417.  Disponible en:  https://doi.org/10.1126/science.1202625 

Laudicina, N. M., Rodriguez, F., & DeSilva, J. M. (2019). Reconstructing birth in Australopithecus sediba. *PLOS ONE, 14*(9), e0221871. Disponible en:
Ledogar, J. A., et al. (2016). Mechanical evidence that Australopithecus sediba was limited in its ability to eat hard foods. *Nature Communications, 7*, 10596.Disponible en:  https://doi.org/10.1038/ncomms10596 

Mongle, C. S., Strait, D. S., & Grine, F. E. (2023). An updated analysis of hominin phylogeny with an emphasis on re-evaluating the phylogenetic relationships of Australopithecus sediba. *Journal of Human Evolution, 173*, 103296. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2022.103296 

Morris, A. (2011). On human evolution, Australopithecus sediba and nation building. *South African Journal of Science, 107*(11/12), Art. #957. Disponible en: https://www.scielo.org.za/pdf/sajs/v107n11-12/v101n11-12a05.pdf 
 
Pickering, R., Dirks, P. H. G. M., Jinnah, Z., de Ruiter, D. J., Churchill, S. E., Herries, A. I. R., Woodhead, J. D., Hellstrom, J. C., & Berger, L. R. (2011). Australopithecus sediba at 1.977 Ma and implications for the origins of the genus Homo. *Science, 333*(6048), 1421–1423.  Disponible en:
https://doi.org/10.1126/science.1203697 

Prang, T. C. (2015). Rearfoot posture of Australopithecus sediba and the evolution of the hominin longitudinal arch. *Scientific Reports, 5*, 17677.  Disponible en:
Rein, T. R., Harrison, T., Carlson, K. J., & Harvati, K. (2017). Adaptation to suspensory locomotion in Australopithecus sediba. *Journal of Human Evolution, 104*, 1–12.  Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2016.12.001 

Thackeray, J. F. (2010). Comparisons between Australopithecus sediba and other hominin taxa, in the context of probabilities of conspecificity. *South African Journal of Science, 106*(7/8), Art. #348.  Disponible en:
Vyrskiy, S. (2022). The issues of classification and phylogenetic position of Australopithecus sediba. *Journal of Anthropological and Archaeological Sciences, 6*(3). Disponible en:
https://lupinepublishers.com/anthropological-and-archaeological-sciences/pdf/JAAS.MS.ID.000237.pdf 

Williams, S. A., Prang, T. C., Meyer, M. R., Nalley, T. K., Van Der Merwe, R., Yelverton, C., ... Berger, L. R. (2021). New fossils of Australopithecus sediba reveal a nearly complete lower back. *eLife, 10*, e70447. Disponible en:
https://doi.org/10.7554/eLife.70447 


viernes, 3 de abril de 2026

Australopithecus garhi - cuando la evolución no tenía un camino

El sol apenas asoma sobre la llanura y ya calienta la tierra abierta, cuarteada por estaciones de lluvia que van y vienen sin aviso. Camino entre hierbas bajas que se mecen con el viento y arbustos dispersos que proyectan sombras cortas, buscando algo que llevar a la boca antes de que el calor se vuelva insoportable. No estoy solo: a lo lejos, otros como yo avanzan con cautela, atentos al movimiento de otros que acechan en los bordes del paisaje. Mi cuerpo se equilibra entre dos mundos; mis piernas me llevan erguido sobre el suelo, pero mis brazos aún recuerdan la seguridad de los árboles. A veces me detengo, levanto la cabeza y observo. El aire viene lleno de olores: agua, tierra húmeda, carroña. Esos olores son pistas, señales que pueden significar alimento… o peligro. No entiendo el mundo como lo harán otros después, pero lo recorro con una mezcla de curiosidad y urgencia que guía cada uno de mis pasos.

Hoy encuentro huesos. No son recientes, pero aún guardan algo en su interior. Los tomo, los golpeo con piedras, una y otra vez, hasta que ceden. El sonido seco resuena en la llanura. Dentro hay alimento, y eso basta. No sé que este gesto será recordado, ni que alguien, en un tiempo imposible, verá en estas marcas algo más que supervivencia. Para mí es simple: hambre, esfuerzo, recompensa. Mis dientes son fuertes, mi mandíbula poderosa, y cada bocado exige trabajo. Se que no soy como los que vendrán, pero tampoco soy como los que me precedieron. Mi mundo cambia lentamente, y yo cambio con él, aunque no lo sepa. A mi alrededor, la vida se abre paso en múltiples formas: animales que pastan, otros que cazan, otros que huyen. Yo también estoy en ese juego, en ese equilibrio frágil donde cada día cuenta, donde cada decisión importa.

Y ahora, millones de años después, nuestro viaje de hoy nos prepara para hacer algo imposible: viajar hacia ese mundo perdido, para ello usaremos una máquina que atraviesa el tiempo como si fuera un río, llevándonos desde el presente hasta las orillas antiguas del Awash, en lo que hoy llaman Etiopía. Allí, en ese paisaje de sabanas abiertas y lagos intermitentes, nos espera este antiguo pariente, una criatura que vivió en un momento crucial de nuestra historia. Vamos a observarlo, a reconstruir su vida a partir de fragmentos de hueso, de herramientas rudimentarias, de huellas casi borradas por el tiempo. Pero más que datos, buscamos una historia: entender quién fue, cómo vivió y qué lugar ocupa en el largo camino que conduce hasta nosotros. Ajusten los sentidos porque estamos a punto de descender en uno de los capítulos más enigmáticos de la evolución humana.

Música del capítulo

Ioan S. Composer - Child Dreams 
Power Music Factory - Suspense 
Maverick Masculinity - 1hour of Shamanic Drums: For Energetic Breathwork & Movement
Chiptune Planet - Led Zeppelin -  Whole Lotta Love (8 bit)
Led Zeppelin - The Song Remains The Same

Enlaces

Agustí, J. (2018). Evolution of the ‘Homo’ genus: New mysteries and perspectives. Metode Science Studies Journal, (8), 71–77.  Disponible en:
Asfaw B., et al. (1999). Australopithecus garhi: A New Species of Early Hominid from Ethiopia.Science284,629-635.  Disponible en:
https://www.researchgate.net/publication/13084048_Australopithecus_garhi_A_New_Species_of_Early_Hominid_from_Ethiopia 

Braun, D. R., Aldeias, V., Archer, W., Arrowsmith, J. R., Baraki, N., Campisano, C. J., Deino, A. L., DiMaggio, E. N., Dupont-Nivet, G., Engda, B., Feary, D. A., Garello, D. I., Kerfelew, Z., McPherron, S. P., Patterson, D. B., Reeves, J. S., Thompson, J. C., & Reed, K. E. (2019). Earliest known Oldowan artifacts at >2.58 Ma from Ledi-Geraru, Ethiopia, highlight early technological diversity. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 116(24), 11712–11717. Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.1820177116 

de Heinzelin, J., Clark, J. D., White, T., Hart, W., Renne, P., WoldeGabriel, G., Beyene, Y., & Vrba, E. (1999). Environment and behavior of 2.5-million-year-old Bouri hominids. Science (New York, N.Y.), 284(5414), 625–629. Disponible en:
https://www.researchgate.net/publication/13084047_Environment_and_Behavior_of_25-Million-Year-Old_Bouri_Hominids 

Dunsworth, H.M. (2010). Origin of the Genus Homo. Evo Edu Outreach 3, 353–366. Disponible en:
Groves, C. (1999). Australopithecus garhi: A new-found link? Reports of the National Center for Science Education, 19(3), 10–13. National Center for Science Education. Disponible en:
https://ncse.ngo/australopithecus-garhi-new-found-link 

Guil-Guerrero, J.L., Manzano-Agugliaro, F. (2024). Worldwide Research on Australopiths. Afr Archaeol Rev 41, 477–503. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s10437-024-09580-x 

Hawks, J. (2023, September 20). Guide to Australopithecus species. Disponible en:
https://www.johnhawks.net/p/guide-to-australopithecus-species 

Kimbel, W. H., & Villmoare, B. (2016). From Australopithecus to Homo: the transition that wasn't. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 371(1698), 20150248. Disponible en:

Max Planck Society. (2010, August 12). Oldest evidence of human stone tool use and meat-eating. Disponible en:
McHenry, H. M., & Coffing, K. (2000). Australopithecus to Homo: Transformations in Body and Mind. Annual Review of Anthropology, 29, 125–146. Disponible en:
McPherron, S. P., Alemseged, Z., Marean, C. W., Wynn, J. G., Reed, D., Geraads, D., Bobe, R., & Béarat, H. A. (2010). Evidence for stone-tool-assisted consumption of animal tissues before 3.39 million years ago at Dikika, Ethiopia. Nature, 466(7308), 857–860.  Disponible en:
https://www.researchgate.net/publication/283496176_Evidence_for_Stone-Tool-Assisted_Consumption_of_Animal_Tissues_before_339_million_years_ago_at_Dikika_Ethiopia 

Sanders, R. (1999, April 19). Earliest evidence of animal butchery, new species of human ancestor, found in Ethiopia’s Afar desert. University of California, Berkeley. Disponible en:
https://newsarchive.berkeley.edu/news/media/releases/99legacy/4-19-1999z.html 

Semaw, S., Renne, P., Harris, J. et al. (1997). 2.5-million-year-old stone tools from Gona, Ethiopia. Nature 385, 333–336 . Disponible en:  https://doi.org/10.1038/385333a0 

Semaw, S., Rogers, M. J., Quade, J., Renne, P. R., Butler, R. F., Dominguez-Rodrigo, M., Stout, D., Hart, W. S., Pickering, T., & Simpson, S. W. (2003). 2.6-Million-year-old stone tools and associated bones from OGS-6 and OGS-7, Gona, Afar, Ethiopia. Journal of human evolution, 45(2), 169–177.  Disponible en: https://scholarblogs.emory.edu/stoutlab/files/2013/07/Semaw-et-al-2003.pdf 

Spoor, F., Leakey, M. G., & O’Higgins, P. (2016).  Middle Pliocene hominin diversity: Australopithecus deyiremeda and Kenyanthropus platyops. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 371(1698), 20150231. Disponible en:  https://doi.org/10.1098/rstb.2015.0231 

Villmoare B.  et al. (2015).  Early Homo at 2.8 Ma from Ledi-Geraru, Afar, Ethiopia.Science347,1352-1355.  Disponible en:  https://www.science.org/doi/10.1126/science.aaa1343
 
Villmoare, B., Delezene, L.K., Rector, A.L. et al. (2025).  New discoveries of Australopithecus and Homo from Ledi-Geraru, Ethiopia. Nature 650, 374–380  Disponible en:
https://doi.org/10.1038/s41586-025-09390-4

sábado, 7 de febrero de 2026

Cuando los huesos piden volver a ser leídos – quién fue Little Foot ?


Little Foot, es un fósil de hominino catalogado como StW-573, ocupa un lugar único en la historia del estudio de la evolución humana. Descubierto en Sudáfrica, se trata del esqueleto de un australopitecino con un nivel de preservación excepcional, muy superior al de la mayoría de los fósiles de homínidos tempranos. A diferencia de otros hallazgos, que suelen estar representados por fragmentos aislados, Little Foot conserva de forma conjunta gran parte del cráneo, la columna vertebral, la pelvis y las extremidades, lo que permite reconstruir con gran detalle cómo era su cuerpo y cómo se movía.  

Su antigüedad, cercana a los 3,7 millones de años, lo sitúa en un momento clave de la evolución de los homínidos, cuando el bipedalismo ya estaba bien establecido, pero aún coexistía con adaptaciones para la vida en los árboles. Gracias a esta combinación de rasgos, Little Foot se ha convertido en una referencia central para comprender la anatomía, la locomoción y la ecología de los australopitecinos del sur de África. Al mismo tiempo, su estudio ha reavivado debates clásicos sobre la diversidad de especies en este grupo, mostrando que incluso los fósiles mejor preservados pueden dar lugar a interpretaciones distintas cuando se analizan desde marcos teóricos diferentes.

En los últimos años, el interés por Little Foot ha ido más allá de su anatomía y su contexto geológico, para centrarse también en su posición taxonómica. En noviembre de 2025 se publicó un nuevo artículo que retoma este debate desde una perspectiva crítica. Este trabajo no presenta nuevos fósiles ni reinterpretaciones espectaculares del esqueleto, sino que se enfoca en revisar cuidadosamente cómo se han utilizado ciertos rasgos anatómicos para asignar a Little Foot a una especie concreta.   El artículo se inscribe en una larga tradición de estudios que revisan, afinan o cuestionan propuestas previas a partir de comparaciones detalladas y de una reflexión metodológica sobre qué características son realmente útiles para clasificar a los homínidos fósiles. Mas que cerrar una discusión, este tipo de trabajos pone de relieve que la taxonomía no es un ejercicio definitivo, sino un proceso dinámico, en el que nuevas lecturas de datos ya conocidos pueden modificar la forma en que entendemos fósiles clave. En este contexto, este artículo funciona como un punto de partida para revisar con mayor cautela y profundidad el estatus de Little Foot dentro de la evolución humana temprana.

Nuestra máquina del tiempo nos lleva hasta unos 3 millones 700 mil años atrás, hasta la localidad de Sterkfontein en Sudáfrica, donde veremos de cerca algunos detalles sobre este particular fósil homínido, que abre una una ventana al pasado profundo a través de un cuerpo casi intacto que nos permite imaginar cómo caminaban, trepaban y habitaban el mundo nuestros ancestros, cuando la humanidad apenas comenzaba a tomar forma.

Música del capítulo

othopux - Midnight Fault Line
Music for - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation - Pure Positive Vibes
8 Bit Universe - All Right Now [8 Bit Tribute to Free]
Living Colour -  Cult of Personality

Enlaces

Martin, J. M., L. Morris-Obst, A. B. Leece, S. Baker, A. I. R. Herries, and D. S. Strait. 2025. “ The StW 573 Little Foot Fossil Should Not Be Attributed to Australopithecus prometheus.” American Journal of Biological Anthropology 188, no. 4: e70177.  Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.70177. 

Para leer más 

Beaudet, A., Clarke, R. J., Heaton, J. L., Pickering, T. R., Carlson, K. J., Crompton, R. H., Jashashvili, T., Bruxelles, L., Jakata, K., Bam, L., Van Hoorebeke, L., Kuman, K., & Stratford, D. (2020). The atlas of StW 573 and the late emergence of human-like head mobility and brain metabolism. Scientific reports, 10(1), 4285. Disponible en:
Clarke R.J., Tobias P.V. (1995).  Sterkfontein Member 2 Foot Bones of the Oldest South African Hominid.Science  269,521-524.  Disponible en:
Clarke, R. J. (1998). First ever discovery of a well-preserved skull and associated skeleton of Australopithecus. South African Journal of Science, 94(10), 460–463. Disponible en:
https://journals.co.za/doi/epdf/10.10520/AJA00382353_236 

Clarke, R.J. (2008). "Latest information on Sterkfontein's Australopithecus skeleton and a new look at Australopithecus" (PDF). South African Journal of Science. 104 (11–12): 443–449. Disponible en:
https://www.scielo.org.za/pdf/sajs/v104n11-12/a1510412.pdf 

Clarke, R. J., & Kuman, K. (2019). The skull of StW 573, a 3.67 Ma Australopithecus prometheus skeleton from Sterkfontein Caves, South Africa. Journal of human evolution, 134, 102634. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2019.06.005 

Crompton, R. H., McClymont, J., Elton, S., Thorpe, S., Sellers, W., Heaton, J., Pickering, T. R., Pataky, T., Carlson, K. J., Jashashvili, T., Beaudet, A., Bruxelles, L., Goh, E., Kuman, K., & Clarke, R. (2021). StW 573 Australopithecus prometheus: Its Significance for an Australopith Bauplan. Folia primatologica; international journal of primatology, 92(5-6), 243–275. Disponible en: https://doi.org/10.1159/000519723 

Polakovic G.  (2024).  Little Foot fossil analysis helps unlock when humans and apes diverged. USC Today.  Disponible en: https://today.usc.edu/little-foot-fossil-analysis-human-ape-evolution-usc-research/ 

Stratford D, Granger DE, Bruxelles L, Clarke RJ, Kuman K, Gibbon RJ. (2017).  Comments on ‘The age of fossil StW573 (‘Little Foot’): An alternative interpretation of 26Al/10Be burial data’. S Afr J Sci.;113(5/6), Art. #a0213.  Disponible en:

lunes, 15 de diciembre de 2025

Australopithecus deyiremeda - dejando huellas en la tierra y sombras en las ramas

Yo fui Deyiremeda, pero me decían Deyi, un "pariente cercano" en lengua afar. Mi día empezaba al amanecer, con el sol que caia sobre la sabana y los bosquecillos. Caminaba balanceándome ligeramente, sintiendo la tierra bajo mis pies con dedos curvos y flexibles. A diferencia de mis vecinos, los afarensis, la familia de Lucy, que pisaban firmes en las llanuras abiertas comiendo hierbas y raíces de sabana, yo prefería los árboles. Mi pie tenía un pulgar que me resultaba ideal para agarrarme a ramas y escapar de los leopardos y otros grandes animales que nos cazaban. Allí en lo alto, recolectaba frutos, hojas tiernas y nueces de plantas, así como algunos insectos en las sombras frescas; mis dientes eran pequeños, con los caninos simples, estaban hechos para esa dieta basada en plantas, pero no para masticar cosas duras. 

Trepaba para descansar o huir, sintiendo el viento en mi pelaje, y en el suelo empujaba con el segundo dedo para equilibrar mi marcha entre cielo y tierra. Vivíamos cerca de los afarensis en Woranso-Mille, pero sin competir mucho: ellos en zonas abiertas con pastos, pero yo en los rincones más boscosos. Era una coexistencia pacífica en un mundo cambiante, donde el clima secaba los bosques y nos empujaba a adaptarnos.   Un día, un temblor marcó el fin de mi era. Millones de años después, mis huesos –como la mandíbula juvenil o mi pie parcial– fueron desenterrados por científicos, quienes analizaron los isótopos de carbono para confirmar mi dieta arbórea y mi pie para probar que la trepada persistía. Mi historia, se publicó en un artículo de Nature hacia finales de noviembre de 2025, y en el muestra que la evolución era un baile ramificado entre ramas y suelo, con primos como yo. Desde el pasado, les digo a Uds. que me escuchan, que miren atrás, ya que en mis pasos está el inicio de los suyos.

El descubrimientos de Lucy, el famoso esqueleto de Australopithecus afarensis hallado en 1974 por Donald Johanson, mostró que nuestros ancestros eran bípedos, con pies adaptados al suelo pero aún mantenían una morfología arbórea, y una dieta mixta con recursos disponibles tanto en los bosques como en las sabanas, permitiendo a la especie de Lucy adaptarse a los cambios climáticos. Pero Lucy y los suyos no estaban solos, en 2015 se propuso la existencia de otra especie: Australopithecus deyiremeda, que se encontró a unos 35 km de la localidad de Hadar.   Con esta propuesta, los científicos se tomaron las cosas con calma, ya que esta descripción se basaba en mandíbulas y dientes por lo cual en ese momento no hubo consenso total. Sus descubridores la vieron distinta de la especie de Lucy, ésto por sus dientes más pequeños y sus mandíbulas más robustas, sugiriendo con esto la existencia de unas diversidad homínida mayor a la que se esperaba. 

Los críticos, de forma coherente, cuestionaron la validez de Australopithecus deyiremeda, por las escasas muestras y también por la posible variaciones que se da de manera natural dentro de las especies, debatiendo con estos argumentos si ésta era una especie real o solo una forma de Australopithecus afarensis.  

Este estudio, que vamos a revisar el día de hoy describe 13 nuevos fósiles de Australopithecus deyiremeda en la localidad de Burtele, datados entre 3.59 y 3.33 millones de años y muestran que A. deyiremeda se puede diferenciar de manera válida y lo  comparan con otras especies como Ardipithecus ramidus y A. afarensis.  Este artículo valida la especie y pinta con esto un Plioceno africano más diverso, lo cual es importante porque influye en la forma en que hoy vemos nuestra evolución. 


Música del capítulo

Melodic Music Extension - John Williams - Carol of the Bells Extended
Futurescapes - Sci Fi Ambience - The Spire: Dark Atmospheric Sci Fi Ambient Music 
8 Bit Universe - All I Want for Christmas Is You (8-Bit Version)
8 Bit Universe - Sleigh Ride (8-Bit Version)
Shakin’ Stevens  - Merry Christmas Everyone

Enlaces

Fuente
Haile-Selassie, Y., Schwartz, G.T., Prang, T.C. et al. (2025). New finds shed light on diet and locomotion in Australopithecus deyiremeda. Nature.  Disponible en:
Para leer más 

Arizona State University.  December 12, 2025.   This 3.4 Million-Year-Old Foot Changes the Story of Human Origins.  SciTechDaily.  Disponible en:
https://scitechdaily.com/this-3-4-million-year-old-foot-changes-the-story-of-human-origins/
  
Haile-Selassie, Y., Saylor, B., Deino, A. et al. (2012). A new hominin foot from Ethiopia shows multiple Pliocene bipedal adaptations. Nature 483, 565–569.  Disponible en:
Kimbel, W. H., & Delezene, L. K. (2009).  Lucy redux: A review of research on Australopithecus afarensis. Yearbook of Physical Anthropology, 52, 2–48. Disponible en:
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ajpa.21183 

SWI swissinfo.ch.  26 noviembre 2025.  Lucy´ coexistió con otra especie de Australopithecus, los deyiremeda.  Sociedad Suiza de Radio y Televisión.  Disponible en:  
https://www.swissinfo.ch/spa/lucy-coexisti%C3%B3-con-otra-especie-de-australopithecus%2C-los-deyiremeda/90509464   

Wood, B., & Lonergan, N. (2008). The hominin fossil record: taxa, grades and clades. Journal of anatomy, 212(4), 354–376.  Disponible en:  
Capítulos que enlazan con este:

Australopithecus deyiremeda

Ivoox:

lunes, 20 de octubre de 2025

Australopithecus deyiremeda

Hace millones de años, en la hoy Etiopía, la vida se desplegaba en un tapiz complejo de bosques, praderas y sabanas. En este escenario, la historia de nuestra propia evolución se escribía, no como una línea recta, sino como un enredado y fascinante arbusto. Durante mucho tiempo, la figura de Lucy, la icónica Australopithecus afarensis, dominó este relato. Ella y su especie eran vistas como el único capítulo de la evolución humana en ese período, el eslabón solitario que teníamos en esa línea de tiempo. Pero el pasado, como la vida misma, es mucho más complicado y lleno de sorpresas.  En el año 2011, en el mismo Valle del Afar donde se encontró a Lucy, un equipo de científicos realizó un hallazgo que cambiaría nuestra perspectiva. No encontraron un esqueleto completo, sino algo más modesto: fragmentos de mandíbulas, dientes y un puñado de huesos. Para un ojo no entrenado, podrían haber pasado desapercibidos, pero para los paleoantropólogos, estos huesos eran como piezas de un rompecabezas antiguo que revelaban una imagen completamente nueva.

Al examinar los fósiles, se dieron cuenta de algo asombroso. Aunque estos individuos habían vivido en la misma época y en el mismo lugar que Lucy, sus características eran notablemente diferentes. Sus dientes eran más pequeños, su esmalte dental era más grueso y la forma de su mandíbula no coincidía con la de A. afarensis. Era una especie distinta, una rama que no habíamos visto antes en nuestro árbol evolutivo.  A esta nueva especie se le dio el nombre de Australopithecus deyiremeda. El nombre en sí es un tributo a la gente local de la región Afar, que lo traduce como “pariente cercano”. Y eso es exactamente lo que nos dice este descubrimiento: que hace 3.3 millones de años, en ese mismo paisaje africano, Lucy no estaba sola, compartía su mundo con al menos otra especie de hominino.  Este hallazgo es de una importancia monumental. Nos obliga a dejar de lado la idea de una evolución lineal y a abrazar la noción de que el camino hacia el ser humano moderno fue un proceso diverso y complejo. En el Plioceno Medio, múltiples especies de homininos coexistieron, cada una con sus propias adaptaciones, dietas y estrategias de supervivencia. Australopithecus deyiremeda es la prueba tangible de que nuestra historia no es una simple narración, sino una rica y multifacética saga de coexistencia.  

Hoy, nuestra máquina del tiempo nos llevará hacia el pasado remoto, hasta las regiones del Afar en África, hace unos 3,3 millones de años, en donde revisaremos de cerca las características de Australopithecus deyiremeda y sus implicaciones para el entendimiento del origen de nuestro linaje, el linaje humano.         

Música del capítulo

Scott Buckley - Phase Shift
Music For - AFRICAN DRUM MUSIC  Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self
Music For - INDIAN FLUTE MUSIC - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music ॐ
8-Bit Misfits - Rock and Roll, Pt. 2
Gary Glitter - Rock and Roll, Parte 1 & 2

Enlaces

Bower B.  2015.  Fossils suggest another hominid species lived near Lucy.  Science News.  
Disponible en: https://www.sciencenews.org/article/fossils-suggest-another-hominid-species-lived-near-lucy 

Haile-Selassie, Y., Deino, A.L., Saylor, B.Z., Umer, M., & Latimer, B.M. (2007). Preliminary geology and paleontology of new hominid-bearing Pliocene localities in the central Afar region of Ethiopia. Anthropological Science, 115, 215-222.  Disponible en: 
https://www.researchgate.net/publication/250005167_Preliminary_geology_and_paleontology_of_new_hominid-bearing_Pliocene_localities_in_the_central_Afar_region_of_Ethiopia 

Haile-Selassie, Y., Gibert, L., Melillo, S. et al. (2015).  New species from Ethiopia further expands Middle Pliocene hominin diversity. Nature 521, 483–488.  Disponible en:   
https://d1wqtxts1xzle7.cloudfront.net/94597465/New-species-from-Ethiopia-further-expands-Middle-Pliocene-hominin-diversity-libre.pdf? 

Haile-Selassie Y. , Melillo S.M. , & Su D.F. . (2016). The Pliocene hominin diversity conundrum: Do more fossils mean less clarity?, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 113 (23) 6364-6371. Disponible en: 
https://doi.org/10.1073/pnas.1521266113   

Hanegraef H., Leakey M. G., Leakey L. N. & Spoor F.   2024. — Mid-Pliocene hominin diversity revisited, in Hublin J.-J., Mounier A. & Teyssandier N. (eds), Lucy’s Heirs – Tribute to Yves Coppens. Comptes Rendus Palevol 23 (29): 453-464.  Disponible en:  
https://sciencepress.mnhn.fr/sites/default/files/articles/hd/comptes-rendus-palevol2024v23a29-pdfa.pdf 

Kimbel, W.H. and Delezene, L.K. (2009), “Lucy” redux: A review of research on Australopithecus afarensis. Am. J. Phys. Anthropol., 140: 2-48. Disponible en: 
Kimbel W.H., Villmoare B. (2016).  From Australopithecus to Homo: the transition that wasn’t. Phil. Trans. R. Soc. B371: 20150248.  Disponible en:  
https://royalsocietypublishing.org/doi/epdf/10.1098/rstb.2015.0248 

N.E. Levin, Y. Haile-Selassie, S.R. Frost, & B.Z. Saylor. (2015). Dietary change among hominins and cercopithecids in Ethiopia during the early Pliocene, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 112 (40) 12304-12309, Disponible en: 
   
Madison P.  (2015).  Deyiremeda: What’s Interesting & What’s Questionable.   Fossil History.  Disponible en:  
https://fossilhistory.wordpress.com/2015/05/28/australopithecus-deyiremeda-whats-interesting-and-whats-questionable-about-the-fossils-so-far/   

Martin JM, Leece AB, Baker SE, Herries AIR, Strait DS. (2024).  A lineage perspective on hominin taxonomy and evolution. Evolutionary Anthropology. ; 33:e22018. Disponible en:  
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/evan.22018 

Spoor, F., Leakey, M. G., & O'Higgins, P. (2016). Middle Pliocene hominin diversity: Australopithecus deyiremeda and Kenyanthropus platyops. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 371(1698), 20150231. Disponible en:
https://royalsocietypublishing.org/doi/epdf/10.1098/rstb.2015.0231 
Thomson Reuters.  (2015).  New hominin species may have lived alongside 'Lucy'.  CBC Radio Canada News.  Disponible en:  
https://www.cbc.ca/news/science/new-hominin-species-may-have-lived-alongside-lucy-1.3090697
 
Wood, B. and K. Boyle, E. (2016), Hominin taxic diversity: Fact or fantasy?. Am. J. Phys. Anthropol., 159: 37-78. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.22902 


viernes, 17 de octubre de 2025

Entre la extinción y el origen: los últimos Australopithecus y los primeros Homo

Entre hace tres y dos millones de años se da un período crítico para la evolución humana, marcado por la aparición de los géneros Homo y Paranthropus, pero también la desaparición de posibles ancestros de nuestro linaje, los Australopithecus. En África oriental, la escasez de sitios fósiles que capturen este lapso ha limitado las pruebas de hipótesis sobre los contextos adaptativos que impulsaron estos eventos. Hoy revisamos un artículo publicado en la revista Nature, el cual describe nuevos fósiles de homíninos recuperados en el área del Proyecto de Investigación Ledi-Geraru en Etiopía. Estos hallazgos reportan la presencia de Homo en 2,78 y 2,59 Ma, y de Australopithecus en 2.63 Ma, sugiriendo una mayor diversidad en el registro fósil y la coexistencia de linajes no relacionados con los parántropos en la región de Afar antes de 2,5 Ma.

Los especímenes homininos incluyen restos dentales bien preservados. Algunos de estos se atribuyen a Homo, tiene una forma diferente a la de Australopithecus afarensis, ya que presenta una corona más equilibrada y una cavidad frontal más pequeña. Por otra parte aparecen otros restos los cuales se asignan al género Australopithecus, mostrando diferencias con A. afarensis y A. garhi, como coronas más cuadradas y esmalte grueso. Finalmente aparecen un tercer grupo de restos con molares que también se asignan a Homo, con crestas y surcos que los distinguen de taxones robustos como Paranthropus.  

Estos descubrimientos indican que el grupo de Australopithecus persistió en África oriental después de 2,95 Ma, coexistiendo con ejemplares de Homo temprano en la región de Afar. Aunque los especímenes de Australopithecus no se identifican a nivel de especie, su morfología sugiere una diversidad mayor que la conocida previamente, implicando hasta cuatro linajes homíninos en África oriental entre los 3,0 y 2,5 Ma: Homo temprano, Paranthropus, A. garhi y posiblemente otro tipo de Australopithecus en Ledi-Geraru.  

Nuestro viaje de hoy nos lleva a reseñar los descubrimientos más importantes de este estudio que sin lugar a dudas no solo enriquece el registro fósil del Plioceno tardío, si no que brinda una luz que permite entender mejor la evolución de nuestro linaje, por lo que la importancia de sitios como Ledi-Geraru es vital para reconstruir el mosaico evolutivo de la especie humana.

Fuente:

Villmoare, B., Delezene, L.K., Rector, A.L. et al. (2025).  New discoveries of Australopithecus and Homo from Ledi-Geraru, Ethiopia. Nature.  Disponible en:
https://doi.org/10.1038/s41586-025-09390-4 

Música del capítulo

Kosmoze – Terre d’Émeraude
Inspiritana ~ healing music by Cale Alit - Persian Santoor
Mundo SEGA - Lionel Richie - All night long 8 BITS
Lionel Richie -  Running with the night

Enlaces

Alemseged, Z., Wynn, J.G., Geraads, D. et al. (2020). Fossils from Mille-Logya, Afar, Ethiopia, elucidate the link between Pliocene environmental changes and Homo origins. Nat Commun 11, 2480  Disponible en:  https://doi.org/10.1038/s41467-020-16060-8 

Pérez C. (2025).  Un hallazgo obliga a replantear la evolución: descubren en Etiopía una especie desconocida que convivió con los primeros Homo hace 2,6 millones de años.  Muy Interesante. Disponible en:
https://www.muyinteresante.com/historia/descubrimiento-nueva-especie-humana-etiopia-australopithecus-homo.html 

Radley D. (2025).  Fossil teeth in Ethiopia reveal new Australopithecus species that lived alongside early Homo ancestors.  Archaeology News.
Disponible en: 
https://archaeologymag.com/2025/08/australopithecus-species-lived-alongside-homo-ancestors/ 

Reed K. (2025).  ASU scientists uncover new fossils — and a new species of ancient human ancestor.  Disponible en: 
https://news.asu.edu/20250813-science-and-technology-asu-scientists-uncover-new-fossils-and-new-species-ancient-human 

Sáez R. (2025).  En los orígenes de Homo: nuevos fósiles y su interpretación.  NutCrackerMan.  Disponible en:
https://nutcrackerman.com/2025/08/17/en-los-origenes-de-homo-nuevos-fosiles-y-su-interpretacion/

lunes, 8 de septiembre de 2025

Hominidos - Australopithecus bahrelghazali



Era un caluroso día de verano, en el que había un lago brillante bajo el sol del Plioceno, hace unos 3 y medio millones de años en lo que hoy es el árido desierto del Djurab, Chad.  En sus orillas rodeado de juncos altos y cocodrilos al acecho,  un pequeños homínido olvidado allí murió y dejó su marca, este individuo, que se ha clasificado como perteneciente a la especie Australopithecus bahrelghazali, y apodado "Abel", cuenta una historia de adaptación, supervivencia y un mundo más grande de lo que creíamos.


En 1995, la expedición
Franco-Tchadiense, liderada por el paleontólogo francés Michel Brunet, realizó una prospección de formaciones geológicas del plioceno y pleistoceno en la provincia de Borkou-Ennedi-Tibesti, al norte de Chad, se descubrieron 17 nuevos sitios fosilíferos en la región de Bahr el Ghazal, cerca de Koro Toro.  Este yacimiento denominado KT12 está ubicado a unos 2500 km del Valle del Rift.   Estos fósiles, datados con en poco más de 3.5 millones de años, rompieron el molde: los Australopithecus no estaban solo en África Oriental, sino también en el corazón del África Central


La mandíbula de Abel, muestra una anatomía distinta, aunque también lo suficientemente cercana a la otra especie contemporánea; A. afarensis.  Esto generó un debate taxonómico sobre si ¿es una especie única o una variante regional? Su esmalte dental grueso y su morfología sugieren una dieta flexible, dominada por juncos y otras plantas C4, que Abel probablemente recolectaba en un entorno lacustre de humedales, lagos y pastizales, un mosaico ecológico que lo diferenciaba de sus primos orientales.

El descubrimiento de Abel, es una evidencia a favor de la predicción de Darwin sobre el origen de nuestra especie en África, puesto que evidencian la presencia de homínidos en África durante el Mio-Plioceno, apoyando la idea de un origen africano para la humanidad.



Nuestro viaje de hoy nos llevará hacia el pasado remoto, al centro de África, hace unos 3 y medio millones de años, en donde revisaremos de cerca las características de esta especie y analizaremos la validez de la propuesta taxonómica y sus implicaciones para el entendimiento del origen de nuestro linaje, el linaje humano.

Música del capítulo

Scott Buckley - Signal To Noise
Modest Mouse - Australopithecus
Music For - Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self
Music For - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation
CHIPTUNE MUSIC - Level 42 - Lesson In Love - Chiptune Cover, 8 Bits
Level 42 - Something About You 

Enlaces

Brunet , M., Beauvilain, A., Coppens, Y. et al. (1995).  The first australopithecine 2,500 kilometres west of the Rift Valley (Chad). Nature 378, 273–275.  Disponible en: https://doi.org/10.1038/378273a0
 
Brunet, M., Guy, F., Pilbeam, D.R., Mackaye, H.T., Likius, A., Ahounta, D., Beauvilain, A., Blondel, C., Bocherens, H., Boisserie, J., Bonis, L.D., Coppens, Y., Dejax, J., Denys, C., Duringer, P., Eisenmann, V., Fanone, G., Fronty, P., Geraads, D., Lehmann, T., Lihoreau, F., Louchart, A., Mahamat, A.H., Merceron, G., Mouchelin, G., Otero, O., Campomanes, P.P., León, M.P., Rage, J.C., Sapanet, M., Schuster, M., Sudre, J., Tassy, P., Valentin, X., Vignaud, P., Viriot, L., Zazzo, A., & Zollikofer, C.P. (2002). A new hominid from the Upper Miocene of Chad, Central Africa. Nature, 418, 145-151.  Disponible en:
 
Brunet M. (2010). Two new Mio-Pliocene Chadian hominids enlighten Charles Darwin's 1871 prediction. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 365(1556), 3315–3321.  Disponible en: https://doi.org/10.1098/rstb.2010.0069 

Crevecoeur, I.; Skinner, M. M.; Bailey, S. E.; et al. (2014). "First Early Hominin from Central Africa (Ishango, Democratic Republic of Congo)". PLOS ONE. 9 (1): e84652. Disponible en:

Geraads, D.; Brunet, M.; Mackaye, H. T.; Vignaud, P. (2000). "Pliocene Bovidae (Mammalia) from the Koro Toro Australopithecine sites, Chad". Journal of Vertebrate Paleontology. 21 (2): 335–346. Disponible en: https://shs.hal.science/halshs-00068080/file/Geraads162.pdf 

Guy, F., Mackaye, H. T., Likius, A., Vignaud, P., Schmittbuhl, M., & Brunet, M. (2008). Symphyseal shape variation in extant and fossil hominoids, and the symphysis of Australopithecus bahrelghazali. Journal of human evolution, 55(1), 37–47. 

Lebatard A., Bourlès D.L., Duringer P., Jolivet  M., et al (2008).  Cosmogenic nuclide dating of Sahelanthropus tchadensis and Australopithecus bahrelghazali: Mio-Pliocene hominids from Chad, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 105 (9) 3226-3231, Disponible en:

Lee-Thorp J., Likius  A., Mackaye H.T., Vignaud P., Sponheimer M. & Brunet M. (2012).  Isotopic evidence for an early shift to C4 resources by Pliocene hominins in Chad, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 109 (50) 20369-20372, Disponible en:

Macho G.A. (2015). Pliocene hominin biogeography and ecology. Journal of human evolution, 87, 78–86.  Disponible en:

Strait, D. S., Grine, F. E., & Moniz, M. A. (1997). A reappraisal of early hominid phylogeny. Journal of human evolution, 32(1), 17–82. Disponible en: 

Strait, D., Grine, F.E., Fleagle, J.G. (2015). Analyzing Hominin Phylogeny: Cladistic Approach. In: Henke, W., Tattersall, I. (eds) Handbook of Paleoanthropology. Springer, Berlin, Heidelberg.  DOI: 10.1007/978-3-642-39979-4_58.  Disponible en: 


lunes, 9 de junio de 2025

Hominidos – Australopithecus afarensis


Australopithecus afarensis es una de las especies de homininos más relevantes para comprender la evolución temprana del linaje humano, esta vivió entre aproximadamente entre 3,9 y 2,9 millones de años atrás, en lo que hoy corresponde a las regiones de Etiopía, Tanzania y Kenia. La diversidad de los fósiles de Australopithecus afarensis proporciona una comprensión integral de esta especie, se han encontrado restos de individuos de diferentes edades, sexos y estados de conservación, lo que permite a los científicos reconstruir su biología y comportamiento de manera más precisa. Esta diversidad no solo permite observar variaciones dentro de la especie, sino que también revela la complejidad de su adaptación al entorno. Cada fósil descubierto aporta evidencia valiosa sobre su locomoción, dieta y posible comportamiento social, contribuyendo al entendimiento de su papel crucial en la evolución humana. Estos hallazgos colectivos son fundamentales para trazar la transición de los homínidos hacia características más avanzadas que definirían el camino de los humanos posteriores.


La posición de Australopithecus afarensis en el árbol evolutivo es fundamental, ya que ésta representa un estadio transicional entre formas más primitivas de Australopithecus y los primeros representantes del género Homo. Una combinación única de rasgos derivados —como la bipedestación— y características aún primitivas —como la morfología craneofacial y adaptaciones arbóreas—, A. afarensis permite reconstruir los procesos de diversificación morfológica y ecológica.  

Esta especie ya que caminaba erguida, aunque aún conservaba adaptaciones para la vida arbórea, como brazos relativamente largos y dedos curvados. Su talla era pequeña, con los machos alcanzando alrededor de 1,5 metros de altura, mientras que las hembras eran más pequeñas. En cuanto a su cerebro, tenía un volumen similar al de los chimpancés, lo que sugiere limitaciones cognitivas en comparación con especies posteriores. Su dentadura indica una dieta omnívora, adaptada a un entorno variable que incluía tanto vegetales como pequeños animales, lo que destaca su flexibilidad ecológica



Conocer a Australopithecus afarensis nos permitirá entrar en un momento crucial en la historia de la evolución humana, donde las primeras huellas de lo que hoy somos empiezan a tomar forma. A través del viaje de hoy, buscaremos entender no solo sus características físicas, ecológicas y de comportamiento, sino también ¿ cómo su legado sigue influyendo en el camino que hemos seguido desde ellos hasta nuestra propia especie ?, la especie humana. 

Música del capítulo

Jack Stone-Morgan & Daniel Garavini  - Pandora Journey - Leap Beyond Faith + Paramount
Vijay Super - Relaxing Drum Music from Best Relaxing Music (instrumental background)
Buddha's Lounge - Grounded - Healing Mood
Dire Straits - 8 Bit Universe - Money For Nothing - 8 Bit 
The Knack  - 8 Bit Universe - My Sharona - 8 Bit 
Kix – Don´t close your eyes

Enlaces

Arias-Martorell, J.; Potau, J. M.; Bello-Hellegouarch, G.; Pérez-Pérez, A. (2015). "Like Father, Like Son: Assessment of the Morphological Affinities of A.L. 288–1 (A. afarensis), Sts 7 (A. africanus) and Omo 119–73–2718 (Australopithecus sp.) through a Three-Dimensional Shape Analysis of the Shoulder Joint". PLOS ONE. 10 (2): e0117408.  Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0117408 

W.A. Barr, B. Pobiner, J. Rowan, A. Du, & J.T. Faith.  (2022) No sustained increase in zooarchaeological evidence for carnivory after the appearance of Homo erectus, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 119 (5) e2115540119.  Disponible en:  https://doi.org/10.1073/pnas.2115540119.  

Boaz, N.T. (1988), Status of Australopithecus afarensis. Am. J. Phys. Anthropol., 31: 85-113. Disponible en:  https://doi.org/10.1002/ajpa.1330310506 

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