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jueves, 28 de mayo de 2026

El bipedalismo pudo haber seguido una ruta evolutiva más compleja de lo que se pensaba

Durante mucho tiempo, los científicos imaginaron la evolución del bipedalismo humano como una transición relativamente directa: nuestros antepasados habrían pasado de desplazarse en los árboles a caminar erguidos de manera progresiva y uniforme. Sin embargo, una investigación reciente sugiere que la realidad pudo haber sido mucho más compleja.  En un estudio publicado en la revista PNAS, un grupo de investigadores encabezado por la investigadora en paleoantropología del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, Marine Cazenave, analizó mediante tomografías computarizadas la estructura interna de fósiles pertenecientes a distintos homininos sudafricanos. El objetivo era comprender cómo distribuían el peso corporal y cómo se desplazaban estos antiguos parientes humanos.  Los resultados indican que las diferentes especies estudiadas pudieron haber desarrollado formas distintas de caminar erguidas. Es decir, el bipedalismo no habría evolucionado una sola vez siguiendo una única “ruta correcta”, sino que varias especies habrían experimentado soluciones anatómicas diferentes para desplazarse sobre dos piernas.



Uno de los fósiles estudiados pertenece a la especie Australopithecus africanus, que vivió hace aproximadamente entre 3 y 2 millones de años en Sudáfrica. El análisis de sus huesos sugiere una locomoción todavía muy vinculada a la escalada de árboles. Sus articulaciones y distribución ósea indican una postura más flexionada en rodillas, caderas y tobillos, probablemente útil tanto para caminar como para trepar.  En contraste, otros fósiles muestran adaptaciones más relacionadas con soportar peso de manera eficiente durante la marcha bípeda. Algunas estructuras óseas eran más densas y robustas, lo que indica una locomoción terrestre más frecuente.  Según los autores, estas diferencias podrían significar que varias especies de homininos coexistieron utilizando estrategias locomotoras distintas en ambientes similares. Esto rompe con la idea tradicional de una evolución lineal en la que una única forma de caminar reemplazó gradualmente a otra.


El estudio también refuerza la idea de que la evolución humana fue un proceso ramificado, lleno de experimentos evolutivos. Algunas especies conservaron habilidades arborícolas importantes mientras desarrollaban capacidades bípedas parciales, mientras que otras avanzaron hacia una locomoción más parecida a la humana moderna.  El estudio señala que el bipedalismo humano actual probablemente surgió a partir de una combinación compleja de adaptaciones acumuladas durante millones de años. Caminar erguidos no fue simplemente abandonar los árboles, sino el resultado de múltiples cambios anatómicos, ecológicos y conductuales.  Esta interpretación coincide con una visión cada vez más aceptada en paleoantropología: la evolución humana no fue una escalera recta hacia nuestra especie (Homo sapiens), sino un arbusto evolutivo con muchas ramas, especies coexistiendo y diferentes experimentos biológicos ocurriendo al mismo tiempo.

Fuente:

M. Cazenave,A. Pietrobelli,A. Luková,S. Bachmann,M.V. Caruana,R.J. Clarke,C.J. Dunmore,A.S. Hammond,J.L. Heaton,A.J. Heile,J. Hoffman,K. Kuman,D.H. Pahr,C.M. Smith,D. Stratford,A. Synek,Z.J. Tsegai,T.L. Kivell,T.R. Pickering, & M.M. Skinner.  (2026)  Swartkrans Paranthropus and Sterkfontein Australopithecus from southern Africa had different locomotor repertoires, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 123 (20) e2532193123-

lunes, 27 de octubre de 2025

Fuerza, destreza y evolución: el legado oculto de Paranthropus boisei


Hace entre dos y tres millones de años, África era un vasto escenario de transformaciones evolutivas. En sus sabanas, bosques y orillas de lagos coexistían distintas especies de homininos: algunos todavía con rasgos simiescos, otros ya con características que anticipaban lo que hoy reconocemos como humanos. Fue un tiempo de diversificación y experimentación biológica, en el que distintas líneas evolutivas exploraban formas diferentes de caminar, alimentarse y manipular su entorno. 

De entre esa multitud de especies emergió un grupo peculiar que desarrolló una mayor capacidad cerebral, una dieta más variada y una relación nueva con las herramientas: el género Homo. Pero comprender cómo surgió ese linaje así como el por qué se separó de otros homininos como Australopithecus o Paranthropus sigue siendo uno de los grandes desafíos de la paleoantropología. Es aquí cuando los fósiles se constituyen como piezas esenciales para armar este rompecabezas: cada diente, fragmento de cráneo o hueso de una mano permite reconstruir, como en una historia escrita en piedra, los cambios anatómicos y funcionales que marcaron el camino hacia nuestra especie. Sin embargo, gran parte del registro fósil africano de este período está fragmentado e incompleto. La mayoría de los restos corresponden a cráneos o mandíbulas, dado que éstas que se preservan mejor en el tiempo, mientras que los huesos postcraneales, aquellos que conforman el cuerpo, las manos y los pies, son mucho más escasos.  Esta carencia ha limitado durante décadas la comprensión de cómo se movían y qué podían hacer físicamente los primeros homininos. Hoy se conoce con relativa precisión cómo era su rostro y su dentadura, pero mucho menos sobre su locomoción o sus habilidades manuales. Y sin ese conocimiento, resulta difícil entender cuáles transformaciones anatómicas permitieron el surgimiento de la destreza humana, el trabajo con herramientas y la expansión del pensamiento técnico. Por eso, cada hallazgo de huesos postcraneales completos es un acontecimiento extraordinario: una ventana nueva al cuerpo, la conducta y la historia evolutiva de nuestros antepasados.

En ese contexto, un reciente estudio publicado en la revista Nature bajo el título: Nuevos fósiles revelan la mano del Paranthropus boisei, se constituye como un descubrimiento crucial. Un grupo de investigadores, encabezados por Carrie Mongle y Louise Leakey, presentaron el esqueleto más completo jamás atribuido a esta especie, encontrado en la localidad de Koobi Fora, Kenia, y fechado en unos 1,52 millones de años. Este fósil, incluye huesos del cráneo, la mano y el pie, permitiendo por primera vez asociar de manera inequívoca la anatomía corporal de P. boisei con sus rasgos dentales característicos. Lo que hace tan relevante este hallazgo no es solo su grado de conservación, sino su potencial para replantear nuestra comprensión de la evolución de los homininos africanos. 

Durante décadas, P. boisei fue visto como un hominino especializado y limitado, de poderosas mandíbulas adaptadas a masticar vegetales duros, pero carente de las destrezas manuales que distinguen al género Homo. Sin embargo, los nuevos fósiles revelan una realidad mucho más compleja: una mano robusta pero hábil, un pulgar largo capaz de realizar agarres de precisión y un pie plenamente adaptado al bipedalismo moderno. Este conjunto anatómico sugiere que Paranthropus boisei no solo caminaba como nosotros, sino que también tenía la capacidad física para manipular objetos y, quizás, fabricar herramientas simples. Así, el hallazgo de Koobi Fora no solo llena un vacío anatómico en el registro fósil, sino que también desafía las fronteras tradicionales entre lo que consideramos “humano” y lo que no, recordándonos que la historia de nuestra evolución fue un entramado de caminos compartidos, convergencias y experimentos biológicos que coexistieron en el paisaje africano hace más de un millón de años.

Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy a revisar este nuevo panorama evolutivo que nos enseña que la destreza manual y el bipedalismo no fueron atributos exclusivos de nuestra línea directa, sino características que pudieron haber aparecido de manera paralela en otras ramas del árbol humano. 

Fuente:

Mongle, C.S., Orr, C.M., Tocheri, M.W. et al. New fossils reveal the hand of Paranthropus boisei. Nature (2025). Disponible en:  https://doi.org/10.1038/s41586-025-09594-8 

Música del capítulo

Jo Blankenburg - Anumati (ft. Uyanga Bold) 
Culture Capital  - Background & Meditation Music - Dune Whispers 
8 Bit Universe - Mama I'm Coming Home [Tribute to Ozzy Osbourne] 
First to eleven – Devil

Enlace capitulo que enlaza con este


viernes, 17 de octubre de 2025

Entre la extinción y el origen: los últimos Australopithecus y los primeros Homo

Entre hace tres y dos millones de años se da un período crítico para la evolución humana, marcado por la aparición de los géneros Homo y Paranthropus, pero también la desaparición de posibles ancestros de nuestro linaje, los Australopithecus. En África oriental, la escasez de sitios fósiles que capturen este lapso ha limitado las pruebas de hipótesis sobre los contextos adaptativos que impulsaron estos eventos. Hoy revisamos un artículo publicado en la revista Nature, el cual describe nuevos fósiles de homíninos recuperados en el área del Proyecto de Investigación Ledi-Geraru en Etiopía. Estos hallazgos reportan la presencia de Homo en 2,78 y 2,59 Ma, y de Australopithecus en 2.63 Ma, sugiriendo una mayor diversidad en el registro fósil y la coexistencia de linajes no relacionados con los parántropos en la región de Afar antes de 2,5 Ma.

Los especímenes homininos incluyen restos dentales bien preservados. Algunos de estos se atribuyen a Homo, tiene una forma diferente a la de Australopithecus afarensis, ya que presenta una corona más equilibrada y una cavidad frontal más pequeña. Por otra parte aparecen otros restos los cuales se asignan al género Australopithecus, mostrando diferencias con A. afarensis y A. garhi, como coronas más cuadradas y esmalte grueso. Finalmente aparecen un tercer grupo de restos con molares que también se asignan a Homo, con crestas y surcos que los distinguen de taxones robustos como Paranthropus.  

Estos descubrimientos indican que el grupo de Australopithecus persistió en África oriental después de 2,95 Ma, coexistiendo con ejemplares de Homo temprano en la región de Afar. Aunque los especímenes de Australopithecus no se identifican a nivel de especie, su morfología sugiere una diversidad mayor que la conocida previamente, implicando hasta cuatro linajes homíninos en África oriental entre los 3,0 y 2,5 Ma: Homo temprano, Paranthropus, A. garhi y posiblemente otro tipo de Australopithecus en Ledi-Geraru.  

Nuestro viaje de hoy nos lleva a reseñar los descubrimientos más importantes de este estudio que sin lugar a dudas no solo enriquece el registro fósil del Plioceno tardío, si no que brinda una luz que permite entender mejor la evolución de nuestro linaje, por lo que la importancia de sitios como Ledi-Geraru es vital para reconstruir el mosaico evolutivo de la especie humana.

Fuente:

Villmoare, B., Delezene, L.K., Rector, A.L. et al. (2025).  New discoveries of Australopithecus and Homo from Ledi-Geraru, Ethiopia. Nature.  Disponible en:
https://doi.org/10.1038/s41586-025-09390-4 

Música del capítulo

Kosmoze – Terre d’Émeraude
Inspiritana ~ healing music by Cale Alit - Persian Santoor
Mundo SEGA - Lionel Richie - All night long 8 BITS
Lionel Richie -  Running with the night

Enlaces

Alemseged, Z., Wynn, J.G., Geraads, D. et al. (2020). Fossils from Mille-Logya, Afar, Ethiopia, elucidate the link between Pliocene environmental changes and Homo origins. Nat Commun 11, 2480  Disponible en:  https://doi.org/10.1038/s41467-020-16060-8 

Pérez C. (2025).  Un hallazgo obliga a replantear la evolución: descubren en Etiopía una especie desconocida que convivió con los primeros Homo hace 2,6 millones de años.  Muy Interesante. Disponible en:
https://www.muyinteresante.com/historia/descubrimiento-nueva-especie-humana-etiopia-australopithecus-homo.html 

Radley D. (2025).  Fossil teeth in Ethiopia reveal new Australopithecus species that lived alongside early Homo ancestors.  Archaeology News.
Disponible en: 
https://archaeologymag.com/2025/08/australopithecus-species-lived-alongside-homo-ancestors/ 

Reed K. (2025).  ASU scientists uncover new fossils — and a new species of ancient human ancestor.  Disponible en: 
https://news.asu.edu/20250813-science-and-technology-asu-scientists-uncover-new-fossils-and-new-species-ancient-human 

Sáez R. (2025).  En los orígenes de Homo: nuevos fósiles y su interpretación.  NutCrackerMan.  Disponible en:
https://nutcrackerman.com/2025/08/17/en-los-origenes-de-homo-nuevos-fosiles-y-su-interpretacion/

viernes, 7 de marzo de 2025

Una nueva especie en la familia Humana – Paranthropus capensis


La historia de los orígenes humanos se explica mediante un tipo de arbusto complejo, con numerosas ramas, cada una de las cuales representa una especie diferente. El género Homo al que pertenecen los humanos modernos surgió hace al menos 2,8 millones de años pero nuestra especie Homo sapiens apareció hace apenas unos 300000 años.  Homo no estaba solo en su viaje a través del tiempo, compartió el paisaje con otros homínidos, incluidos Australopithecus y Paranthropus. Este último género, Paranthropus, es particularmente intrigante, se conocen por sus cráneos robustos, mandíbulas masivas y grandes molares, características que le han dado a estos homínidos el apodo de “el Cascanueces o Nutcrackerman”. Sus adaptaciones físicas sugieren una dieta que requería una masticación poderosa, probablemente compuesta de materiales vegetales fibrosos duros.  Hasta ahora, los científicos reconocieron tres especies dentro de este género: Paranthropus aetiopicus, Paranthropus boisei y Paranthropus robustus. Estas especies vivieron hace aproximadamente entre 1 millón y 2,7 ​​millones de años y se convivieron junto a los primeros miembros del género Homo.   

En 1949, una mandíbula designada SK15 fue desenterrada en el sitio de la cueva Swartkrans en Sudáfrica.  Este sitio es en sí mismo un tesoro de fósiles que incluye varias especies de Australopithecus y Homo, lo que lo convierte en uno de los lugares más importantes para estudiar la evolución humana. Cuando se descubrió por primera vez SK15, inicialmente se clasificó como perteneciente a una nueva especie llamada Telanthropus capensis. Sin embargo, en la década de 1960, los expertos en el tema, cuestionaron esta clasificación, sugiriendo que la mandíbula podría pertenecer más bien a la especie Homo ergaster, un miembro temprano del género humano, conocido por su complexión relativamente delgada y rasgos mas derivados.

Esta interpretación persistió durante décadas y SK15 se consideró una rareza dentro del linaje humano debido a la y morfología y el grosor dental inusuales. El punto de inflexión en la historia del SK15 llegó con el advenimiento de las tecnologías de imágenes avanzadas. En un estudio reciente publicado en el Journal of Human Evolution, un equipo de investigadores dirigido por Clément Zanolli, antropólogo de la Universidad de Burdeos en Francia, quien decidió volver a examinar el fósil utilizando escáneres de rayos X, que permitieron al equipo crear modelos 3D detallados de la mandíbula que revelaron sus estructuras externas e internas con una claridad sin precedentes.  Si bien las características de la mandíbula tenían cierto parecido con Homo ergaster, su estructura interna contaba una historia diferente apuntando hacia un linaje diferente, los Parántropos.

Nuestro capítulo de hoy nos lleva a un viaje hasta tierras africanas, donde analizaremos la propuesta que se plantea en este artículo, tratando de entender, las implicaciones de este descubrimiento respecto a la evolución del género humano y concretamente entender mejor el linaje de nuestra especie, la especie humana

Música del capítulo

  • Adrien1903 - DBZ Kakarot Goku's Next Journey - WE GOTTA POWER (Final Battle Remix)
  • Culture Capital  - Background & Meditation Music - Dune Whispers | Deep Arabian Meditation Music | Middle Eastern Background Music | Emotional Vocal
  • Biacsi Adam - Michael Harner: Shamanic Journey
  • 8 Bit Universe - Wonderwall [8 Bit Tribute to Oasis]
  • Alva Leaves – Calling on lovers

Enlaces

Clarke R.J., Pickering T.R., Heaton J.L., Kuman K.  (2021)   The Earliest South African Hominids.   Annual Review of Anthropology.  Vol. 50:125-143  Disponible en:   
https://doi.org/10.1146/annurev-anthro-091619-124837 
 
Kamrani K. 11 feb 2025.   A New Face in the Hominin Family Tree: Meet Paranthropus capensis, the Mysterious Cousin Early Humans.  A fossil misidentified for decades reveals a previously unknown species of Paranthropus South Africa.  Anthropology.net.  Disponible en:
https://www.anthropology.net/p/a-new-face-in-the-hominin-family?r=2l0fe&utm_campaign=post&utm_medium=web 

Mann, A. (1970). “Telanthropus” and the Single Species Hypothesis: A Further Comment. American Anthropologist, 72(3), 607–609.  Disponible en:
https://websites.umich.edu/~wolpoff/Papers/Telanthropus.pdf 

Radley D.  February 6, 2025. 1.4-million-year-old jawbone reveals new human relative, rewriting evolutionary history.  Archaeology News.  Disponible en:  
https://archaeologymag.com/2025/02/1-4-million-year-old-jawbone-reveals-new-human-relative/ 

Robinson, J. The Nature of Telanthropus capensis. Nature 171, 33 (1953). Disponible en:   https://doi.org/10.1038/171033a0 

Sáez R.  25 Febrero 2025.  Paranthropus capensis y la diversidad de homininos en el sur de África – Nutcracker Man.  Disponible en:https://nutcrackerman.com/2025/02/25/paranthropus-capensis-diversidad-homininos-sur-africa/ 

Skinner M.W, Imbrasas M.D., Martin R.M.G., Tawane M., Hublin J.J., Pickering T.R., De Ruiter D.J  (2025).  Microtomographic Archive of Hominin Fossils from the Swartkrans Formation, South Africa (1948–1967).  PaleoAnthropology 2025:1: 41−74.  Disponible en:  
https://www.researchgate.net/publication/389034243_Microtomographic_Archive_of_Hominin_Fossils_from_the_Swartkrans_Formation_South_Africa_1948-1967 

Wood B.,  Biggs D.  (2025)  Birth of Paranthropus.  Evolutionary Anthropology: Issues, News, and Reviews.  Volume 34, Issue 1. March 2025.  Disponible en: 
Wolpof M.H.  1968.  Telanthropus and the single species hypotesis.  American Anthropologist (70) 477-493.  Disponible en:https://websites.umich.edu/~wolpoff/Papers/Telanthropus.pdf 
Zanolli C., T.W. Davies, R. Joannes-Boyau, A. Beaudet, L. Bruxelles, F. de Beer, J. Hoffman, J. Hublin, K. Jakata, L. Kgasi, O. Kullmer, R. Macchiarelli, L. Pan, F. Schrenk, F. Santos, D. Stratford, M. Tawane, F. Thackeray, S. Xing, B. Zipfel, & M.M. (2022).  Skinner, Dental data challenge the ubiquitous presence of Homo in the Cradle of Humankind, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 119 (28) e2111212119,  Disponible en:  https://doi.org/10.1073/pnas.2111212119. 

Zanolli, C., Hublin, J. J., Kullmer, O., Schrenk, F., Kgasi, L., Tawane, M., & Xing, S. (2025). Taxonomic revision of the SK 15 mandible based on bone and tooth structural organization. Journal of human evolution, 200, 103634. Advance online publication.  Disponible en:
https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2024.103634. 

Enlace al capítulo de Parántropos

 

sábado, 20 de julio de 2024

Australopithecus – entendiendo las raices de nuestro linaje parte 4

 

Los Australopitecos, es decir los monos del sur, constituyen un grupo de organismos ancestros de los humanos modernos, que abarcan un período muy amplio de tiempo, ya que existieron durante el Plioceno y el Pleistoceno temprano, un periodo que comprende desde unos 4,2 ma hasta unos 2 ma, fecha aproximada en la que se se han encontrado los fósiles más modernos. Todos los restos fósiles de Australopithecus se han encontrado en África, en lugares como Tanzania, Kenia, Etiopía, Chad y África del Sur.  Casi todos éstos fósiles se encuentran en el África oriental y meridional, al este del valle del Rift, una enorme fractura de la corteza terrestre que se extiende desde Mozambique, a través de Malawi, por la región de los Grandes Lagos, el País de los Afar en Etiopía, el mar Rojo y llega hasta el mar Muerto, entre Israel y Jordania. Esta fractura iría separando los ecosistemas orientales, con ambientes cada vez más abiertos y habitados por homínidos, de los ecosistemas occidentales, forestales y húmedos y poblados por los antepasados de los chimpancés y gorilas.

En la actualidad, el grupo de los Australopitecos, incluye siete especies, todas ellas tienen más o menos en común el ser formas gráciles, es decir de contextura delgadas.  Y como vimos en una capítulo anterior los Australopitecos de formas robustas, son consideradas un genero distinto, el género Paranthropus.  

Igualmente en este capítulo vamos a considerar que tanto Homo habilis como H. rudolfensis son formas tempranas de nuestro género, el género humano o género Homo.   Todas las especies  eran bípedas, es decir que tenían la capacidad de andar erguidas sobre las extremidades inferiores. Tenían un cerebro pequeño, entre unos 430 a 550 cm3, semejante al de un chimpancé actual. Su altura oscilaba entre 1 y 1,25 m para las especies gráciles, alcanzándose 1,5 m en las especies robustas. Sus pesos oscilarían entre unos 30 a 45 kg.  En todas las especies los Australopitecos machos eran de un tamaño significativamente mayor que el de las hembras, es decir que presentan dimorfismo sexual. 

La aparición de los Australopitecos vino unida a un cambio de hábitat y de clima. Habitaron un territorio en mosaico de bosques y de sabanas arbustivas, mientras que y medios abiertos y secos, tipo sabana. Es precisamente durante el paso del bosque cerrado al medio abierto y seco, donde se produce la separación de los homínidos de los grandes simios. Estos cambios ambientales se observan a partir de las modificaciones dentarias para el tipo de alimentos nuevos que podían explotar en estos nuevos ambientes.   

Los primeros Australopitecos, datan del África oriental con una cronología cercana a los 4,2 ma. A partir de ese momento el grupo se dispersa ampliamente por África oriental y meridional inclusive llegando hasta el mismo Chad. A pesar de que ninguno de los grupos normalmente aceptados como Australopithecus dio lugar a linajes actuales, es aceptado mas o menos de forma consensuada que ya el género Homo debió haberse originado de una especie de Australopithecus​ en algún momento entre hace 3 y 2 millones de años, especialmente a las especies y formas arcaicas de Homo habilis y H. ergaster, que llevan finalmente hasta el hombre moderno, H. sapiens.  

El primer ejemplar de Australopithecus, el espécimen tipo, fue descrito por el anatomista australiano Raymond Dart, el fósil era de un niño de unos tres años al que luego se le conocido como el niño de Taung. Este fósil fue asignado a la especie Australopithecus africanus, en la revista Nature el día 7 febrero de 1925. Dart entendió que el fósil contenía una serie de características humanas pero también de otros homínidos más primitivos, por lo que llegó a la conclusión de que este se trataba de un antepasado humano primitivo, precisamente cuando se estaba en la búsqueda del eslabón perdido.  

A la fecha de este grupo se han encontrado 7 especies que vamos a ver de manera general en el capítulo de hoy, para luego revisarlas más detalladamente en sus propios capítulos, dando así inicio a una saga evolutiva de las distintas especies de Australopithecus, que sin lugar a dudas, constituyen parte del camino evolutivo que ha recorrido nuestra especie, la especie humana, un camino que empezamos a andar una vez que nos separamos de la línea evolutiva que lleva a los chimpancés.

Música del capítulo

Ivan Palomares – Los fogones de Castamar / Clara y Diego / Créditos -  Banda sonora original serie Antena 3
Manuel Riveiro Hermo – El final del camino – Banda sonora original serie RTVE
Chiptune Planet - Concrete Blonde - Joey / Chiptune Cover 8 bits
Concrete Blonde – Caroline

Enlaces

Alonso C.A.  1999.  DEL AUSTRALOPITHECUS AL HOMO SAPIENS.  Cuadernos de Bioética. 3 p522-538. Disponible en:  
Å trkalj, G., & Kaszycka, K. (2012). Shedding new light on an old mystery: Early photographs of the Taung Child. South African Journal of Science, 108(11/12),  Disponible en:
https://sajs.co.za/article/view/9771

Braun DR, Aldeias V, Archer W, Arrowsmith JR, Baraki N, Campisano CJ, Deino AL, DiMaggio EN, Dupont-Nivet G, Engda B, Feary DA, Garello DI, Kerfelew Z, McPherron SP, Patterson DB, Reeves JS, Thompson JC, Reed KE. Earliest known Oldowan artifacts at >2.58 Ma from Ledi-Geraru, Ethiopia, highlight early technological diversity. Proc Natl Acad Sci U S A. 2019 Jun 11;116(24):11712-11717. Disponible en:
Cela-Conde CJ, Ayala FJ. Genera of the human lineage. Proc Natl Acad Sci U S A. 2003 Jun 24;100(13):7684-9.   Disponible en: 
Cerling TE, Manthi FK, Mbua EN, Leakey LN, Leakey MG, Leakey RE, Brown FH, Grine FE, Hart JA, Kaleme P, Roche H, Uno KT, Wood BA. Stable isotope-based diet reconstructions of Turkana Basin hominins. Proc Natl Acad Sci U S A. 2013 Jun 25;110(26):10501-6.  Disponible en:  
Ciochon, R. The mystery ape of Pleistocene Asia. Nature 459, 910–911 (2009). Disponible en: 
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Domalain, Mathieu; Bertin, Anne; Daver, Guillaume (2017-08-01). "Was Australopithecus afarensis able to make the Lomekwian stone tools? Towards a realistic biomechanical simulation of hand force capability in fossil hominins and new insights on the role of the fifth digit". Comptes Rendus Palevol. Hominin biomechanics, virtual anatomy and inner structural morphology: From head to toe. A tribute to Laurent Puymerail. 16 (5): 572–584.  Disponible en:  https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1631068316301002?via%3Dihub

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sábado, 9 de septiembre de 2023

Parantropos

A lo largo de los últimos 6 a 7 millones de años, desde los primeros homininos, término que anteriormente hemos visto que designa al linaje que nos separa fundamentalmente a los humanos de los chimpancés, es decir todos los humanos actuales y los géneros que nos han precedido, existió un curioso grupo que tuvo una evolución paralela al desarrollo de los australopitecos, estos últimos se consideran con cierto grado de consenso que son los primeros representantes de este linaje hominino, y que ocurrieron entre 2 a 4  millones de años aproximadamente.   Los Parántropos, fueron un grupo de organismos que tuvieron una evolución paralela a los Australopithecus y a los primeros Homo, pero con unas formas corporales más robustas y especializadas en la masticación de supuestamente materiales más duros. Los Parántropos, hoy está constituidos por tres especies: Paranthropus aetiopicus, Paranthropus boisei y Paranthropus robustus, los dos primeros del este de áfrica, y Paranthropus robustus en el sur de África.

La filogenia de los homínidos no es lineal y la misma está dirigida hacia la humanidad actual. A lo largo del tiempo surgieron diferentes géneros y especies algunas tuvieron éxito durante mucho tiempo, otras no. Entre ellas esta Paranthropus,  que convivieron con nuestros antepasados, más o menos en una cronología entre los tres y el millón de años hasta su completa extinción. Estos Parántropos, se caracterizan por una dentición especializada en semillas y alimentos duros, con molares muy grandes e incisivos y caninos pequeños. Con el paso del tiempo y en un contexto de cambios ecológicos hacia hábitats más secos estos organismos fueron abandonando los espacios boscosos y prefiriendo riberas de ríos y márgenes lacustres. 

Algunos antropólogos se refieren a ellos como una línea de Australopitecos robustos, sin embargo parece ser que su robustez era, principalmente, craneal, aunque también físicamente habrían tendido a ser un poco más grandes que otras especies de australopitecos. El hecho de que posean unas grandes mandíbulas y unos aparatos masticatorios hiperdesarrollados ha llevado a pensar que también habrían poseído un gran tamaño físico. En la biología existe una regla, conocida como el principio de Jarman-Bell, que dice que las especies que consumen alimentos vegetales y de pobre calidad son de mayor tamaño que las demás. No obstante, el problema de los pocos restos poscraneales asociados a cráneos impide hacer aseveraciones concluyentes. Nuevos estudios, a partir del pequeño número de restos existente, indican que los parántropos apenas superaban en dimensión física a los australopitecos. En general, los tamaños corporales oscilan entre los 40 y los 80 Kg. con medias que rondan los 50 Kg.

Los parántropos surgen cuando se desarrollan las zonas semiáridas de campo abierto en áfrica y cuando también se extinguen el linaje de Australopithecus que son formas un poco más arborícolas. Los parántropos conviven con herbívoros, carnívoros y otros mamíferos. Aunque se acepta que son organismos omnívoros como los póngidos y los Australopithecus, los parántropos son fundamentalmente herbívoros en al menos ¾ partes de su dieta. El aparato masticatorio, por su potencia, sugiere una dieta basada en alimentos de origen vegetal, especialmente vegetales de hoja y tallos duros, así como frutos secos, Sin embargo y de manera general el análisis de isótopos y de microdesgaste de los dientes hallados no revela una dieta de alimentos duros. Es posible que los parántropos solo recurriesen a los alimentos duros en situaciones de estrés alimenticio o que consumiesen más alimentos de origen animal de los que se piensa.  

De acuerdo con el la morfología de sus manos y tener la pinza de precisión, estos seres pudieron fabricar instrumentos líticos y de acuerdo con los hallazgos en algunos yacimientos parece que los construyeron, quizá sólo para machacar huesos, o en otro caso como instrumentos para cavar y consumir raíces y tubérculos.

Nuestro viaje de hoy nos lleva a conocer un poco mas de estas fascinantes criaturas, que están emparentadas con el linaje humano, y que por al menos un tiempo nos acompañó en este viaje que nos lleva a descubrirnos a nosotros mismos.


Lista de especies

Paranthropus aetiopicus
Paranthropus boisei
Paranthropus robustus


Otras especies nó validas y/o sinoimia

Zinjanthropus boisei
Telanthropus capensis
Australopithecus afarensis
Paraustralopithecus
Australopithecus walkeri
Australopithecus aethiopicus
Titanohomo mirabilis
Australopithecus  boisei
Plesianthropus transvaalensis
Parantropus crassidens

Música del capítulo

Jamie Evans Music
- Ahsoka Episode 3 OST Baylan Skoll Theme - EPIC VERSION
Kevin Kliner - L'Orchestra Cinématique - Ahsoka Theme - Epic Version
Chiptune & 8 Bit Planet - Queensryche - One and Only
Queensryche – Take Hold of The Flame

Enlaces

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