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sábado, 27 de septiembre de 2025

Biografía de la Paleontologia

 


Desde tiempos remotos, la humanidad ha sentido fascinación por los vestigios y las huellas que dejaron los seres que habitaron en un pasado profundo. Restos óseos petrificados, huellas impresas en roca o conchas marinas que se podían encontrar en las montañas fueron, durante siglos, interpretados como huellas de gigantes, dragones o señales divinas. En las civilizaciones antiguas, como la china o la griega, los fósiles no eran comprendidos como testimonios de organismos extintos, sino como curiosidades de la naturaleza o recursos con usos prácticos y simbólicos. Sin embargo, esos mismos restos sembraron preguntas fundamentales sobre los orígenes y transformaciones de la vida. Con la Grecia clásica surgieron las primeras reflexiones racionales: Jenófanes hacia el siglo VI A.C. observó conchas marinas en lo alto de montañas y dedujo que esas regiones habían estado cubiertas por el mar, abriendo de esta manera el paso a una visión más científica. Ya para el Renacimiento, pensadores como Leonardo da Vinci señalaron con claridad que los fósiles eran restos de organismos vivos, anticipando con ello la consolidación de la paleontología como disciplina. Pero el giro decisivo ocurrió en los siglos XVII y XVIII, con el médico y anatomista danés Niels Stensen y el científico francés Georges Cuvier, quienes establecieron los principios estratigráficos y demostraron la realidad de la extinción, transformando así a los fósiles, en evidencias para reconstruir la historia de la vida en la tierra.   

A lo largo del siglo XIX, el descubrimiento sistemático de dinosaurios y la expansión del registro fósil coincidieron con el auge de las teorías sobre evolución, especialmente la propuesta de Charles Darwin, que señaló que las transformaciones biológicas eran en realidad procesos históricos. En el siglo XX, la paleontología se integró a la síntesis evolutiva moderna, incorporando a otras disciplinas como la genética, la ecología y la biología del desarrollo para explicar fenómenos de macroevolución y las extinciones masivas. Finalmente, ya en el siglo XXI, esta ciencia se ha convertido en una ciencia interdisciplinaria que colabora con la biología molecular, la geología, la informática y más recientemente la inteligencia artificial, revelando que los fósiles no son solo huellas del pasado, sino que son en realidad claves para comprender el presente y anticipar el futuro de la vida en la Tierra.

Nuestro viaje de hoy nos lleva hasta la antigüedad para acompañar a la paleontología desde su génesis, hasta la actualidad, explorando de cerca su síntesis histórica y su transformación en una disciplina completa en el campo de la ciencia

Música del capítulo

SabaNeverland - Jurassic Park (Epic Orchestra Mix)
Ambient Cinematics - The Most Peaceful DUNE Music You've Never Heard 
The Legend of Renegade II - Blue Öyster Cult - Don't Fear The Reaper (Sega Genesis Remix)
Blue Öyster Cult - Godzilla

Enlaces del capítulo

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viernes, 5 de septiembre de 2025

El "Príncipe Dragón" que cambió la historia de los tiranosaurios

En junio de 2025, un grupo de paleontólogos anunció la revista Nature el descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio carnívoro: Khankhuuluu mongoliensis. Curiosamente, este hallazgo no provino de una nueva excavación, sino de un estudio minucioso de huesos que llevaban más de cuarenta años guardados en el Instituto de Paleontología de Mongolia. Los restos habían sido encontrados en los años 70 en el desierto de Gobi, pero no se habían analizado en detalle. Fue el investigador Jared Voris, de la Universidad de Calgary, quien en 2023 se dio cuenta de que los huesos pertenecían a una especie distinta de la que se creía, y no a Alectrosaurus.

Un tiranosaurio pequeño con gran importancia

El nombre Khankhuuluu significa "príncipe dragón" en mongol. Este dinosaurio vivió hace unos 86 millones de años, en la etapa del Cretácico Superior, mucho antes que Tyrannosaurus rex.  Aunque era mucho más pequeño que T. rex, con unos 4 metros de largo y un peso de alrededor de 750 kilogramos, que es similar a un caballo de carga, su importancia es enorme: se le considera el pariente más cercano al famoso depredador de Norteamérica.


Pistas en los huesos

Khankhuuluu tiene características únicas que lo colocan en un punto medio entre los primeros tiranosaurios y los gigantes posteriores. Su cabeza era alargada y relativamente baja, con dientes afilados como cuchillas, perfectos para cortar carne, pero no para triturar huesos. Detalles como sus órbitas oculares redondeadas y pequeñas cavidades en los huesos de la nariz lo diferencian de otros dinosaurios de su grupo, confirmando que se trata de una nueva especie. Esto nos ayuda a entender cómo se diversificaron los tiranosaurios.

Un cazador ágil y las migraciones

A diferencia de T. rex, que dominaba su entorno, se cree que el Khankhuuluu era un cazador ágil de tamaño mediano que se alimentaba de presas más pequeñas y rápidas. Probablemente usaba emboscadas o persecuciones cortas en lugar de una mordida poderosa. Este descubrimiento también ha cambiado lo que sabíamos sobre las migraciones de los tiranosaurios. Los científicos sugieren que el Khankhuuluu, o un pariente cercano, migró desde Asia a Norteamérica hace unos 85 millones de años. En América, este linaje evolucionó para volverse más grande y fuerte, dando origen a los ancestros de T. rex. Esto muestra que la evolución de los tiranosaurios no fue un proceso simple y local, sino que hubo múltiples migraciones entre continentes.


El valor de los museos

El hallazgo del "príncipe dragón" nos recuerda la importancia de las colecciones de los museos. Los fósiles estuvieron guardados durante décadas, y solo un análisis reciente y detallado reveló su importancia. Esto demuestra que los museos no son solo depósitos de huesos antiguos, sino archivos valiosos de la historia de la vida. A veces, los descubrimientos más importantes están esperando a ser redescubiertos en sus estantes.

Khankhuuluu mongoliensis no solo es una nueva especie de dinosaurio, sino que también nos obliga a reescribir la historia evolutiva de los tiranosaurios. Su hallazgo muestra cómo estos depredadores pasaron de ser cazadores ágiles de tamaño mediano a convertirse en los gigantes que conocemos. El descubrimiento nos enseña que la evolución no fue un camino recto hacia el gigantismo, sino una historia de adaptaciones y dispersión por el mundo. El “príncipe dragón de Mongolia” nos recuerda que todavía hay muchos secretos por descubrir, y que las respuestas pueden estar en un museo, esperando ser vistas con nuevos ojos.



Fuente:

Voris, J.T., Zelenitsky, D.K., Kobayashi, Y. et al.  (2025).  A new Mongolian tyrannosauroid and the evolution of Eutyrannosauria. Nature 642, 973–979.  Disponible en: 
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Para leer más:

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https://www.nationalgeographicla.com/ciencia/2025/07/impactante-hallazgo-en-mongolia-el-dinosaurio-que-revela-los-origenes-del-t-rex

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Sci-News.  (2025).  New Species of Tyrannosauroid Dinosaur Discovered in Mongolia. Disponible en:
https://www.sci.news/paleontology/khankhuuluu-mongoliensis-13982.html 


 

miércoles, 3 de septiembre de 2025

El Misterio de los Denisovanos. ¿quienes eran los denisovanos y por qué sabemos tan poco de ellos?


Los denisovanos son un grupo de humanos extintos quienes, junto a los neandertales, están relacionados con los humanos modernos. Sin embargo, a diferencia de los neandertales, de los cuales existen muchos fósiles, el conocimiento sobre los denisovanos es casi en su totalidad a través de su ADN antiguo. Prácticamente, el único rastro físico que tenemos de ellos son un puñado de huesos pequeños, incluyendo un fragmento de dedo, algunos dientes y una mandíbula, lo que significa que su apariencia física, o morfología, sigue siendo un gran misterio para los científicos. La escasez de fósiles verificados hace que sea extremadamente difícil estudiar su anatomía y entender cómo se adaptaron a los entornos que habitaron. 

Para enfrentar este desafío, un grupo de investigadores encabezados por Nadav Mishol, del Departamento de Genética Molecular del Instituto de Ciencias Weizmann en Israel, adoptó un enfoque innovador que se aleja de la paleontología tradicional. En lugar de comenzar con los huesos para luego tratar de identificar a quién pertenecían, ellos decidieron hacer lo contrario: partieron del ADN para predecir cómo se veían. Para ello, desarrollaron una técnica, a la que llamaron "fenotipado de la regulación de genes". En términos sencillos, lo que hicieron fue identificar los cambios en el ADN de los denisovanos que probablemente alteraron la forma de sus huesos. 

Parten de la analogía de que el ADN se puede entender como un manual de instrucciones para construir el cuerpo; los investigadores se enfocaron en los pequeños cambios que se pueden encontrar en ese manual que podrían haber hecho que, por ejemplo, los huesos de la cara o el cráneo se desarrollaran de una manera particular.  Con esta información genética, los científicos crearon un "perfil" o una especie de "identikit" de la morfología esperada para el cráneo de un denisovano. Este perfil es esencialmente una lista de 18 características esqueléticas que, según sus predicciones, eran únicas o muy distintivas de los denisovanos.   Este perfil es esencialmente una lista de predicciones genéticas sobre cómo se vería su anatomía.  

Cráneo de Harbin.  Fuente National Geographic

Una vez que tenían este perfil, el siguiente paso fue la "búsqueda". Escanearon así el registro de fósiles del Pleistoceno Medio, es decir entre unos 781.000 y 126.000 años atrás, analizando cuidadosamente los cráneos y mandíbulas que se conocen de diferentes partes del mundo, incluyendo Europa, Asia y África. Su objetivo era encontrar cuál de estos fósiles tenía la mayor cantidad de características que coincidieran con el perfil que habían predicho. Para esto, no solo contaron las coincidencias, sino que desarrollaron una medida cuantitativa para evaluar el grado de afinidad de cada fósil con el perfil denisovano. De esta forma, pudieron determinar cuáles eran los "candidatos" más probables para ser fósiles de denisovanos o, al menos, estar estrechamente relacionados con ellos.

Los autores del artículo descubrieron que dos cráneos en particular, encontrados en Asia Oriental, mostraban una afinidad excepcional con su perfil predicho: el cráneo de Harbin y el cráneo de Dali.   El nivel de coincidencia fue extraordinariamente alto. De las 18 características que el perfil denisovano predijo para el cráneo, el de Harbin coincidió en 16 de ellas, mientras que el de Dali mostró una concordancia de 15 de las 18. Para poner esto en perspectiva, esta afinidad fue significativamente más alta que la de cualquier otro espécimen de esa misma época que examinaron, incluyendo a los neandertales, que son nuestros parientes más cercanos. 

Cráneo de Dali.  Fuente NutcrackerMan

Pero los hallazgos no se detuvieron en Asia. El estudio también reveló que el espécimen Kabwe 1, o Broken Hillun cráneo encontrado en África, también mostraba una fuerte afinidad con el perfil denisovano, aunque en un grado menor que Harbin y Dali. Este es un hallazgo muy importante porque sugiere que los denisovanos, o al menos las características morfológicas que los definían, podrían haber tenido una distribución geográfica mucho más amplia de lo que se pensaba, extendiéndose incluso hasta África.   Los autores se aseguraron de que sus resultados fueran sólidos y no una coincidencia. Realizaron pruebas adicionales para demostrar que la alta concordancia no se debía simplemente a que los cráneos tuvieran un tamaño similar, sino a las formas y características específicas de sus huesos. Esto confirma que el parecido es genuino y se basa simplemente en la morfología.



Kabwe 1 o cráneo de Broken Hill 1

El Significado de los Hallazgos

Después de haber revelado que los cráneos de Harbin y Dali son los principales candidatos para ser fósiles de denisovanos, los autores del artículo se centran en las implicaciones de estos hallazgos para la ciencia. La conclusión más importante es que este estudio proporciona una nueva manera de identificar a nuestros parientes extintos, incluso cuando no se puede obtener ADN directamente de los huesos. Es como si hubieran creado una nueva "herramienta" para los paleoantropólogos.  Los autores argumentan que la alta afinidad que encontraron entre el perfil denisovano y los cráneos de Harbin y Dali no es una coincidencia. Estos cráneos habían sido previamente clasificados de diferentes maneras, a menudo como formas arcaicas de Homo sapiens o como una especie separada. 

El estudio sugiere que, en realidad, podrían ser parte del linaje denisovano. Esto significa que debemos reconsiderar la forma en que clasificamos y entendemos a estos fósiles.  Además, el hallazgo de que el cráneo de Broken Hill 1 de África también tiene una afinidad, aunque menor, con el perfil denisovano es especialmente intrigante. Este resultado abre la posibilidad de que el linaje denisovano no estuviera limitado a Asia, como se pensaba, sino que podría haber tenido una presencia en África, o que las características que definen a los denisovanos surgieron y se extendieron por un área mucho más amplia. Esto cambia nuestra comprensión de cómo y dónde evolucionaron los primeros humanos.

Basado en el cráneo del “hombre dragón”, que representa cómo podría haber sido el aspecto del Homo longi cuando vivía durante el Pleistoceno medio, hace más de 146 000 años el artista John Gurche creó este modelo.  Fuente National Geographic

Finalmente, los autores concluyen que su método de "fenotipado genético" es una forma poderosa de complementar la paleoantropología tradicional. No reemplaza el análisis de los fósiles, sino que proporciona una perspectiva completamente nueva y basada en la genética para guiar las investigaciones futuras. Este estudio no solo identifica posibles fósiles denisovanos, sino que también abre la puerta a una nueva era de descubrimientos sobre la evolución humana, utilizando la información de nuestro ADN para iluminar el pasado.

En resumen, este artículo establece un nuevo estándar en el campo. No solo propone respuestas a preguntas de larga data, sino que también crea un marco para futuras investigaciones. La combinación de la genética con la morfología de los fósiles permite a los investigadores formular y probar hipótesis de una manera que antes no era posible, lo que promete nuevos y emocionantes descubrimientos sobre nuestros parientes extintos.

Fuente:

N. Mishol, G. Herzlinger, Y. Rak, U. Smilanksy, L. Carmel, & D. Gokhman. (2025). Candidate Denisovan fossils identified through gene regulatory phenotyping, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 122 (35) e2513968122, Disponible en:

https://doi.org/10.1073/pnas.2513968122


Para leer más

Ni, X., Ji, Q., Wu, W., Shao, Q., Ji, Y., Zhang, C., Liang, L., Ge, J., Guo, Z., Li, J., Li, Q., Grün, R., & Stringer, C. (2021). Massive cranium from Harbin in northeastern China establishes a new Middle Pleistocene human lineage. Innovation (Cambridge (Mass.)), 2(3), 100130. Disponible en:

Sáez R. 2022. Homo daliensis, Homo longi y denisovanos.  NutcrackerMan.  Disponbible en:

Vernimmen T. 2025.  Hallazgo clave: científicos identificaron al “hombre dragón”, un nuevo tipo de humano.  National Geographic. Disponible en:


domingo, 30 de marzo de 2025

Tyrannosaurus rex, el rey de la prehistoria


Tyrannosaurus rex, fue sin lugar a dudas uno de los depredadores más feroces que jamás haya caminado sobre nuestro planeta. Con un cuerpo enorme, dientes afilados y mandíbulas tan poderosas que podrían partir en dos una vaca, este famoso carnívoro dominó los valles boscosos de los ríos en el oeste de América del Norte durante el período Cretácico tardío, entre hace unos 68 y 66 millones de años, en el periodo Maastrichtiense.  Fue uno de los últimos dinosaurios no avianos que existieron antes de la extinción masiva del Cretácico-Terciario.  Conocido popularmente como T. rex lo que se sabe de este formidable organismo está en constante evolución, su concepto ha cambiado a lo largo del tiempo. Las tecnologías mejoradas, como el modelado biomecánico y las imágenes de rayos X, han permitido a los científicos obtener una comprensión más profunda de cómo vivía este terrible depredador.

Tyrannosaurus rex, significa literalmente "rey de los lagartos tiranos", tenía todo para ser el organismo dominante de las redes tróficas de su época y su entorno. Llegando a medir hasta 12 metros, que es aproximadamente el tamaño de un autobús escolar, desde el hocico hasta la punta de su cola y con un peso de hasta ocho toneladas, T. rex vagaba por sus territorios sobre dos patas y con la cabeza erguida, probablemente cazando a otros animales vivos, pero también consumiendo cadáveres y, a veces, incluso se alimentaban unos de otros, dado que era un caníbal facultativo.  La mandíbula  evolucionó para triturar su comida, con un cráneo rígido que le permitía dirigir toda la fuerza de sus músculos maseteros llegando a ejercer hasta seis toneladas de presión, utilizando sus hasta 60 dientes aserrados, de unos 20 centímetros de largo cada uno, para perforar y extraer la carne, lanzando a su  presa al aire y tragándola entera. Para evitar el sobrecalentamiento al aplastar a las presas con sus poderosas mandíbulas, este gigantesco animal tenía aberturas en la cabeza para ayudar a enfriar su cerebro, similares a las de los caimanes modernos.

Nuestro viaje de hoy nos lleva atrás en el tiempo, a una época que muchos han visitado a través del imaginario colectivo que se ha desarrollado sobre los terribles reptiles del Cretácico y el Jurásico, de los múltiples libros y películas que abordan el tema de los dinosaurios, especialmente el más famoso de todos, el más terrible de todos y el más poderoso de todos

La imagen del episodio fue creada con la ayuda de El Sabio Subterráneo, quien siempre está listo para echar una garra en La Cueva del Topo

Música del capítulo

John Williams  - Mindshift - Welcome To Jurassic Park [Epic Cinematic Cover]
Music For - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music
Faraway Sounds - Lost in a Jurassic Dinosaur Forest - 3D Soundscape w/ T-Rex, Raptors & more Jurassic Sounds
8 Bit Universe - Bringin' On The Heartbreak [8 Bit Tribute to Def Leppard] 
Super MonacoBWM5150 – Sabine

Canal de Youtube BWM5150

Página de Facebook 

Enlaces

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lunes, 18 de enero de 2021

Fraudes famosos en la ciencia




Ha habido ocasiones en las que numerosos y diversos investigadores han recurrido a la distorsión de sus resultados, esto muchas veces se debe a a la presión por destacar en el medio científico pero no es la única causa.  En el capítulo anterior discutimos sobre la idea de la deshonestidad en la ciencia, y precisamente resulta extraño dudar de la integridad de los colegas. Si ben es cierto que existen científicos que resultan locos, extravagantes, simples, alucinados e inclusive hasta idiotas, pero realmente resulta desconcertante que falten a la verdad de forma consciente. 

En el capítulo anterior, también conversamos sobre lo errores en la ciencia, y tratamos de entender los  diferentes tipos de sesgos y sus mecanismos operando a nivel cognitivo y que algunos de éstos tienen una explicación aceptable a nivel evoluti vo, también se abordaron los errores en el sistema que se aplica en la ciencia, pero también introdujimos el fraude, las malas prácticas y la ciencia patológica.  Todo esto nos servirá para tratar de entender lo que pudo haber detrás de algunos de los más sonados fraudes y engaños que se han cometido, especialmente en el tema de la paleontología y la biología.

El matemático y divulgador científico de origen polaco Jacob Bronowski, señalaba que la ciencia genera valores éticos y sociales como la honestidad, la humildad y la necesidad de cooperación e intercambio social. Por eso es que resulta difícil aceptar que se producen fraudes en la ciencia, dado que la búsqueda del conocimiento es una de las actividades humanas más desinteresadas y filantrópicas que existe, sin embargo, a veces, los sabios también engañan. Encontrar algunas manzanas podridas en el cesto del fruto del saber en nuestra época es indudablemente un toque de alarma, porque despierta la sospecha de que el fenómeno de putrefacción pudiera extenderse y minar así la sólida estructura de la credibilidad científica.

El quehacer científico es arduo pero a la vez altamente gratificante y sólo deben ejercerlo quienes encuentra en el su verdadera vocación y sus razones para vivir. A diferencia de la política, ser investigador no consiste en tener una elegante investidura con el objetivo para deslumbrar a la sociedad; es por el contrario, una actitud interna de creatividad, honestidad y humildad, parafraseando a Sócrates, saber que poco o nada se sabe, por lo tanto, si el científico busca la verdad, resulta una paradoja suponer que en el ámbito de su labor existiera un intento de falsearla.  Inventar una "verdad" que a priori se sabe que es falsa sería tanto como traicionarse a sí mismo. Sería, en otras palabras, una forma de pretender buscar la explicación de los fenómenos naturales por la vía de la mentira.

Por su propia estructura, la ciencia cuenta con una serie de mecanismos que podríamos calificar como “de seguridad”, que fueron diseñados con la finalidad de garantizen una vida corta a cualquier mentira: el espíritu crítico y la incredulidad propia de los científicos, que si no son congénitas se adquieren rápidamente por deformación profesional: la tradición de no aceptar nuevos hechos y/o teorías hasta que no han sido puestas a prueba en laboratorios distintos al de su origen, preferiblemente con métodos diferentes; la capacidad analítica de los miembros de los comités editoriales de las buenas revistas científicas, quienes celosamente cuidan que lo que finalmente se publica tenga buenas probabilidades de ser verdadero; la vigilancia no intencionada pero muy eficiente resultante de la naturaleza abierta del trabajo científico; que casi siempre se realiza a la vista de todo el mundo.

Aunque por lo general terminan descubiertos, muchas veces con prontitud, tanto los errores como las mentiras pueden llegar a escapar de los mecanismos de control e incluso llegar tener una larga vida en la ciencia. La falta o la incorrecta utilización de un método científico, el respeto a los principios religiosos, el temor a contradecir a una eminencia e incluso la misma ignorancia han provocado que muchas aberraciones científicas intencionadas o no se hayan mantenido durante mucho tiempo.  

Hoy vamos a ver algunos ejemplos concretos de este fenómeno y que golpearon las altas esferas de la ciencia, llegando hasta el pueblo con efectos que a la fecha aun resultan mas importantes que haber expuesto el fraude, como ocurre con el caso del exmédico británico Andrew Wakefield y el movimiento antivacunas, las ideas erróneas planteadas por este nefasto personaje hacia finales del siglo pasado a pesar de que se comprobó por mas de 1000 estudios científicos que eran un fraude descarado llegan hasta hoy con mucha más fuerza que el mismo esfuerzo realizado para ponerlo en evidencia.

Nuestra máquina del tiempo nos lleva a recorrer distintos lugares por todo el globo, con la finalidad de echar un vistazo a algunos de los descubrimientos científicos en el área de la paleontología que resultaron un fraude…

Música del capítulo

SKYDRIFTER - Stamatis Stabos
The Demise of Barbara and the Return of Joe - Ennio Morricone
8 Bit Universe - The Mandalorian 

Enlaces

El fraude del Eoanthropus cumple un siglo, con todas sus incógnitas

Schulz P., Katime I.  2003.  LOS FRAUDES CIENTIFICOS.  Revista Iberoamericana de Polímeros.  Volumen 4(2).  disponible en:  

De Groote I et al. 2016 New genetic and morphological evidence suggests a single hoaxer created ‘Piltdown man’. R. Soc. open sci. 3: 160328. disponible en: