lunes, 17 de noviembre de 2025

Somos legión - Una mirada al ser colectivo - Holobiontes

Durante siglos, la biología describió la vida como una colección de individuos separados, cada uno con sus propios límites y funciones. Sin embargo, debajo de esa aparente independencia, la naturaleza siempre escondió una serie de alianzas silenciosas. Desde los líquenes, extrañas mezclas de hongos y algas que crecen sobre las rocas y árboles, hasta las raíces de las plantas y los intestinos de los animales, la vida se ha tejido a partir de asociaciones. Aun así, la ciencia tardó mucho en reconocerlo. Fue hasta bien entrado el siglo XX cuando la bióloga estadounidense Lynn Margulis desafió la idea del individuo autosuficiente. Su trabajo sobre la simbiosis y la endosimbiosis seriada reveló que los grandes cambios evolutivos podían surgir de la cooperación entre especies. En ese contexto, Margulis propuso una palabra nueva y poderosa: holobionte, un término que significa literalmente “ser vivo completo”. Con éste nombre quiso expresar que ningún organismo está solo, que cada ser es, en realidad, una comunidad de vidas que conviven y prosperan juntas.

Hoy, esa visión ha cambiado profundamente nuestra manera de entender la biología. El concepto de holobionte describe al conjunto formado por un organismo y todos los microorganismos que habitan en él: bacterias, hongos, arqueas, virus y otros compañeros diminutos que participan en su equilibrio. Estos socios invisibles determinan aspectos esenciales de la existencia, desde la digestión y la inmunidad hasta la capacidad de adaptarse al entorno. En el mar, en los bosques o dentro de nuestro propio cuerpo, cada forma de vida funciona como una red simbiótica. La biología moderna ha comenzado a ver en los holobiontes no solo sistemas ecológicos interdependientes, sino también posibles unidades evolutivas, donde la selección actúa sobre el conjunto y no sobre las partes aisladas. Comprender esto nos obliga a replantear una idea antigua: tal vez la vida no se trate de competir, sino de coexistir.

Nuestro viaje de hoy nos llevará a mirar la vida desde otro ángulo, desde ese lugar donde los límites del “yo” se vuelven difusos, y trataremos de profundizar en el hecho de que ningún ser está realmente solo, que todo organismo es en realidad una comunidad en movimiento. Los holobiontes hoy nos invitan a entender la existencia no como una lucha entre individuos, sino como una red de colaboraciones invisibles que hacen posible cada respiración, cada hoja, cada pensamiento. Comprenderlos es aprender que la vida, en su forma más profunda, siempre se conjuga en plural.

Música del capítulo

othopux – Epic Oddisey
Inspiritana music by Cale Alit - Persian Santoor 
8 BITS Music - Ringo Starr - Here's To The Nights Chiptune version
Ringo Starr - Wrack My Brain

Enlaces

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https://doi.org/10.1186/s40168-019-0619-4 

Stencel, A., & Wloch-Salamon, D. M. (2018). Some theoretical insights into the hologenome theory of evolution and the role of microbes in speciation. Theory in biosciences = Theorie in den Biowissenschaften, 137(2), 197–206. Disponible en:
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https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5310625 

Zilber-Rosenberg I.& Rosenberg E. (2008) Role of microorganisms in the evolution of animals and plants: the hologenome theory of evolution. FEMS Microbiology Reviews, Volume 32, Issue 5.  P 723–735.  Disponible en:
https://doi.org/10.1111/j.1574-6976.2008.00123.x 


lunes, 10 de noviembre de 2025

Cuando la biología se convierte en robótica - Un viaje al mundo de los biobots


Los biobots son diminutos robots hechos con células vivas en lugar de piezas metálicas o electrónicas, capaces de moverse por sí mismos gracias a la energía natural de las propias células. No son organismos completos, sino pequeños grupos de tejido cultivados en laboratorio y diseñados para estudiar y aprovechar las capacidades biológicas del cuerpo. Su funcionamiento depende del tipo de célula empleada: algunas versiones usan células musculares que se contraen como mini motores, mientras que otras utilizan células con cilios, unos diminutos “pelitos” que baten rítmicamente y permiten el desplazamiento, como ocurre en los pulmones humanos al mover el moco. 

Esta tecnología combina biología e ingeniería para crear sistemas que se comportan como máquinas vivas, capaces de responder a su entorno y realizar movimientos coordinados, abriendo posibilidades para transportar fármacos, limpiar microcontaminantes o explorar tejidos a microescala.  Hoy en la sección Galerías del Saber vamos a revisar un artículo llamado “AggreBots: Configurando CiliaBots mediante agregación tisular modular guiada”, publicado por el investigador Dhruv Bhattaram de la Carnegie Mellon University y su equipo en 2025, presenta un enfoque innovador en la creación de biobots que se construyen usando un método llamado agregación tisular modular guiada, que consiste en organizar células de manera controlada para formar estructuras más grandes y funcionales.

Una de las características más interesantes de este enfoque es que permite construir cilios, estructuras similares a pequeños pelitos, que se utilizan para generar movimiento y coordinación dentro de estos robots biológicos.  A diferencia de los robots tradicionales de metal o plástico, estos biobots son flexibles y suaves, lo que les da una relación más natural con su entorno. La metodología descrita en el artículo detalla cómo se pueden configurar y ensamblar células para construir formas precisas, un proceso que combina conceptos de biología, ingeniería y robótica. La idea central es que a partir de unidades simples y pequeñas, se pueden crear sistemas complejos y organizados que funcionen de manera controlada.  

Nuestro viaje de hoy nos llevará a explorar este mundillo, en el cual hoy se logra la combinación de la biología con la tecnología para abrir nuevas formas de crear herramientas vivas, capaces de moverse y realizar tareas simples. 

Fuente:

Bhattaram D. et al, (2025).  AggreBots: Configuring CiliaBots through guided, modular tissue aggregation, Science Advances. 11(39).  Disponible en:
https://www.science.org/doi/epdf/10.1126/sciadv.adx4176

Enlaces


Blackiston, D., Kriegman, S., Bongard, J., & Levin, M. (2023). Biological Robots: Perspectives on an Emerging Interdisciplinary Field. Soft robotics, 10(4), 674–686. Disponible en:  https://doi.org/10.1089/soro.2022.0142
 
He, S.; Liu, S.; Li, X.; Ye, M.; Wu, H.; Song, J. (2025)  A review: exploring the designs of bio-bots. Soft Sci., 5, 5. Disponible en:  http://dx.doi.org/10.20517/ss.2024.50
 
Mostafa Essam Eissa. May 2025.   “BIOBOTS - THE FUTURE OF BIOMEDICAL ENGINEERING: A MINI REVIEW”. Universal Journal of Pharmaceutical Research, vol. 10, no. 2,   Disponible en:
https://ujpronline.com/index.php/journal/article/view/1319 

Música del capítulo

othopux - Relucting fire
Futurescapes - The Spire: Dark Atmospheric Sci Fi Ambient Music 
8BitRenditions - Don Henley - The Boys of Summer (8-Bit)
Mott the Hoople - Monte Carlo

viernes, 31 de octubre de 2025

Jack el Destripador

Camino despacio entre la niebla que envuelve las calles del viejo Londres hacia finales del siglo XIX. El aire es denso, casi vivo, y cada farola parece una luna temblorosa suspendida sobre el miedo. El empedrado de la calle brilla bajo la lluvia y mis pasos resuenan como si despertaran fantasmas. En Whitechapel, los callejones huelen a humo, a cerveza barata y a desesperanza. Es un barrio que no duerme, donde la pobreza se disfraza de rutina y el peligro acecha tras cada sombra.  Mientras avanzo, escucho el rumor lejano de una carreta, el llanto de un niño, un grito ahogado que se pierde entre la bruma. Londres respira con dificultad, enferma de desigualdad y de secretos. Aquí, entre los obreros exhaustos y las mujeres olvidadas, nació una leyenda que aún hoy nos observa desde la oscuridad: Jack el Destripador. 

Nadie lo vio con claridad, pero todos sintieron su presencia. Un hombre, o tal vez una idea, que convirtió el miedo en un eco eterno.  Mientras sigo mi marcha, por momentos me parece oír sus pasos que se mezclan con los míos, como si alguien caminara detrás, silencioso, paciente. Pero solo es el viento que recorre las esquinas o mi imaginación que se deja arrastrar por la historia. Sigo caminando, porque el misterio sigue vivo, y bajo la tierra —en mi propia cueva— intentaré desenterrar lo que queda de verdad entre tanta sombra.  Soy El Topo, y esta noche, descenderemos juntos a las entrañas del Londres victoriano… allí donde comenzó la leyenda del Destripador.

El misterio de Jack el Destripador sigue siendo uno de los más inquietantes de la historia criminal. Entre agosto y noviembre de 1888, el barrio londinense de Whitechapel se convirtió en el escenario de una serie de asesinatos brutales que sembraron el pánico y marcaron para siempre la imaginación colectiva. Las víctimas, mujeres pobres y vulnerables, fueron encontradas con una violencia que desafiaba toda lógica.  La policía, desbordada por la presión pública y la falta de recursos, persiguió sombras entre la niebla. Las cartas firmadas por “Jack the Ripper” —quizás auténticas, quizás una cruel broma— alimentaron el terror y el mito. Decenas de sospechosos fueron señalados: médicos, carniceros, artistas, incluso miembros de la aristocracia. Pero la verdad, como la niebla de Whitechapel, nunca se disipó del todo.  Más de un siglo después, el Destripador sigue siendo un enigma sin rostro. Su historia es también el retrato de una ciudad dividida, de una sociedad que comenzaba a enfrentarse a la modernidad y a sus propias sombras.

Nuestro viaje de hoy nos lleva a hasta la misma Inglaterra victoriana donde intentaremos descifrar lo que permanece oculto tras los crímenes, la prensa y el mito… porque a veces, lo más aterrador no es el asesino, sino lo que la oscuridad revela de nosotros mismos.

Música del episodio

Power Music Factory - Crime Investigation Dark Music
Rest for the Wicked - Jack the Ripper | DARK GOTHIC AMBIENT MUSIC
Sound Effects - Horror Ambience Sound Effect
Echoes of the Crypt - Jack The Ripper – Dark Gothic Ambience 
Rod Temperton Music - Michael Jackson - Thriller -  8-Bit NES
Judas Priest - The Ripper

Enlaces

Adam D.  (2019).  Does a new genetic analysis finally reveal the identity of Jack the Ripper?  Science.  Disponible en: 
https://www.science.org/content/article/does-new-genetic-analysis-finally-reveal-identity-jack-ripper 

Connor, S. 2014. Jack the Riper: Scientists Who Claimed to Have Identified Notorious Killer Has Made Serious DNA Error. The Independent.   Disponible en:
http://www.independent.co.uk/news/science/jack-the-ripper-id-hinges-on-a-decimal-point-as-scientists-flag-up-dnaerror-in-book-that-claims-to-9804325.html   

Killgrove  K.  (2019).  Archaeological Geneticists Call Jack The Ripper DNA Study 'Unpublishable Nonsense'. FORBES.  Disponible en:
https://www.forbes.com/sites/kristinakillgrove/2019/03/18/archaeological-geneticists-call-jack-the-ripper-dna-study-unpublishable-nonsense/ 

Keppel, R.D., Weis, J.G., Brown, K.M. and Welch, K. (2005), The Jack the Ripper murders: a modus operandi and signature analysis of the 1888–1891 Whitechapel murders. J. Investig. Psych. Offender Profil., 2: 1-21.    Disponible en:
Lekh SK, Langa A, Begg P, Puri BK. The case of Aaron Kosminski: was he Jack the Ripper? Psychiatric Bulletin. 1992;16(12):786-788.  Disponible en: 
https://www.cambridge.org/core/journals/psychiatric-bulletin/article/case-of-aaron-kosminski-was-he-jack-the-ripper/DDFAD697810395EE21A6B210995037F6 

Louhelainen, J., & Miller, D. (2020). Forensic Investigation of a Shawl Linked to the "Jack the Ripper" Murders. Journal of forensic sciences, 65(1), 295–303.  Disponible en:  
https://doi.org/10.1111/1556-4029.14038 

Nini, A. (2018). An authorship analysis of the Jack the Ripper letters. Digital Scholarship in the Humanities, 33(3), 621-636. Disponible en:  https://doi.org/10.1093/llc/fqx065 

Thompson, E. (2018) "Deconstructing “Jack”: How Jack the Ripper Became More Fiction Than Fact," Augsburg Honors Review: Vol. 11, Article 4.  Disponible en: 
https://idun.augsburg.edu/honors_review/vol11/iss1/4/ 

Whitechapel c.1870-1900 Revision Guide.  Disponible en: 
https://www.williambrookes.com/wp-content/uploads/2024/05/Whitechapel-Revision-Guide.pdf   

Whitechapel, East End of London.  Disponible en: 
https://hawksites.newpaltz.edu/virtuallylondon/2015/12/07/whitechapel/ 


lunes, 27 de octubre de 2025

Fuerza, destreza y evolución: el legado oculto de Paranthropus boisei


Hace entre dos y tres millones de años, África era un vasto escenario de transformaciones evolutivas. En sus sabanas, bosques y orillas de lagos coexistían distintas especies de homininos: algunos todavía con rasgos simiescos, otros ya con características que anticipaban lo que hoy reconocemos como humanos. Fue un tiempo de diversificación y experimentación biológica, en el que distintas líneas evolutivas exploraban formas diferentes de caminar, alimentarse y manipular su entorno. 

De entre esa multitud de especies emergió un grupo peculiar que desarrolló una mayor capacidad cerebral, una dieta más variada y una relación nueva con las herramientas: el género Homo. Pero comprender cómo surgió ese linaje así como el por qué se separó de otros homininos como Australopithecus o Paranthropus sigue siendo uno de los grandes desafíos de la paleoantropología. Es aquí cuando los fósiles se constituyen como piezas esenciales para armar este rompecabezas: cada diente, fragmento de cráneo o hueso de una mano permite reconstruir, como en una historia escrita en piedra, los cambios anatómicos y funcionales que marcaron el camino hacia nuestra especie. Sin embargo, gran parte del registro fósil africano de este período está fragmentado e incompleto. La mayoría de los restos corresponden a cráneos o mandíbulas, dado que éstas que se preservan mejor en el tiempo, mientras que los huesos postcraneales, aquellos que conforman el cuerpo, las manos y los pies, son mucho más escasos.  Esta carencia ha limitado durante décadas la comprensión de cómo se movían y qué podían hacer físicamente los primeros homininos. Hoy se conoce con relativa precisión cómo era su rostro y su dentadura, pero mucho menos sobre su locomoción o sus habilidades manuales. Y sin ese conocimiento, resulta difícil entender cuáles transformaciones anatómicas permitieron el surgimiento de la destreza humana, el trabajo con herramientas y la expansión del pensamiento técnico. Por eso, cada hallazgo de huesos postcraneales completos es un acontecimiento extraordinario: una ventana nueva al cuerpo, la conducta y la historia evolutiva de nuestros antepasados.

En ese contexto, un reciente estudio publicado en la revista Nature bajo el título: Nuevos fósiles revelan la mano del Paranthropus boisei, se constituye como un descubrimiento crucial. Un grupo de investigadores, encabezados por Carrie Mongle y Louise Leakey, presentaron el esqueleto más completo jamás atribuido a esta especie, encontrado en la localidad de Koobi Fora, Kenia, y fechado en unos 1,52 millones de años. Este fósil, incluye huesos del cráneo, la mano y el pie, permitiendo por primera vez asociar de manera inequívoca la anatomía corporal de P. boisei con sus rasgos dentales característicos. Lo que hace tan relevante este hallazgo no es solo su grado de conservación, sino su potencial para replantear nuestra comprensión de la evolución de los homininos africanos. 

Durante décadas, P. boisei fue visto como un hominino especializado y limitado, de poderosas mandíbulas adaptadas a masticar vegetales duros, pero carente de las destrezas manuales que distinguen al género Homo. Sin embargo, los nuevos fósiles revelan una realidad mucho más compleja: una mano robusta pero hábil, un pulgar largo capaz de realizar agarres de precisión y un pie plenamente adaptado al bipedalismo moderno. Este conjunto anatómico sugiere que Paranthropus boisei no solo caminaba como nosotros, sino que también tenía la capacidad física para manipular objetos y, quizás, fabricar herramientas simples. Así, el hallazgo de Koobi Fora no solo llena un vacío anatómico en el registro fósil, sino que también desafía las fronteras tradicionales entre lo que consideramos “humano” y lo que no, recordándonos que la historia de nuestra evolución fue un entramado de caminos compartidos, convergencias y experimentos biológicos que coexistieron en el paisaje africano hace más de un millón de años.

Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy a revisar este nuevo panorama evolutivo que nos enseña que la destreza manual y el bipedalismo no fueron atributos exclusivos de nuestra línea directa, sino características que pudieron haber aparecido de manera paralela en otras ramas del árbol humano. 

Fuente:

Mongle, C.S., Orr, C.M., Tocheri, M.W. et al. New fossils reveal the hand of Paranthropus boisei. Nature (2025). Disponible en:  https://doi.org/10.1038/s41586-025-09594-8 

Música del capítulo

Jo Blankenburg - Anumati (ft. Uyanga Bold) 
Culture Capital  - Background & Meditation Music - Dune Whispers 
8 Bit Universe - Mama I'm Coming Home [Tribute to Ozzy Osbourne] 
First to eleven – Devil

Enlace capitulo que enlaza con este


lunes, 20 de octubre de 2025

Australopithecus deyiremeda

Hace millones de años, en la hoy Etiopía, la vida se desplegaba en un tapiz complejo de bosques, praderas y sabanas. En este escenario, la historia de nuestra propia evolución se escribía, no como una línea recta, sino como un enredado y fascinante arbusto. Durante mucho tiempo, la figura de Lucy, la icónica Australopithecus afarensis, dominó este relato. Ella y su especie eran vistas como el único capítulo de la evolución humana en ese período, el eslabón solitario que teníamos en esa línea de tiempo. Pero el pasado, como la vida misma, es mucho más complicado y lleno de sorpresas.  En el año 2011, en el mismo Valle del Afar donde se encontró a Lucy, un equipo de científicos realizó un hallazgo que cambiaría nuestra perspectiva. No encontraron un esqueleto completo, sino algo más modesto: fragmentos de mandíbulas, dientes y un puñado de huesos. Para un ojo no entrenado, podrían haber pasado desapercibidos, pero para los paleoantropólogos, estos huesos eran como piezas de un rompecabezas antiguo que revelaban una imagen completamente nueva.

Al examinar los fósiles, se dieron cuenta de algo asombroso. Aunque estos individuos habían vivido en la misma época y en el mismo lugar que Lucy, sus características eran notablemente diferentes. Sus dientes eran más pequeños, su esmalte dental era más grueso y la forma de su mandíbula no coincidía con la de A. afarensis. Era una especie distinta, una rama que no habíamos visto antes en nuestro árbol evolutivo.  A esta nueva especie se le dio el nombre de Australopithecus deyiremeda. El nombre en sí es un tributo a la gente local de la región Afar, que lo traduce como “pariente cercano”. Y eso es exactamente lo que nos dice este descubrimiento: que hace 3.3 millones de años, en ese mismo paisaje africano, Lucy no estaba sola, compartía su mundo con al menos otra especie de hominino.  Este hallazgo es de una importancia monumental. Nos obliga a dejar de lado la idea de una evolución lineal y a abrazar la noción de que el camino hacia el ser humano moderno fue un proceso diverso y complejo. En el Plioceno Medio, múltiples especies de homininos coexistieron, cada una con sus propias adaptaciones, dietas y estrategias de supervivencia. Australopithecus deyiremeda es la prueba tangible de que nuestra historia no es una simple narración, sino una rica y multifacética saga de coexistencia.  

Hoy, nuestra máquina del tiempo nos llevará hacia el pasado remoto, hasta las regiones del Afar en África, hace unos 3,3 millones de años, en donde revisaremos de cerca las características de Australopithecus deyiremeda y sus implicaciones para el entendimiento del origen de nuestro linaje, el linaje humano.         

Música del capítulo

Scott Buckley - Phase Shift
Music For - AFRICAN DRUM MUSIC  Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self
Music For - INDIAN FLUTE MUSIC - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music ॐ
8-Bit Misfits - Rock and Roll, Pt. 2
Gary Glitter - Rock and Roll, Parte 1 & 2

Enlaces

Bower B.  2015.  Fossils suggest another hominid species lived near Lucy.  Science News.  
Disponible en: https://www.sciencenews.org/article/fossils-suggest-another-hominid-species-lived-near-lucy 

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viernes, 17 de octubre de 2025

Entre la extinción y el origen: los últimos Australopithecus y los primeros Homo

Entre hace tres y dos millones de años se da un período crítico para la evolución humana, marcado por la aparición de los géneros Homo y Paranthropus, pero también la desaparición de posibles ancestros de nuestro linaje, los Australopithecus. En África oriental, la escasez de sitios fósiles que capturen este lapso ha limitado las pruebas de hipótesis sobre los contextos adaptativos que impulsaron estos eventos. Hoy revisamos un artículo publicado en la revista Nature, el cual describe nuevos fósiles de homíninos recuperados en el área del Proyecto de Investigación Ledi-Geraru en Etiopía. Estos hallazgos reportan la presencia de Homo en 2,78 y 2,59 Ma, y de Australopithecus en 2.63 Ma, sugiriendo una mayor diversidad en el registro fósil y la coexistencia de linajes no relacionados con los parántropos en la región de Afar antes de 2,5 Ma.

Los especímenes homininos incluyen restos dentales bien preservados. Algunos de estos se atribuyen a Homo, tiene una forma diferente a la de Australopithecus afarensis, ya que presenta una corona más equilibrada y una cavidad frontal más pequeña. Por otra parte aparecen otros restos los cuales se asignan al género Australopithecus, mostrando diferencias con A. afarensis y A. garhi, como coronas más cuadradas y esmalte grueso. Finalmente aparecen un tercer grupo de restos con molares que también se asignan a Homo, con crestas y surcos que los distinguen de taxones robustos como Paranthropus.  

Estos descubrimientos indican que el grupo de Australopithecus persistió en África oriental después de 2,95 Ma, coexistiendo con ejemplares de Homo temprano en la región de Afar. Aunque los especímenes de Australopithecus no se identifican a nivel de especie, su morfología sugiere una diversidad mayor que la conocida previamente, implicando hasta cuatro linajes homíninos en África oriental entre los 3,0 y 2,5 Ma: Homo temprano, Paranthropus, A. garhi y posiblemente otro tipo de Australopithecus en Ledi-Geraru.  

Nuestro viaje de hoy nos lleva a reseñar los descubrimientos más importantes de este estudio que sin lugar a dudas no solo enriquece el registro fósil del Plioceno tardío, si no que brinda una luz que permite entender mejor la evolución de nuestro linaje, por lo que la importancia de sitios como Ledi-Geraru es vital para reconstruir el mosaico evolutivo de la especie humana.

Fuente:

Villmoare, B., Delezene, L.K., Rector, A.L. et al. (2025).  New discoveries of Australopithecus and Homo from Ledi-Geraru, Ethiopia. Nature.  Disponible en:
https://doi.org/10.1038/s41586-025-09390-4 

Música del capítulo

Kosmoze – Terre d’Émeraude
Inspiritana ~ healing music by Cale Alit - Persian Santoor
Mundo SEGA - Lionel Richie - All night long 8 BITS
Lionel Richie -  Running with the night

Enlaces

Alemseged, Z., Wynn, J.G., Geraads, D. et al. (2020). Fossils from Mille-Logya, Afar, Ethiopia, elucidate the link between Pliocene environmental changes and Homo origins. Nat Commun 11, 2480  Disponible en:  https://doi.org/10.1038/s41467-020-16060-8 

Pérez C. (2025).  Un hallazgo obliga a replantear la evolución: descubren en Etiopía una especie desconocida que convivió con los primeros Homo hace 2,6 millones de años.  Muy Interesante. Disponible en:
https://www.muyinteresante.com/historia/descubrimiento-nueva-especie-humana-etiopia-australopithecus-homo.html 

Radley D. (2025).  Fossil teeth in Ethiopia reveal new Australopithecus species that lived alongside early Homo ancestors.  Archaeology News.
Disponible en: 
https://archaeologymag.com/2025/08/australopithecus-species-lived-alongside-homo-ancestors/ 

Reed K. (2025).  ASU scientists uncover new fossils — and a new species of ancient human ancestor.  Disponible en: 
https://news.asu.edu/20250813-science-and-technology-asu-scientists-uncover-new-fossils-and-new-species-ancient-human 

Sáez R. (2025).  En los orígenes de Homo: nuevos fósiles y su interpretación.  NutCrackerMan.  Disponible en:
https://nutcrackerman.com/2025/08/17/en-los-origenes-de-homo-nuevos-fosiles-y-su-interpretacion/

viernes, 10 de octubre de 2025

Premios Nobel en ciencia 2025


Desde su creación a comienzos del siglo XX, los Premios Nobel han representado uno de los mayores reconocimientos al ingenio humano y al poder transformador del conocimiento. En el ámbito de las ciencias, particularmente en Fisiología o Medicina, Química y Física, estos galardones han destacado descubrimientos que no solo amplían las fronteras del saber, sino que redefinen nuestra comprensión del mundo y mejoran la vida cotidiana de millones de personas.  

En el campo de la Fisiología, cada premio es un recordatorio de cómo la investigación sobre el cuerpo y los procesos vitales impulsa el progreso de la medicina moderna. Desde el entendimiento del ADN hasta los avances en terapias génicas y vacunas, los hallazgos distinguidos con el Nobel han permitido enfrentar enfermedades, prolongar la esperanza de vida y elevar la calidad del bienestar humano.  

La Química, por su parte, se erige como el puente entre la materia y la invención. Los premios en este campo han reconocido desde la síntesis de nuevos materiales hasta la creación de herramientas moleculares que sustentan la industria farmacéutica, la energía sostenible y la protección ambiental. Cada descubrimiento en este ámbito abre nuevas posibilidades para innovar en sectores esenciales de la economía y de la salud pública.  

En el campo de la Física, el Nobel ha iluminado los misterios fundamentales del universo: desde la estructura del átomo hasta los secretos del cosmos profundo. Gracias a estos avances, tecnologías como la electrónica, la energía nuclear, los satélites o la computación cuántica pasaron del terreno de la teoría a la realidad cotidiana.

Los Premios Nobel de este año confirman el papel esencial de la ciencia como fuerza que impulsa el progreso humano. Los descubrimientos galardonados en 2025 reflejan la unión entre la curiosidad intelectual y la aplicación práctica del conocimiento, demostrando cómo la investigación puede transformar la vida cotidiana.  En el campo de la Fisiología o Medicina, se reconoce un avance que resulta decisivo en la comprensión de los mecanismos que originan muchas enfermedades neurodegenerativas, abriendo así nuevas vías terapéuticas y ofreciendo esperanza a millones de personas. La Física, por su parte, ha sido distinguida por investigaciones que expanden los límites de la materia y la luz, con implicaciones directas en la computación cuántica, las telecomunicaciones y la energía.  Finalmente, el Nobel de Química premia una innovación que redefine la manera en que entendemos y manipulamos los materiales moleculares, con potencial para impactar la medicina, la sostenibilidad y la ingeniería.

Nuestro viaje de hoy nos lleva a explorar lo que hay detrás de los premios de este año,  explorando en que consisten los logros alcanzados por los hombres y mujeres de ciencia que han sido laureados con uno de los premios más prestigiosos que se otorga hoy en día a nivel mundial

Música del capítulo

Scott Buckley - Ephemera
Spiritual brother Sci-Fi - The Silence Between The Stars
8 Bit Universe - Clint Eastwood [8 Bit Cover Tribute to Gorillaz]
Restless Heart - Tell Me What You Dream

Enlaces

Aguado R.  (2025).  Nobel de Física 2025: el despegue de los bits cuánticos.  The Conversation.  Disponible en: 

Arute, F., Arya, K., Babbush, R. et al. Quantum supremacy using a programmable superconducting processor. Nature 574, 505–510 (2019). Disponible en:  https://doi.org/10.1038/s41586-019-1666-5 

Brunkow, M., Jeffery, E., Hjerrild, K. et al.  (2001)  Disruption of a new forkhead/winged-helix protein, scurfin, results in the fatal lymphoproliferative disorder of the scurfy mouse. Nat Genet 27, 68–73.  Disponible en: https://doi.org/10.1038/83784 

Hernández A., Rannard G. (2025).  Los 3 científicos que ganaron el Nobel de Física 2025 por hacer que "las extrañas propiedades del mundo cuántico" funcionen en un chip.  Disponible en:
https://www.bbc.com/mundo/articles/clyd77ln4pmo 
 
Manucharyan V.E., et al. (2009).  Fluxonium: Single Cooper-Pair Circuit Free of Charge Offsets.  Science  326,  p113-116.  Disponible en:
Molina I. (2025).  El hallazgo de un mecanismo que protege contra las enfermedades autoinmunes, Nobel de Medicina 2025.  The Conversation.  Disponible en:

Rodríguez-García A., de la Hoz-Ayuso A.  Díez-Barra E. (2025)  Las arquitecturas invisibles atrapan el Nobel de Química 2025.  The Conversation.  Disponible en:
S Sakaguchi, N Sakaguchi, M Asano, M Itoh, M Toda.  (1995)  Immunologic self-tolerance maintained by activated T cells expressing IL-2 receptor α-chains (CD25). Breakdown of a single mechanism of self-tolerance causes various autoimmune diseases. The Journal of Immunology. Volume 155. Issue 3. pp 1151–1164.  Disponible en:
Sorribas S., Téllez  C.  (2016).  MOFs propiedades y aplicación en separaciones más eficientes.  Boletín del Grupo Español del Carbón, Nº. 41, págs. 19-22.  Disponible en:
https://www.gecarbon.org/boletines/articulos/BoletinGEC_041_art6.pdf