sábado, 28 de septiembre de 2024

Ardi - a 30 años de su descubrimiento



Corría el año 1974 cuando un equipo de paleontólogos realizó un descubrimiento que cambiaría la comprensión del ser humano y su evolución. Era el 24 de noviembre de 1974 cuando, a 159 km de la capital de Etiopía, Adís Abeba, se encontraron los restos de Lucy, un ejemplar de la especie Australopithecus afarensis.

Gracias al esqueleto que se pudo reconstruir se descubrió que esta especie podía andar sobre dos patas y también era capaz de trepar. Tenía dos métodos de locomoción”.  Este descubrimiento fue uno de los hitos más importantes en el campo de la evolución humana, situando a nuestros ancestros hace uso 3,2 millones de años.  Pero también surgieron otras preguntas  ¿qué sucedió antes de Lucy y cómo comenzó el andar bípedo? Después de Lucy, durante dos décadas el registro fósil de aquellos antepasados con más de 4 millones de años permaneció casi en blanco.   Hasta que en el año 1992, en otra parte de la depresión de Afar conocida como Awash Medio, un equipo estadounidense etíope con sede en la Universidad de California en Berkeley recogió las primeras piezas de una especie primitiva más de un millón de años antes que Lucy.  Los primeros hallazgos incluyeron dientes caninos en forma de diamante, los cuales marcaron que estas criaturas eran miembros primitivos de la familia humana.  

En 1994, el equipo de Awash Medio halló un esqueleto de 4,4 millones de años de una especie llamada Ardipithecus ramidus.  El paleoantropólogo etíope Yohannes Haile-Selassie siendo estudiante de postgrado, encontró un hueso de la mano roto, lo que desencadenó una búsqueda intensiva y el descubrimiento de más de 125 piezas de una hembra antigua que medía aproximadamente 1,2 metros de altura y tenía un cerebro del tamaño de un pomelo de unos 300 centímetros cúbicos.  Este esqueleto, apodado Ardi, conservaba muchas partes que le faltaban a Lucy incluidas las manos, pies y cráneo y era 1,2 millones de años más antiguo.

Los investigadores terminaron encontrando más de 100 partes de otros individuos de la misma especie. Poco después de que el esqueleto de Ardi fuese llevado al laboratorio, el paleoantropólogo Tim White hizo un descubrimiento impactante: el dedo gordo del pie de Ardi indicaba que tenía la capacidad de trepar árboles.  

Esta revelación llegó junto con otras aparentemente contradictorias, por ejemplo, que los otros cuatro dedos de Ardi mostraban una anatomía similar a la de los bípedos erguidos. Otros hallazgos sumaron a la idea de que Ardi tenía una locomoción híbrida; es decir, trepaba árboles, pero también caminaba erguida, al igual que Lucy.   Aunque muy dañada, la pelvis de Ardi mostraba inserciones musculares exclusivas de los bípedos, junto con otra anatomía típica de los simios arbóreos. 

Fue así que Ardi desafió las predicciones imperantes de múltiples formas. Al momento de su descubrimiento, la biología molecular había acumulado pruebas convincentes de que los humanos estaban estrecha y recientemente relacionados con los chimpancés. En ese entonces, los científicos estimaban que la divergencia de ambos linajes había ocurrido hacía tan solo 5 millones de años, y gracias a Ardi la mayoría ahora piensa que la división ocurrió mucho antes.

En nuestro viaje de hoy nuestra máquina del tiempo nos lleva hasta el cuerno de África hace unos 4,4 millones de años donde veremos de cerca a Ardi, que fuera descrita hace 30 años un 22 de setiembre de 1994, en la revista Nature y que sabemos hoy que ella y sus congéneres resultan ser parte de nuestra línea evolutiva y por tanto parientes nuestros.

Música del capítulo

Paleowolf - Global Migrations
Music For - AFRICAN DRUM MUSIC  Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self
Music For - INDIAN FLUTE MUSIC - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music ॐ
George Vlad - Nature and wildlife sounds from the African savanna
8 Bit Universe - Evanescense - Bring Me To Life (2021 Remaster) [8 Bit ] 
Chiptune Planet - Evanescence - Going Under (8 bit)
Chiptune Planet - Evanescence - Tourniquet (8 bit)
Evanescence -  My Immortal (Band Version)

Enlaces

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Capítulos que enlazan con este

Homínidos – entendiendo las raíces de nuestro linaje - parte 1

Homínidos – entendiendo las raíces de nuestro linaje parte 2

jueves, 19 de septiembre de 2024

Otzi el hombre de hielo – a 33 años de su descubrimiento



Era septiembre del año 1991, ese verano estaba resultando más caluroso de lo normal en los Los Alpes de Ötztal, parte de las cumbres que forman la frontera austro-italiana.  Helmut y Erika Simon, un par de experimentados montañistas alemanes, acababan de iniciar el peligroso descenso desde el Fineilspitze, a 3514 metros de altitud.  La pareja había subido unas pocas horas antes a la cumbre de esta montaña, situada en la frontera austroitaliana, y para descender habían escogido una ruta virgen, la cual no estaba exenta de dificultades. La pareja trataba de rodear con cautela las fisuras y los salientes rocosas hasta que, tras una hora de esfuerzo, observaron una mancha marrón que sobresalía del aguanieve. Helmut le comentó a Erika que parecía la cabeza de un muñeco, pero al echar un vistazo más de cerca se dieron cuenta de que se trataba de la cabeza y los hombros de un cadáver humano, al inicio creyeron que se trataba de un alpinista desaparecido el año anterior.  

No miraron mucho ni tocaron nada y se apresuraron a descender por la ladera del Finialspitze hacia el refugio de montaña para avisar a la policía.  Solamente tomaron un par de fotografías para que les creyeran su historia.  Ya había oscurecido cuando llegaron al campamento, de modo que hubo que esperar hasta el día siguiente para que un equipo de la policía austríaca fuera al lugar en helicóptero. Uno de los agentes intentó liberar el cuerpo del hielo con una perforadora neumática, pero no pudo. En cambio, durante el intento le atravesó la cadera izquierda y desgarró parte de la ropa.  El rescate del cuerpo demoró tres días, durante los cuales, al correrse la voz del hallazgo, fueron al lugar varios montañistas curiosos, algunos de los cuales burlaron la vigilancia policial y posiblemente se robaron algunos objetos que estaban cerca del muerto.  

Entre los que se acercaron a curiosear estaba el alpinista austríaco Reinhold Messner, quien fue el primero en darse cuenta de que allí había algo raro. Cerca del cadáver había un hacha rústica y un arco de madera, objetos que ningún montañista llevaría consigo en una excursión. Además, la piel del cadáver estaba tan curtida como el cuero. Les dijo a los integrantes del equipo de rescate que tuvieran cuidado, que ese hombre no era el montañista desaparecido el año anterior sino alguien mucho más antiguo, inclusive manifestó que podía haber muerto hacía cientos o quizás miles de años.

El hombre de Similaun, más conocido como Ötzi, es una de las momias europeas más antigua descubiertas. Su cadáver, momificado de manera natural por el frío extremo y perpetuo en el lugar de su fallecimiento concretamente en el valle de Ötz, de ahí su apodo, que se encuentra a unos 3200 m sobre el nivel del mar.  Nuestro viaje de hoy nos lleva a conocer de cerca quien fue realmente Ötzi, que pasó a la historia sin querer y que nos ha permitido entender como era la vida de los europeos hace unos 5000 años

Música del capítulo

Paleowolf - Permafrost
Paleowolf - Ice Age Earth: Mammoth Ambient
Tributo 8bits - Charly García - Bancate ese defecto 8bits
Don Cornelio y la Zona – Ella vendrá

Arte de Otzi

@daisydizdoz en DevianArt

Enlaces

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jueves, 5 de septiembre de 2024

Paleopatologia y medicina prehistorica

La paleopatología, es la rama de la medicina que trata las enfermedades que se pueden estudiar en restos fósiles y momificados. A pesar de que normalmente la información que se puede obtener en estos casos es limitada y fragmentaria, resulta en muchos casos suficiente para deducir que las enfermedades existían desde antes de que apareciera nuestra especie. Así, se ha documentado la existencia de enfermedades en restos de animales y plantas que precedieron al humano en millones de años. Hoy se conoce que los reptiles que vivieron durante el Cretácico sufrieron artrosis y enfermedades infecciosas óseas, también es conocido que los caballos que vivieron durante el Mioceno padecieron enfermedades dentarias. Sobre las patologías que tuvieron los humanos prehistóricos, éstas se pueden agrupar de manera muy general y arbitraria en cinco grandes grupos: traumatismos, artritis y artrosis, enfermedades infectocontagiosas, dentarias y tumorales.  

Estas enfermedades son analizadas principalmente a través del estudio de vestigios hallados en los restos óseos, o bien en otros tipos de restos orgánicos en las inmediaciones donde se hallan dichos restos como son las cuevas y excavaciones de yacimientos, así como en antiguas necrópolis, fosilizados o no, en momias conservadas en forma espontánea gracias a la sequedad del ambiente o bien embalsamadas por diversos procedimientos artificiales practicados por diversas culturas en todos los continentes

El término paleopatología proviene del griego paleo, que significa "viejo", y pathos que significa "sufrimiento". La primera definición de este término fue planteada por el zoólogo norteamericano Robert Wilson Shufeldt hacia 1882, refiriéndose a ella como «la ciencia de las condiciones patológicas presentes en los órganos de los animales extintos y petrificados». La paleopatología hoy proporciona información sobre cómo y cuándo evolucionaron las enfermedades, pero también el porqué algunos individuos y poblaciones son más propensos a sufrirlas que otros. También aporta datos acerca de la distribución geográfica y los cambios evolutivos de algunas dolencias en el pasado, como la osteoporosis, el cáncer, la tuberculosis, la lepra o la sífilis, algunas de ellas de gran importancia en la actualidad.

Las enfermedades han sido un compañero inseparable de la humanidad, apareciendo en toda su línea filogenética: en los restos de Australopithecus y de todas las especies del género Homo incluyendo los Neanderthales y a los humanos anatómicamente modernos, Homo sapiens. Incluso enfermedades que han sido consideradas “propias de la civilización”, como la gota o la artritis, las padecieron por ejemplo los dinosaurios hace unos 200 millones de años y el oso cavernario de hace cincuenta mil años. También conocemos hoy que las enfermedades y patologías actuales han cambiado a lo largo del tiempo, en su frecuencia y en las formas que adoptan, dependiendo de factores sociales y ambientales, inmunológicos, mutaciones, como ha sido el caso de la lepra, por ejemplo. La revolución que supuso la agricultura y la ganadería en el neolítico para la forma de vida en general, y en la alimentación en particular, inició un incremento de la frecuencia de una enfermedad antes rara, las caries, que ha continuado su progresión hasta la actualidad. 

Marc Armand Ruffer fue un patólogo y bacteriólogo angloalemán, quien en un libro titulado Estudios de Paleopatología de Egipto, y publicado en 1921, propuso a la paleopatología como el estudio deductivo de las enfermedades en fósiles. A partir de entonces, gradualmente fueron surgiendo un gran número de científicos quienes, seducidos por esta mezcla de historia, arqueología, paleontología y anatomía comparada, establecieron una ciencia verdaderamente apasionante. Imaginar, desde el punto de vista médico, de qué pudo haberse enfermado un ser vivo, o bien, nuestros ancestros, le imprime al diagnóstico de una enfermedad en el tiempo, algo más allá de la pasión que un médico puede tener al enfrentarse a un reto diagnóstico actual en un individuo de hoy. Se de esta manera forma una amalgama de conocimientos bajo una postura conciliadora que permite imaginarse y sumergirse en el fantástico mundo de la imaginación con un sustento científico real.  Un tipo de Sherlock Holmes que además de arqueólogo - paleontólogo resulta médico.

Nuestro viaje de hoy nos permitirá conocer un poco de esta apasionante rama de la ciencia que nos permite a la luz de la medicina moderna entender que provenimos de un mundo esencialmente vinculado con la naturaleza en su forma más pura. El estudio de la medicina primitiva puede en muchos sentidos brindarnos elementos terapéuticos útiles hoy en día y que podrían resultar aún desconocidos para la ciencia moderna.  Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy a recorrer el camino de la humanidad a la par de algunas enfermedades que lo acompañan desde antes de sus mismos orígenes, todo ello antes de que aparecieran las fuentes escritas. 

Música del capítulo

Shaheen Fahmy & Julie Elven - The War Within
Mufaya - Epic Music World - A warrior's footsteps - Music for the legacy of the brave
Derek & Brandon Fiechter - Cavemen
Tommy Tutone - 8 Bit Universe - 867-5309 Jenny 
Halocene – Repent 

Enlaces

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Redes Sociales Halocene


sábado, 20 de julio de 2024

Australopithecus – entendiendo las raices de nuestro linaje parte 4

 

Los Australopitecos, es decir los monos del sur, constituyen un grupo de organismos ancestros de los humanos modernos, que abarcan un período muy amplio de tiempo, ya que existieron durante el Plioceno y el Pleistoceno temprano, un periodo que comprende desde unos 4,2 ma hasta unos 2 ma, fecha aproximada en la que se se han encontrado los fósiles más modernos. Todos los restos fósiles de Australopithecus se han encontrado en África, en lugares como Tanzania, Kenia, Etiopía, Chad y África del Sur.  Casi todos éstos fósiles se encuentran en el África oriental y meridional, al este del valle del Rift, una enorme fractura de la corteza terrestre que se extiende desde Mozambique, a través de Malawi, por la región de los Grandes Lagos, el País de los Afar en Etiopía, el mar Rojo y llega hasta el mar Muerto, entre Israel y Jordania. Esta fractura iría separando los ecosistemas orientales, con ambientes cada vez más abiertos y habitados por homínidos, de los ecosistemas occidentales, forestales y húmedos y poblados por los antepasados de los chimpancés y gorilas.

En la actualidad, el grupo de los Australopitecos, incluye siete especies, todas ellas tienen más o menos en común el ser formas gráciles, es decir de contextura delgadas.  Y como vimos en una capítulo anterior los Australopitecos de formas robustas, son consideradas un genero distinto, el género Paranthropus.  

Igualmente en este capítulo vamos a considerar que tanto Homo habilis como H. rudolfensis son formas tempranas de nuestro género, el género humano o género Homo.   Todas las especies  eran bípedas, es decir que tenían la capacidad de andar erguidas sobre las extremidades inferiores. Tenían un cerebro pequeño, entre unos 430 a 550 cm3, semejante al de un chimpancé actual. Su altura oscilaba entre 1 y 1,25 m para las especies gráciles, alcanzándose 1,5 m en las especies robustas. Sus pesos oscilarían entre unos 30 a 45 kg.  En todas las especies los Australopitecos machos eran de un tamaño significativamente mayor que el de las hembras, es decir que presentan dimorfismo sexual. 

La aparición de los Australopitecos vino unida a un cambio de hábitat y de clima. Habitaron un territorio en mosaico de bosques y de sabanas arbustivas, mientras que y medios abiertos y secos, tipo sabana. Es precisamente durante el paso del bosque cerrado al medio abierto y seco, donde se produce la separación de los homínidos de los grandes simios. Estos cambios ambientales se observan a partir de las modificaciones dentarias para el tipo de alimentos nuevos que podían explotar en estos nuevos ambientes.   

Los primeros Australopitecos, datan del África oriental con una cronología cercana a los 4,2 ma. A partir de ese momento el grupo se dispersa ampliamente por África oriental y meridional inclusive llegando hasta el mismo Chad. A pesar de que ninguno de los grupos normalmente aceptados como Australopithecus dio lugar a linajes actuales, es aceptado mas o menos de forma consensuada que ya el género Homo debió haberse originado de una especie de Australopithecus​ en algún momento entre hace 3 y 2 millones de años, especialmente a las especies y formas arcaicas de Homo habilis y H. ergaster, que llevan finalmente hasta el hombre moderno, H. sapiens.  

El primer ejemplar de Australopithecus, el espécimen tipo, fue descrito por el anatomista australiano Raymond Dart, el fósil era de un niño de unos tres años al que luego se le conocido como el niño de Taung. Este fósil fue asignado a la especie Australopithecus africanus, en la revista Nature el día 7 febrero de 1925. Dart entendió que el fósil contenía una serie de características humanas pero también de otros homínidos más primitivos, por lo que llegó a la conclusión de que este se trataba de un antepasado humano primitivo, precisamente cuando se estaba en la búsqueda del eslabón perdido.  

A la fecha de este grupo se han encontrado 7 especies que vamos a ver de manera general en el capítulo de hoy, para luego revisarlas más detalladamente en sus propios capítulos, dando así inicio a una saga evolutiva de las distintas especies de Australopithecus, que sin lugar a dudas, constituyen parte del camino evolutivo que ha recorrido nuestra especie, la especie humana, un camino que empezamos a andar una vez que nos separamos de la línea evolutiva que lleva a los chimpancés.

Música del capítulo

Ivan Palomares – Los fogones de Castamar / Clara y Diego / Créditos -  Banda sonora original serie Antena 3
Manuel Riveiro Hermo – El final del camino – Banda sonora original serie RTVE
Chiptune Planet - Concrete Blonde - Joey / Chiptune Cover 8 bits
Concrete Blonde – Caroline

Enlaces

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viernes, 14 de junio de 2024

Gigantes

 


Fi-fai-fo-fum !  Decía el ogro Trabuco, probablemente uno de los gigantes más conocidos, quien es el gigante del cuento de Jack y las habichuelas mágicas, un antiguo cuento inglés de tradición oral, que fuera publicado hacia 1730 y fuera erróneamente atribuido a Hans Christian Andersen. Este cuento se ha convertido en un mito universal, y que ha trascendido a la cultura pop universal, que aún hoy sigue inspirando ediciones, espectáculos de teatro y películas de cine. Casi todas las tradiciones mitológicas en casi todas las civilizaciones antiguas comienzan con gigantes, que hicieron grandes construcciones y lucharon en fieras batallas, resultando victoriosos o bien fueron vencidos por héroes míticos.

En las mitologías orientales encontramos las primeras narraciones de la existencia de estos seres superiores en tamaño y en fuerza. El primer mito conocido tiene mas de 4500 años, es el de héroe-rey Gilgamesh, un mito de la mitología sumeria, de la antigua Mesopotamia y del que se decía que alcanzaba una altura de 5,6 m. Su epopeya fue recogida en la narración escrita más antigua de la historia, en doce tablillas de arcilla y escritura cuneiforme. Por otra parte en el texto épico-mitológico indio el Majábharata, aparece la historia de una demonia gigante llamada Putana, quien dio su pecho envenenado al bebé Krishna. Asimismo, la mitología griega se refería a los Hiperbóreos, gigantes que vivían más allá de los vientos del norte. Las escenas descritas por la literatura griega, fueron llevadas por los escultores a los frontones y metopas de los templos y por los pintores a los vasos de barro. En la mitología nórdica los gigantes o Jotuns luchan con frecuencia contra los dioses. El padre de los Jotuns fue Ymir, un gigante hermafrodita que es el antepasado de todos los demás gigantes y fue muerto por los dioses nórdicos Odín, Vili y Vé.  Por otra parte los ogros y troles son cuerpos humanoides equivalentes a los gigantes que también aparecen en el folclore de varias regiones europeas. La Biblia hebrea recoge la existencia de una raza de gigantes llamada Nephilim. Uno de los gigantes bíblicos fue Goliat, quien fuera derrotado por el pastor David, lo que supuso una liberación para el pueblo judío.  

En otro momento, los míticos gigantes quizá dominaron el mundo, aunque hoy solo forman parte de las leyendas. Pero si hay algo en lo que todas las civilizaciones coinciden, es en sus historias sobre gigantes, estos seres de tamaño colosal que poblaron la Tierra y probablemente desaparecieron por culpa de un cataclismo, por la propia evolución o inclusive por la propia mano humana. A lo largo del tiempo estos seres fantásticos han ocupado un sitio privilegiado en las narraciones mitológicas en las cuales se les asocia a las fuerzas elementales porque dadas sus enormes dimensiones eran capaces de desencadenar temblores, huracanes y erupciones volcánicas.  Hoy día, los gigantes siguen fascinando y formando parte del imaginario colectivo, para muchos resulta sorprende que tantas culturas diferentes y separadas hablen de ellos en sus historias.

El principal rasgo de un gigante, su tamaño, es muy variable. Se pueden encontrar ejemplares de unos 4 metros, siendo éstos los más comunes, pero también algunos más extraordinarios que pueden rozar el centenar de metros.   Los gigantes terrestres poseen una inteligencia bastante limitada aunque tampoco necesitan más. Confían en la fuerza para resolver los problemas.  Son seres solitarios, pero normalmente se unen para las cacerías y los saqueos. Las leyendas cuentan que se alimentan de rocas, árboles, animales y personas, sobre todo de niños.  Los gigantes prefieren las luchas cuerpo a cuerpo y confían en su fuerza para aplastar, barrer y arrollar, de ahí que su arma preferida sea el garrote o sus propios brazos. Sin embargo, su habilidad para lanzar y atrapar rocas los convierte en criaturas muy peligrosas en la distancia.   Dar muerte a un gigante es una tarea realmente complicada. Se dice que la única forma de acabar con ellos es cortándoles la cabeza pero, si bien este método es infalible, no es el único. Un buen golpe certero como el que lanzó David al gigante Goliat puede ser de lo más efectivo, aunque muy difícil de conseguir. Lo más efectivo es debilitar primero la gruesa piel del gigante con ácido o fuego e infligir entonces una herida mortal.  

Este tipo de afirmaciones se encuentran comúnmente en la leyendas, el folclore y la literatura fantástica, pero también en textos religiosos, en nuestro viaje de hoy examinaremos el tema desde varias perspectivas, tratando de encontrar una explicación para este fenómeno, que mucha gente asegura, de alguna manera, que es cierto.  En estos tiempos en los cuales la información resulta más accesible para la gente en general, mitos como estos resultan ser uno de los temas que más mueven la curiosidad de la gente, en nuestro capítulo de hoy veremos algunos ejemplos de información y desinformación y nos permitirá viajar hasta el país de los gigantes descrito en el libro Los viajes de Gulliver, con el objetivo de desenterrar sus misterios.  

En nuestro viaje de hoy vamos a revisar los mitos sobre gigantes, tanto antiguos como los nuevos mitos que se difunden a través de la Internet, sobre estos enormes seres colosales, tratando en entender qué es lo que hay realmente detrás de éstas historias, de estos relatos y de las pruebas de su existencia

Música del capítulo

Yu-peng Chen - brittle bear ( @brittlebearmusic  )  - Raiden Shogun Teaser Trailer Theme Extended 
Daniel Núñez Martín ( @DanielNMartinMusic ) - Opening Theme - Main Theme 
Chiptune Planet - Ozzy Osbourne - Shot In The Dark (8 bit)
Ozzy Osbourne - Shot in the Dark

Enlaces

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Videos 

Brigataes, Il più grande artista del mondo, MANN, 2015
Disponible en:

Brigataes, Il più grande artista del mondo, 2015

viernes, 3 de mayo de 2024

Nettie Stevens – pionera de la genetica del siglo XX

 

Nettie Maria Stevens fue una genetista estadounidense, cuyo trabajo científico fue pionero hacia principios del siglo XX.  Su aporte fue importante no solo en el desarrollo de la nueva ciencia que se venia desarrollando, la genética, si no que también fue pionera en marcar el camino para futuras mujeres que gracias a su ejemplo incursionaron en el campo de la ciencia.   Los aportes de Stevens en el campo de la Biología, en su momento supusieron un punto de inflexión, dado que ella fue la primera investigadora que logró describir las bases cromosómicas que determinan el sexo. Gracias a estos aportes amplió exitosamente los campos de la embriología y la citogenética.  

Durante su vida, Nettie Stevens publicó aproximadamente unos cuarenta artículos científicos, siendo su mayor contribución a la ciencia la demostración de que el sexo estaba determinado por un par de cromosomas particulares. Para aquel momento el biólogo estadounidense Edmund Beecher Wilson, que era considerado el mejor citólogo de su época, estaba investigando sobre el mismo tema. A menudo, el descubrimiento de los cromosomas que determinan el sexo le ha sido adjudicado a Wilson, a pesar de que la cuestión de prioridad se ha discutido recientemente. Como veremos más adelante, resulta evidente, sin embargo, a partir del estudio de las fechas en que publicaron sus trabajos, que ambos llegaron a las mismas conclusiones de manera independiente.  

Sin embargo, no fueron los resultados de Stevens los que pasaron a la historia ni tampoco a los que se les ha reconocido el merecido valor. Por el contrario, sus hallazgos han permanecido casi por completo olvidados, salvo algunas excepciones, hasta hace relativamente poco tiempo. Nettie Stevens se doctoró en 1903 y comenzó entonces sus estudios de genética y embriología en Filadelfia. Por aquel entonces, no se conocía qué contenía la carga genética ni cómo se transmitía de una generación a la siguiente. De hecho, muchos científicos de la época dudaban de que algo así realmente existiese y apenas se estaban desempolvando las investigaciones de Mendel sobre la herencia en los guisantes.

Las observaciones de Nettie Stevens fueron de gran influencia para los investigadores de la época, incluyendo sus mentores. Sus investigaciones ayudaron a resolver la cuestión de la localización del material genético. Gracias a esto, más adelante, las demostraciones experimentales del papel de los cromosomas en la herencia de caracteres le valieron a Thomas H. Morgan un Premio Nobel más de veinte años después de la muerte de Stevens.

Nettie Stevens ejerció su trabajo en los años que rodearon al cambio del siglo XIX al XX. Hacia aquellas fechas, la Biología experimental, estaba discurriendo por una trayectoria significativamente expansiva, esta disciplina nacida en Alemania y rápidamente extendida a otros países como una respuesta de las jóvenes generaciones de científicos respecto a los tradicionales estudios descriptivos de la Morfología y la Sistemática, hasta entonces dominantes en las Ciencias Naturales.  El trabajo de Nettie Stevens proporcionó un considerable avance de los conocimientos biológicos en un área clave de la investigación del siglo XX, como fueron son los cromosomas, y en un tema de interés generalizado en todas las épocas, como es la determinación del sexo de los seres vivos.

Nettie Stevens creció en el Estados Unidos justo después de la Guerra Civil, época en la cual más allá de la enseñanza, la enfermería o el trabajo como secretaría, las mujeres que buscaban una tener una profesión tenían en realidad muy pocas oportunidades; la mayoría simplemente esperaba casarse bien.  Stevens, sin embargo, no seguiría ese camino. Ella fue maestra, pero eso era sólo un medio para un fin mayor. Stevens quería ser científica y se abrió camino en la escuela, hasta que finalmente alcanzó su objetivo y se ganó un lugar en la historia de la genética.

En nuestro viaje de hoy, nuestra máquina del tiempo, nos llevará hasta Vermont, Estado Unidos, al mes de julio de 1861, para seguir de cerca la vida de esta destacada mujer, cuyo trabajo científico sobresale por la forma metódica en que los desarrolló, por la descripción rigurosa y detallada de los métodos empleados, en muchos de los cuales ella hizo innovaciones relevantes. Pero lo más notable es la lucidez de sus interpretaciones, en un contexto teórico -el mendelismo- por entonces apenas desarrollado y muy discutido por la comunidad científica.   Hoy veremos cual fue su aporte en el campo de la ciencia y seguiremos de cerca su vida, que fue muy corta, y que termino precisamente un día como hoy hace 112 años, gracias a su legado definitivamente se ha marcado y se seguirá marcando la ruta para muchas mujeres que hoy incursionan en el mundo de la ciencia.

Música del capítulo

Pandora Journey - Sham Stalin - S.A.B.E.R Squad - Epic Battle Music
Pandora Journey - David Chappell - ECHELON – Epic Heroic Motivational Orchestral
HumanDaikon – Queensrÿche - Eyes Of A Stranger 8-bit
Queensrÿche – I Dont Belive in Love

Enlaces

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