viernes, 31 de octubre de 2025

Jack el Destripador

Camino despacio entre la niebla que envuelve las calles del viejo Londres hacia finales del siglo XIX. El aire es denso, casi vivo, y cada farola parece una luna temblorosa suspendida sobre el miedo. El empedrado de la calle brilla bajo la lluvia y mis pasos resuenan como si despertaran fantasmas. En Whitechapel, los callejones huelen a humo, a cerveza barata y a desesperanza. Es un barrio que no duerme, donde la pobreza se disfraza de rutina y el peligro acecha tras cada sombra.  Mientras avanzo, escucho el rumor lejano de una carreta, el llanto de un niño, un grito ahogado que se pierde entre la bruma. Londres respira con dificultad, enferma de desigualdad y de secretos. Aquí, entre los obreros exhaustos y las mujeres olvidadas, nació una leyenda que aún hoy nos observa desde la oscuridad: Jack el Destripador. 

Nadie lo vio con claridad, pero todos sintieron su presencia. Un hombre, o tal vez una idea, que convirtió el miedo en un eco eterno.  Mientras sigo mi marcha, por momentos me parece oír sus pasos que se mezclan con los míos, como si alguien caminara detrás, silencioso, paciente. Pero solo es el viento que recorre las esquinas o mi imaginación que se deja arrastrar por la historia. Sigo caminando, porque el misterio sigue vivo, y bajo la tierra —en mi propia cueva— intentaré desenterrar lo que queda de verdad entre tanta sombra.  Soy El Topo, y esta noche, descenderemos juntos a las entrañas del Londres victoriano… allí donde comenzó la leyenda del Destripador.

El misterio de Jack el Destripador sigue siendo uno de los más inquietantes de la historia criminal. Entre agosto y noviembre de 1888, el barrio londinense de Whitechapel se convirtió en el escenario de una serie de asesinatos brutales que sembraron el pánico y marcaron para siempre la imaginación colectiva. Las víctimas, mujeres pobres y vulnerables, fueron encontradas con una violencia que desafiaba toda lógica.  La policía, desbordada por la presión pública y la falta de recursos, persiguió sombras entre la niebla. Las cartas firmadas por “Jack the Ripper” —quizás auténticas, quizás una cruel broma— alimentaron el terror y el mito. Decenas de sospechosos fueron señalados: médicos, carniceros, artistas, incluso miembros de la aristocracia. Pero la verdad, como la niebla de Whitechapel, nunca se disipó del todo.  Más de un siglo después, el Destripador sigue siendo un enigma sin rostro. Su historia es también el retrato de una ciudad dividida, de una sociedad que comenzaba a enfrentarse a la modernidad y a sus propias sombras.

Nuestro viaje de hoy nos lleva a hasta la misma Inglaterra victoriana donde intentaremos descifrar lo que permanece oculto tras los crímenes, la prensa y el mito… porque a veces, lo más aterrador no es el asesino, sino lo que la oscuridad revela de nosotros mismos.

Música del episodio

Power Music Factory - Crime Investigation Dark Music
Rest for the Wicked - Jack the Ripper | DARK GOTHIC AMBIENT MUSIC
Sound Effects - Horror Ambience Sound Effect
Echoes of the Crypt - Jack The Ripper – Dark Gothic Ambience 
Rod Temperton Music - Michael Jackson - Thriller -  8-Bit NES
Judas Priest - The Ripper

Enlaces

Adam D.  (2019).  Does a new genetic analysis finally reveal the identity of Jack the Ripper?  Science.  Disponible en: 
https://www.science.org/content/article/does-new-genetic-analysis-finally-reveal-identity-jack-ripper 

Connor, S. 2014. Jack the Riper: Scientists Who Claimed to Have Identified Notorious Killer Has Made Serious DNA Error. The Independent.   Disponible en:
http://www.independent.co.uk/news/science/jack-the-ripper-id-hinges-on-a-decimal-point-as-scientists-flag-up-dnaerror-in-book-that-claims-to-9804325.html   

Killgrove  K.  (2019).  Archaeological Geneticists Call Jack The Ripper DNA Study 'Unpublishable Nonsense'. FORBES.  Disponible en:
https://www.forbes.com/sites/kristinakillgrove/2019/03/18/archaeological-geneticists-call-jack-the-ripper-dna-study-unpublishable-nonsense/ 

Keppel, R.D., Weis, J.G., Brown, K.M. and Welch, K. (2005), The Jack the Ripper murders: a modus operandi and signature analysis of the 1888–1891 Whitechapel murders. J. Investig. Psych. Offender Profil., 2: 1-21.    Disponible en:
Lekh SK, Langa A, Begg P, Puri BK. The case of Aaron Kosminski: was he Jack the Ripper? Psychiatric Bulletin. 1992;16(12):786-788.  Disponible en: 
https://www.cambridge.org/core/journals/psychiatric-bulletin/article/case-of-aaron-kosminski-was-he-jack-the-ripper/DDFAD697810395EE21A6B210995037F6 

Louhelainen, J., & Miller, D. (2020). Forensic Investigation of a Shawl Linked to the "Jack the Ripper" Murders. Journal of forensic sciences, 65(1), 295–303.  Disponible en:  
https://doi.org/10.1111/1556-4029.14038 

Nini, A. (2018). An authorship analysis of the Jack the Ripper letters. Digital Scholarship in the Humanities, 33(3), 621-636. Disponible en:  https://doi.org/10.1093/llc/fqx065 

Thompson, E. (2018) "Deconstructing “Jack”: How Jack the Ripper Became More Fiction Than Fact," Augsburg Honors Review: Vol. 11, Article 4.  Disponible en: 
https://idun.augsburg.edu/honors_review/vol11/iss1/4/ 

Whitechapel c.1870-1900 Revision Guide.  Disponible en: 
https://www.williambrookes.com/wp-content/uploads/2024/05/Whitechapel-Revision-Guide.pdf   

Whitechapel, East End of London.  Disponible en: 
https://hawksites.newpaltz.edu/virtuallylondon/2015/12/07/whitechapel/ 


lunes, 27 de octubre de 2025

Fuerza, destreza y evolución: el legado oculto de Paranthropus boisei


Hace entre dos y tres millones de años, África era un vasto escenario de transformaciones evolutivas. En sus sabanas, bosques y orillas de lagos coexistían distintas especies de homininos: algunos todavía con rasgos simiescos, otros ya con características que anticipaban lo que hoy reconocemos como humanos. Fue un tiempo de diversificación y experimentación biológica, en el que distintas líneas evolutivas exploraban formas diferentes de caminar, alimentarse y manipular su entorno. 

De entre esa multitud de especies emergió un grupo peculiar que desarrolló una mayor capacidad cerebral, una dieta más variada y una relación nueva con las herramientas: el género Homo. Pero comprender cómo surgió ese linaje así como el por qué se separó de otros homininos como Australopithecus o Paranthropus sigue siendo uno de los grandes desafíos de la paleoantropología. Es aquí cuando los fósiles se constituyen como piezas esenciales para armar este rompecabezas: cada diente, fragmento de cráneo o hueso de una mano permite reconstruir, como en una historia escrita en piedra, los cambios anatómicos y funcionales que marcaron el camino hacia nuestra especie. Sin embargo, gran parte del registro fósil africano de este período está fragmentado e incompleto. La mayoría de los restos corresponden a cráneos o mandíbulas, dado que éstas que se preservan mejor en el tiempo, mientras que los huesos postcraneales, aquellos que conforman el cuerpo, las manos y los pies, son mucho más escasos.  Esta carencia ha limitado durante décadas la comprensión de cómo se movían y qué podían hacer físicamente los primeros homininos. Hoy se conoce con relativa precisión cómo era su rostro y su dentadura, pero mucho menos sobre su locomoción o sus habilidades manuales. Y sin ese conocimiento, resulta difícil entender cuáles transformaciones anatómicas permitieron el surgimiento de la destreza humana, el trabajo con herramientas y la expansión del pensamiento técnico. Por eso, cada hallazgo de huesos postcraneales completos es un acontecimiento extraordinario: una ventana nueva al cuerpo, la conducta y la historia evolutiva de nuestros antepasados.

En ese contexto, un reciente estudio publicado en la revista Nature bajo el título: Nuevos fósiles revelan la mano del Paranthropus boisei, se constituye como un descubrimiento crucial. Un grupo de investigadores, encabezados por Carrie Mongle y Louise Leakey, presentaron el esqueleto más completo jamás atribuido a esta especie, encontrado en la localidad de Koobi Fora, Kenia, y fechado en unos 1,52 millones de años. Este fósil, incluye huesos del cráneo, la mano y el pie, permitiendo por primera vez asociar de manera inequívoca la anatomía corporal de P. boisei con sus rasgos dentales característicos. Lo que hace tan relevante este hallazgo no es solo su grado de conservación, sino su potencial para replantear nuestra comprensión de la evolución de los homininos africanos. 

Durante décadas, P. boisei fue visto como un hominino especializado y limitado, de poderosas mandíbulas adaptadas a masticar vegetales duros, pero carente de las destrezas manuales que distinguen al género Homo. Sin embargo, los nuevos fósiles revelan una realidad mucho más compleja: una mano robusta pero hábil, un pulgar largo capaz de realizar agarres de precisión y un pie plenamente adaptado al bipedalismo moderno. Este conjunto anatómico sugiere que Paranthropus boisei no solo caminaba como nosotros, sino que también tenía la capacidad física para manipular objetos y, quizás, fabricar herramientas simples. Así, el hallazgo de Koobi Fora no solo llena un vacío anatómico en el registro fósil, sino que también desafía las fronteras tradicionales entre lo que consideramos “humano” y lo que no, recordándonos que la historia de nuestra evolución fue un entramado de caminos compartidos, convergencias y experimentos biológicos que coexistieron en el paisaje africano hace más de un millón de años.

Nuestra máquina del tiempo nos lleva hoy a revisar este nuevo panorama evolutivo que nos enseña que la destreza manual y el bipedalismo no fueron atributos exclusivos de nuestra línea directa, sino características que pudieron haber aparecido de manera paralela en otras ramas del árbol humano. 

Fuente:

Mongle, C.S., Orr, C.M., Tocheri, M.W. et al. New fossils reveal the hand of Paranthropus boisei. Nature (2025). Disponible en:  https://doi.org/10.1038/s41586-025-09594-8 

Música del capítulo

Jo Blankenburg - Anumati (ft. Uyanga Bold) 
Culture Capital  - Background & Meditation Music - Dune Whispers 
8 Bit Universe - Mama I'm Coming Home [Tribute to Ozzy Osbourne] 
First to eleven – Devil

Enlace capitulo que enlaza con este


lunes, 20 de octubre de 2025

Australopithecus deyiremeda

Hace millones de años, en la hoy Etiopía, la vida se desplegaba en un tapiz complejo de bosques, praderas y sabanas. En este escenario, la historia de nuestra propia evolución se escribía, no como una línea recta, sino como un enredado y fascinante arbusto. Durante mucho tiempo, la figura de Lucy, la icónica Australopithecus afarensis, dominó este relato. Ella y su especie eran vistas como el único capítulo de la evolución humana en ese período, el eslabón solitario que teníamos en esa línea de tiempo. Pero el pasado, como la vida misma, es mucho más complicado y lleno de sorpresas.  En el año 2011, en el mismo Valle del Afar donde se encontró a Lucy, un equipo de científicos realizó un hallazgo que cambiaría nuestra perspectiva. No encontraron un esqueleto completo, sino algo más modesto: fragmentos de mandíbulas, dientes y un puñado de huesos. Para un ojo no entrenado, podrían haber pasado desapercibidos, pero para los paleoantropólogos, estos huesos eran como piezas de un rompecabezas antiguo que revelaban una imagen completamente nueva.

Al examinar los fósiles, se dieron cuenta de algo asombroso. Aunque estos individuos habían vivido en la misma época y en el mismo lugar que Lucy, sus características eran notablemente diferentes. Sus dientes eran más pequeños, su esmalte dental era más grueso y la forma de su mandíbula no coincidía con la de A. afarensis. Era una especie distinta, una rama que no habíamos visto antes en nuestro árbol evolutivo.  A esta nueva especie se le dio el nombre de Australopithecus deyiremeda. El nombre en sí es un tributo a la gente local de la región Afar, que lo traduce como “pariente cercano”. Y eso es exactamente lo que nos dice este descubrimiento: que hace 3.3 millones de años, en ese mismo paisaje africano, Lucy no estaba sola, compartía su mundo con al menos otra especie de hominino.  Este hallazgo es de una importancia monumental. Nos obliga a dejar de lado la idea de una evolución lineal y a abrazar la noción de que el camino hacia el ser humano moderno fue un proceso diverso y complejo. En el Plioceno Medio, múltiples especies de homininos coexistieron, cada una con sus propias adaptaciones, dietas y estrategias de supervivencia. Australopithecus deyiremeda es la prueba tangible de que nuestra historia no es una simple narración, sino una rica y multifacética saga de coexistencia.  

Hoy, nuestra máquina del tiempo nos llevará hacia el pasado remoto, hasta las regiones del Afar en África, hace unos 3,3 millones de años, en donde revisaremos de cerca las características de Australopithecus deyiremeda y sus implicaciones para el entendimiento del origen de nuestro linaje, el linaje humano.         

Música del capítulo

Scott Buckley - Phase Shift
Music For - AFRICAN DRUM MUSIC  Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self
Music For - INDIAN FLUTE MUSIC - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music ॐ
8-Bit Misfits - Rock and Roll, Pt. 2
Gary Glitter - Rock and Roll, Parte 1 & 2

Enlaces

Bower B.  2015.  Fossils suggest another hominid species lived near Lucy.  Science News.  
Disponible en: https://www.sciencenews.org/article/fossils-suggest-another-hominid-species-lived-near-lucy 

Haile-Selassie, Y., Deino, A.L., Saylor, B.Z., Umer, M., & Latimer, B.M. (2007). Preliminary geology and paleontology of new hominid-bearing Pliocene localities in the central Afar region of Ethiopia. Anthropological Science, 115, 215-222.  Disponible en: 
https://www.researchgate.net/publication/250005167_Preliminary_geology_and_paleontology_of_new_hominid-bearing_Pliocene_localities_in_the_central_Afar_region_of_Ethiopia 

Haile-Selassie, Y., Gibert, L., Melillo, S. et al. (2015).  New species from Ethiopia further expands Middle Pliocene hominin diversity. Nature 521, 483–488.  Disponible en:   
https://d1wqtxts1xzle7.cloudfront.net/94597465/New-species-from-Ethiopia-further-expands-Middle-Pliocene-hominin-diversity-libre.pdf? 

Haile-Selassie Y. , Melillo S.M. , & Su D.F. . (2016). The Pliocene hominin diversity conundrum: Do more fossils mean less clarity?, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 113 (23) 6364-6371. Disponible en: 
https://doi.org/10.1073/pnas.1521266113   

Hanegraef H., Leakey M. G., Leakey L. N. & Spoor F.   2024. — Mid-Pliocene hominin diversity revisited, in Hublin J.-J., Mounier A. & Teyssandier N. (eds), Lucy’s Heirs – Tribute to Yves Coppens. Comptes Rendus Palevol 23 (29): 453-464.  Disponible en:  
https://sciencepress.mnhn.fr/sites/default/files/articles/hd/comptes-rendus-palevol2024v23a29-pdfa.pdf 

Kimbel, W.H. and Delezene, L.K. (2009), “Lucy” redux: A review of research on Australopithecus afarensis. Am. J. Phys. Anthropol., 140: 2-48. Disponible en: 
Kimbel W.H., Villmoare B. (2016).  From Australopithecus to Homo: the transition that wasn’t. Phil. Trans. R. Soc. B371: 20150248.  Disponible en:  
https://royalsocietypublishing.org/doi/epdf/10.1098/rstb.2015.0248 

N.E. Levin, Y. Haile-Selassie, S.R. Frost, & B.Z. Saylor. (2015). Dietary change among hominins and cercopithecids in Ethiopia during the early Pliocene, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 112 (40) 12304-12309, Disponible en: 
   
Madison P.  (2015).  Deyiremeda: What’s Interesting & What’s Questionable.   Fossil History.  Disponible en:  
https://fossilhistory.wordpress.com/2015/05/28/australopithecus-deyiremeda-whats-interesting-and-whats-questionable-about-the-fossils-so-far/   

Martin JM, Leece AB, Baker SE, Herries AIR, Strait DS. (2024).  A lineage perspective on hominin taxonomy and evolution. Evolutionary Anthropology. ; 33:e22018. Disponible en:  
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/evan.22018 

Spoor, F., Leakey, M. G., & O'Higgins, P. (2016). Middle Pliocene hominin diversity: Australopithecus deyiremeda and Kenyanthropus platyops. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 371(1698), 20150231. Disponible en:
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Thomson Reuters.  (2015).  New hominin species may have lived alongside 'Lucy'.  CBC Radio Canada News.  Disponible en:  
https://www.cbc.ca/news/science/new-hominin-species-may-have-lived-alongside-lucy-1.3090697
 
Wood, B. and K. Boyle, E. (2016), Hominin taxic diversity: Fact or fantasy?. Am. J. Phys. Anthropol., 159: 37-78. Disponible en: https://doi.org/10.1002/ajpa.22902 


viernes, 17 de octubre de 2025

Entre la extinción y el origen: los últimos Australopithecus y los primeros Homo

Entre hace tres y dos millones de años se da un período crítico para la evolución humana, marcado por la aparición de los géneros Homo y Paranthropus, pero también la desaparición de posibles ancestros de nuestro linaje, los Australopithecus. En África oriental, la escasez de sitios fósiles que capturen este lapso ha limitado las pruebas de hipótesis sobre los contextos adaptativos que impulsaron estos eventos. Hoy revisamos un artículo publicado en la revista Nature, el cual describe nuevos fósiles de homíninos recuperados en el área del Proyecto de Investigación Ledi-Geraru en Etiopía. Estos hallazgos reportan la presencia de Homo en 2,78 y 2,59 Ma, y de Australopithecus en 2.63 Ma, sugiriendo una mayor diversidad en el registro fósil y la coexistencia de linajes no relacionados con los parántropos en la región de Afar antes de 2,5 Ma.

Los especímenes homininos incluyen restos dentales bien preservados. Algunos de estos se atribuyen a Homo, tiene una forma diferente a la de Australopithecus afarensis, ya que presenta una corona más equilibrada y una cavidad frontal más pequeña. Por otra parte aparecen otros restos los cuales se asignan al género Australopithecus, mostrando diferencias con A. afarensis y A. garhi, como coronas más cuadradas y esmalte grueso. Finalmente aparecen un tercer grupo de restos con molares que también se asignan a Homo, con crestas y surcos que los distinguen de taxones robustos como Paranthropus.  

Estos descubrimientos indican que el grupo de Australopithecus persistió en África oriental después de 2,95 Ma, coexistiendo con ejemplares de Homo temprano en la región de Afar. Aunque los especímenes de Australopithecus no se identifican a nivel de especie, su morfología sugiere una diversidad mayor que la conocida previamente, implicando hasta cuatro linajes homíninos en África oriental entre los 3,0 y 2,5 Ma: Homo temprano, Paranthropus, A. garhi y posiblemente otro tipo de Australopithecus en Ledi-Geraru.  

Nuestro viaje de hoy nos lleva a reseñar los descubrimientos más importantes de este estudio que sin lugar a dudas no solo enriquece el registro fósil del Plioceno tardío, si no que brinda una luz que permite entender mejor la evolución de nuestro linaje, por lo que la importancia de sitios como Ledi-Geraru es vital para reconstruir el mosaico evolutivo de la especie humana.

Fuente:

Villmoare, B., Delezene, L.K., Rector, A.L. et al. (2025).  New discoveries of Australopithecus and Homo from Ledi-Geraru, Ethiopia. Nature.  Disponible en:
https://doi.org/10.1038/s41586-025-09390-4 

Música del capítulo

Kosmoze – Terre d’Émeraude
Inspiritana ~ healing music by Cale Alit - Persian Santoor
Mundo SEGA - Lionel Richie - All night long 8 BITS
Lionel Richie -  Running with the night

Enlaces

Alemseged, Z., Wynn, J.G., Geraads, D. et al. (2020). Fossils from Mille-Logya, Afar, Ethiopia, elucidate the link between Pliocene environmental changes and Homo origins. Nat Commun 11, 2480  Disponible en:  https://doi.org/10.1038/s41467-020-16060-8 

Pérez C. (2025).  Un hallazgo obliga a replantear la evolución: descubren en Etiopía una especie desconocida que convivió con los primeros Homo hace 2,6 millones de años.  Muy Interesante. Disponible en:
https://www.muyinteresante.com/historia/descubrimiento-nueva-especie-humana-etiopia-australopithecus-homo.html 

Radley D. (2025).  Fossil teeth in Ethiopia reveal new Australopithecus species that lived alongside early Homo ancestors.  Archaeology News.
Disponible en: 
https://archaeologymag.com/2025/08/australopithecus-species-lived-alongside-homo-ancestors/ 

Reed K. (2025).  ASU scientists uncover new fossils — and a new species of ancient human ancestor.  Disponible en: 
https://news.asu.edu/20250813-science-and-technology-asu-scientists-uncover-new-fossils-and-new-species-ancient-human 

Sáez R. (2025).  En los orígenes de Homo: nuevos fósiles y su interpretación.  NutCrackerMan.  Disponible en:
https://nutcrackerman.com/2025/08/17/en-los-origenes-de-homo-nuevos-fosiles-y-su-interpretacion/

viernes, 10 de octubre de 2025

Premios Nobel en ciencia 2025


Desde su creación a comienzos del siglo XX, los Premios Nobel han representado uno de los mayores reconocimientos al ingenio humano y al poder transformador del conocimiento. En el ámbito de las ciencias, particularmente en Fisiología o Medicina, Química y Física, estos galardones han destacado descubrimientos que no solo amplían las fronteras del saber, sino que redefinen nuestra comprensión del mundo y mejoran la vida cotidiana de millones de personas.  

En el campo de la Fisiología, cada premio es un recordatorio de cómo la investigación sobre el cuerpo y los procesos vitales impulsa el progreso de la medicina moderna. Desde el entendimiento del ADN hasta los avances en terapias génicas y vacunas, los hallazgos distinguidos con el Nobel han permitido enfrentar enfermedades, prolongar la esperanza de vida y elevar la calidad del bienestar humano.  

La Química, por su parte, se erige como el puente entre la materia y la invención. Los premios en este campo han reconocido desde la síntesis de nuevos materiales hasta la creación de herramientas moleculares que sustentan la industria farmacéutica, la energía sostenible y la protección ambiental. Cada descubrimiento en este ámbito abre nuevas posibilidades para innovar en sectores esenciales de la economía y de la salud pública.  

En el campo de la Física, el Nobel ha iluminado los misterios fundamentales del universo: desde la estructura del átomo hasta los secretos del cosmos profundo. Gracias a estos avances, tecnologías como la electrónica, la energía nuclear, los satélites o la computación cuántica pasaron del terreno de la teoría a la realidad cotidiana.

Los Premios Nobel de este año confirman el papel esencial de la ciencia como fuerza que impulsa el progreso humano. Los descubrimientos galardonados en 2025 reflejan la unión entre la curiosidad intelectual y la aplicación práctica del conocimiento, demostrando cómo la investigación puede transformar la vida cotidiana.  En el campo de la Fisiología o Medicina, se reconoce un avance que resulta decisivo en la comprensión de los mecanismos que originan muchas enfermedades neurodegenerativas, abriendo así nuevas vías terapéuticas y ofreciendo esperanza a millones de personas. La Física, por su parte, ha sido distinguida por investigaciones que expanden los límites de la materia y la luz, con implicaciones directas en la computación cuántica, las telecomunicaciones y la energía.  Finalmente, el Nobel de Química premia una innovación que redefine la manera en que entendemos y manipulamos los materiales moleculares, con potencial para impactar la medicina, la sostenibilidad y la ingeniería.

Nuestro viaje de hoy nos lleva a explorar lo que hay detrás de los premios de este año,  explorando en que consisten los logros alcanzados por los hombres y mujeres de ciencia que han sido laureados con uno de los premios más prestigiosos que se otorga hoy en día a nivel mundial

Música del capítulo

Scott Buckley - Ephemera
Spiritual brother Sci-Fi - The Silence Between The Stars
8 Bit Universe - Clint Eastwood [8 Bit Cover Tribute to Gorillaz]
Restless Heart - Tell Me What You Dream

Enlaces

Aguado R.  (2025).  Nobel de Física 2025: el despegue de los bits cuánticos.  The Conversation.  Disponible en: 

Arute, F., Arya, K., Babbush, R. et al. Quantum supremacy using a programmable superconducting processor. Nature 574, 505–510 (2019). Disponible en:  https://doi.org/10.1038/s41586-019-1666-5 

Brunkow, M., Jeffery, E., Hjerrild, K. et al.  (2001)  Disruption of a new forkhead/winged-helix protein, scurfin, results in the fatal lymphoproliferative disorder of the scurfy mouse. Nat Genet 27, 68–73.  Disponible en: https://doi.org/10.1038/83784 

Hernández A., Rannard G. (2025).  Los 3 científicos que ganaron el Nobel de Física 2025 por hacer que "las extrañas propiedades del mundo cuántico" funcionen en un chip.  Disponible en:
https://www.bbc.com/mundo/articles/clyd77ln4pmo 
 
Manucharyan V.E., et al. (2009).  Fluxonium: Single Cooper-Pair Circuit Free of Charge Offsets.  Science  326,  p113-116.  Disponible en:
Molina I. (2025).  El hallazgo de un mecanismo que protege contra las enfermedades autoinmunes, Nobel de Medicina 2025.  The Conversation.  Disponible en:

Rodríguez-García A., de la Hoz-Ayuso A.  Díez-Barra E. (2025)  Las arquitecturas invisibles atrapan el Nobel de Química 2025.  The Conversation.  Disponible en:
S Sakaguchi, N Sakaguchi, M Asano, M Itoh, M Toda.  (1995)  Immunologic self-tolerance maintained by activated T cells expressing IL-2 receptor α-chains (CD25). Breakdown of a single mechanism of self-tolerance causes various autoimmune diseases. The Journal of Immunology. Volume 155. Issue 3. pp 1151–1164.  Disponible en:
Sorribas S., Téllez  C.  (2016).  MOFs propiedades y aplicación en separaciones más eficientes.  Boletín del Grupo Español del Carbón, Nº. 41, págs. 19-22.  Disponible en:
https://www.gecarbon.org/boletines/articulos/BoletinGEC_041_art6.pdf 

sábado, 4 de octubre de 2025

Jane Goodall


Jane Goodall, desde niña mostró una profunda fascinación por los animales y la naturaleza. A los 23 años viajó a Kenia, donde conoció al paleontólogo Louis Leakey, quien reconoció en ella una intuición excepcional y le confió la tarea de estudiar a los chimpancés en su ambiente natural. En 1960 se instaló en Tanzania, y con paciencia revolucionó la investigación del comportamiento animal. Goodall fue la primera en documentar el uso de herramientas en chimpancés, un hallazgo que derrumbó la frontera conceptual entre humanos y otros primates. Sus estudios no solo describieron el uso de herramientas, sino también complejas estructuras sociales, vínculos de cuidado, adopciones y conflictos, revelando un mundo mucho más cercano al humano de lo que se había imaginado.  En 1986 publicó Los chimpancés de Gombe, una obra monumental que recogía décadas de trabajo de campo. Además de su carrera científica, fue una incansable activista: en 1977 fundó el Jane Goodall Institute y, más tarde, el programa educativo Roots & Shoots, que inspiró a jóvenes de todo el mundo. 

El legado de Jane Goodall va mucho más allá de sus descubrimientos en primatología. Su capacidad para mostrar la continuidad evolutiva y cognitiva entre humanos y chimpancés transformó la biología y cambió nuestra manera de entender el lugar de la humanidad en la naturaleza. Con su enfoque respetuoso, demostró que la ciencia puede ser rigurosa sin perder la empatía, y que la observación paciente puede revelar dimensiones profundas de la vida animal. Su trabajo inspiró nuevas generaciones de biólogos, antropólogos y ecólogos, además de abrir un espacio en la ciencia para las mujeres en un momento en que sus voces eran aún marginales. En el campo de la conservación, se convirtió en una referente global al denunciar la destrucción de hábitats, el tráfico ilegal de fauna y la crisis climática. A través del Jane Goodall Institute y sus programas educativos, promovió la idea de que cada persona puede marcar una diferencia, ya sea protegiendo un bosque, reduciendo el consumo de recursos o defendiendo los derechos de los animales. Así, Jane Goodall no solo fue una científica pionera, sino también una figura moral y cultural cuyo mensaje de respeto hacia todas las formas de vida seguirá inspirando a la humanidad por generaciones.

Nuestro viaje de hoy nos lleva a reseñar la vida y el legado de esta importante mujer de ciencia , que falleció el pasado 1 de octubre en California, a los 91 años, mientras aún realizaba giras para promover la conservación y la protección ambiental.

Música del capítulo


Scott Buckley - Meanwhile 
Culture Capital - KHAYA - Deep African Meditation Music 
8 Bit Jazz - Dreams - Fleetwood Mac 8 Bit
Stevie Nicks - Jane

Enlaces

Giacchino A.  (2014) Jane Goodall en la Argentina. Fundación de Historia Natural Félix de Azara.  Disponible en: 
https://www.researchgate.net/publication/313023315_Jane_Goodall_en_la_Argentina 

Fieldhouse R. & Basu M.  (2025) Jane Goodall’s legacy: three ways she changed science.  The primatologist challenged what it meant to be a scientist.  Nature.  Disponible en:
https://www.nature.com/articles/d41586-025-03209-y 

Fragaszy D.M. (2007). Jane Goodall: The Woman Who Redefined Man.  BioScience, Volume 57, Issue 6, Pages 534–535.  Disponible en:   
https://www.researchgate.net/publication/247844857_Jane_Goodall_The_Woman_Who_Redefined_Man 

McClain, A.M., McGrew, W.C.  (1995).  Jane goodall and the chimpanzees of gombe: An analysis of publications and their impact on teaching science. Hum. Evol. 10, 177–183
https://www.researchgate.net/publication/225148620_Jane_goodall_and_the_chimpanzees_of_gombe_An_analysis_of_publications_and_their_impact_on_teaching_science 

Youvan D.C.  (2024).  Jane Goodall’s Legacy: Bridging Science, Conservation, and Humanity.  Disponible en:
https://www.researchgate.net/publication/383178284_Jane_Goodall's_Legacy_Bridging_Science_Conservation_and_Humanity 

Wikipedia contributors. (2025). Jane Goodall.    Wikipedia, The Free Encyclopedia. Acceso Octubre 3 - 2025. Disponible en: 
https://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Jane_Goodall&oldid=1314942746 

miércoles, 1 de octubre de 2025

Avances en el tratamiento de la enfermedad de Hungtinton


La empresa biotecnológica uniQure, líder en terapia génica y con sede en Ámsterdam, Países Bajos, ha anunciado resultados increíbles de su estudio fase III sobre AMT-130, un tratamiento experimental de terapia génica, para la enfermedad de Huntington, una condición rara que afecta el cerebro, causando problemas en el movimiento, cambios en el comportamiento y pérdida de memoria. Esta enfermedad, el mal de Hungtinton, que a la fecha no tiene cura, impacta profundamente la vida de quienes la padecen y de sus familias, pero estos nuevos datos traen un rayo de esperanza.

Esta es una afección rara del cerebro que se hereda, debido a un gene defectuoso. El gene en cuestión es el gene HTT el cual codifica la producción de una proteína llamada huntingtina. Este gene, está ubicado en el cromosoma 4, y presenta una región que es susceptible a tener un tipo de mutaciones llamadas mutación en tándem, que causa la repetición anormal de una secuencia específica de ADN, el trío de bases CAG, que se repite en bloques contiguos. En personas sanas, esta secuencia se repite entre 10 y 35 veces, pero en quienes tienen la enfermedad de Huntington, se repite 36 o más veces. Esta repetición excesiva produce una proteína huntingtina defectuosa que daña las células del cerebro, especialmente en áreas como el cuerpo estriado, lo que lleva a los síntomas de la enfermedad.  


Este problema genético hace que las células del cerebro se dañen con el tiempo, afectando el cómo una persona se mueve, piensa y siente. Suele aparecer en adultos entre los 30 y 50 años, aunque puede presentarse tanto en etapas tempranas o después. En la actualidad esta enfermedad no tiene cura, y los síntomas empeoran progresivamente, impactando la calidad de vida.  La cantidad de repeticiones además lleva a casos más graves de la enfermedad y la aparición de la misma tempranamente.

Los síntomas principales se dividen en tres tipos: motores, cognitivos y emocionales. Los síntomas motores incluyen movimientos involuntarios, como temblores o sacudidas, estos movimientos se conocen como corea, por lo que la enfermedad también se conoce como Corea de Hungtinton.  Además presenta dificultad para caminar, hablar o tragar. Estos problemas hacen que tareas diarias, como comer o vestirse, sean cada vez más difíciles. Los síntomas cognitivos afectan la memoria, la concentración y la capacidad para tomar decisiones. Las personas pueden olvidar cosas, tener problemas para organizarse o pensar con claridad.  En el lado emocional, la enfermedad puede causar cambios de humor, depresión, ansiedad o irritabilidad. Algunas personas se vuelven más impulsivas o tienen dificultades para controlar sus emociones. Estos síntomas no solo afectan a quien padece la enfermedad, sino también a sus familias, ya que puede ser duro convivir con estos cambios.


La enfermedad avanza con el tiempo, y los síntomas se agravan, lo que puede llevar a la necesidad de cuidados constantes. Aunque no hay tratamientos para detenerla, algunos medicamentos y terapias ayudan a manejar los síntomas. Investigaciones, como la de uniQure con AMT-130, están mostrando avances prometedores para ralentizar su progreso, dando esperanza a pacientes y familias.

El estudio, que es un pequeño ensayo clínico realizado en 29 personas, a las que se le aplicó la terapia génica AMT-130, logró reducir el avance de la enfermedad en un impresionante 75% después de 36 meses, según una prueba clave llamada cUHDRS, por sus siglas en inglés Escala de calificación unificada compuesta para la enfermedad de Huntington, comparada con un grupo de 1600 personas que no recibió el tratamiento. Además, en otra medida importante: (TFC), siglas de Capacidad Funcional Total, que es una escala utilizada para evaluar el nivel de independencia y funcionamiento en personas con la enfermedad de Huntington, en este caso se observó una reducción del 60% en el deterioro.

Los investigadores también encontraron que un marcador en el líquido cerebral, conocido como NfL, se observó un 8.2% menos de esta proteína que indica daño neuronal. El tratamiento, que usa un virus para llevar un microARN al cerebro y bloquear así la producción de la proteína huntingtina defectuosa.  Esto se administra mediante cirugía cerebral y aunque hubo pocos efectos secundarios graves, el procedimiento es complejo y el costo del tratamiento podría ser alto, de momento similar a otras terapias génicas, alrededor de $2 millones. uniQure planea buscar la aprobación de la FDA en 2026. A pesar de los resultados prometedores, el estudio es pequeño y aún no está publicado en una revista revisada por pares, lo que genera cierta cautela.

Los resultados sugieren que el tratamiento no solo frena la enfermedad, sino que podría estar ayudando al cerebro a estabilizarse. Estos resultados son históricos, ya que es la primera vez que un tratamiento muestra un impacto tan claro en ralentizar esta enfermedad devastadora. En cuanto a la seguridad, el medicamento fue bien tolerado. Los efectos secundarios, que fueron pocos, estuvieron relacionados principalmente con el procedimiento quirúrgico necesario para administrar el tratamiento. Todos estos efectos se resolvieron sin problemas, y desde 2022 no se han reportado nuevas complicaciones. Esto es una gran noticia, ya que demuestra que AMT-130 no solo es efectivo, sino también seguro para los pacientes.

Walid Abi-Saab, médico jefe de uniQure, expresó su entusiasmo: "Estamos muy emocionados por estos resultados y por lo que significan para las personas y familias afectadas por la enfermedad de Huntington". Por su parte, Sarah Tabrizi, una reconocida profesora de neurología, añadió: "Estos datos son los más convincentes hasta ahora y muestran que este tratamiento tiene el potencial de cambiar el curso de la enfermedad". Estas palabras reflejan la importancia de este avance y el impacto que podría tener en la comunidad. Esta noticia permite mantener la esperanza viva para los pacientes con esta enfermedad. La investigación está avanzando, y con el apoyo de todos, podemos seguir difundiendo estas noticias que nos acercan a un futuro mejor para quienes viven con Huntington.  Igualmente el ensayo menciona que los pacientes aún pierden neuronas, lo que sugiere que el tratamiento podría ser más efectivo en etapas tempranas. La mención del alto costo y la complejidad de la cirugía plantea preguntas sobre la accesibilidad futura. 

Fuente: 

Kaiser J.  (2025). In a first, a gene therapy seems to slow Huntington disease. Small study suggests uniQure drug could be first successful treatment for devastating brain disorder.  Science.  Disponible en:
https://www.science.org/content/article/first-gene-therapy-seems-slow-huntington-disease