viernes, 30 de septiembre de 2022
La historia de la genetica III - desde la teoria cromosomica de la herencia hasta la genetica clasica
martes, 6 de septiembre de 2022
La historia de la genetica II - redescubriendo el trabajo de Mendel
sábado, 13 de agosto de 2022
Karl Hoffmann - naturalista - medico y heroe costarricense
Continuando con la celebración del bicentenario de la fundación de la República de Costa Rica, La cueva del Topo en colaboración con el Colegio de Biólogos de Costa Rica, ha realizado las reseñas de la vida de notables hombres y mujeres de Ciencia, considerados Pioneros de la Biología en Costa Rica, y como tal en esta ocasión presentamos la biografía de Karl Hoffmann, otro de los principales pilares de la biología costarricense.
Durante mucho tiempo algunas naciones europeas lanzaron al mundo sus ejércitos conquistadores y sus misioneros religiosos, pero además enviaron al mismo tiempo campesinos, obreros, artesanos, y finalmente científicos los cuales muchas veces y en silencio cambiaron la historia de las pequeñas naciones en las que se establecieron. Precisamente Alemania, fue una de esas naciones, Karl Hoffmann uno de esos científicos y Costa Rica una de esas pequeñas naciones.
De manera definitiva Karl Hoffmann Brehmem, es un personaje que se encuentra fuertemente unido a la historia de Costa Rica, país que hizo suyo, demostrando incluso genuino patriotismo en los frentes de batalla durante la Campaña Nacional de 1856, cuando se defendió la soberanía y la libertad de Costa Rica y de toda Centroamérica. Su papel en la historia fue mas allá del héroe de guerra, su aporte al desarrollo de la medicina y su papel en el desarrollo de la Ciencia costarricense sin duda lo convierten hoy en una de las figuras más notables de la historia de este pequeño país centroamericano.
Hoffmann fue uno de los primeros naturalistas formales en establecerse en Costa Rica, y a pesar de que no tenía formación como taxónomo, consciente de la importancia del conocimiento científico de los ecosistemas americanos, que resultaban casi desconocidos por la comunidad científica, tuvo la visión de realizar las primera colectas formales, con la intención de enviar los especímenes a los especialistas europeos.
Hoffmann llegó al país en el año 1854 y se estableció en San José, integrándose de inmediato a la creciente comunidad alemana que para ese momento ya existía en el país, convirtiendo su casa en una clínica de consulta y una pequeña farmacia, complementando además sus ingresos con la venta de vino y licores. Sin embargo simultáneamente inició el estudio de la geografía física y climatología costarricense. También escribió importantes obras sobre la vegetación del valle central, reflejando para ese entonces las ideas de biogeografía de von Humboldt, y asimismo la categorización de las diferentes zonas altitudinales de vegetación. Las colectas de Hoffmann se depositaron en el Museo de Berlín pero es difícil determinar el número exacto de los especímenes que recolectó debido a los daños que sufrió en este museo durante la Segunda Guerra Mundial. En su honor se han bautizado muchas especies, entre las cuales sobresalen 22 especies de plantas y 16 especies o subespecies de animales, incluido el perezoso de dos dedos una especie emblema costarricense Choloepus hoffmanni.
Karl Hoffmann es hoy considerado un naturalista de gran intuición, una alta capacidad analítica, una amplia formación académica y notable sensibilidad social, sus aportes versaron no solo sobre cuestiones biológicas, sino la vulcanología y la climatología. Una de sus principales contribuciones científicas sería la primera clasificación de la vegetación costarricense, según los pisos altitudinales del país. Sin embargo, su mayor aporte fue la colecta de plantas y animales que luego serían enviadas a Europa con la finalidad de identificarlos, dado que para ese entonces el conocimiento de nuestra flora y fauna era verdaderamente pobre.
Hoffmann tenía interés tanto en plantas como en todos los grupos de animales, soñaba com publicar un libro al cual había titulado Flora y fauna de Costa Rica, hecho que se vio frustrado debido a su seria enfermedad y temprana muerte, acontecida sin haber cumplido 36 años de edad. Su enfermedad, que se intensificó de manera paulatina, le dificultó ejercer como médico de manera que hacia el fina de sus días el Estado le otorgó una pensión. Buscando un clima más benigno que el de la capital en febrero de 1859 partió con su esposa hacia Puntarenas, pero recién llegando a dicho puerto ella moriría debido a una epidemia de fiebre tifoidea. Deprimido y solitario moriría Hofmann el 11 de mayo de 1859, cinco días después de Alexander von Humboldt. Sería enterrado al día siguiente en el cementerio de la ciudad de Esparza, en una fosa contigua a la de su esposa, donde permaneció por 70 años.
Sin embargo el 1 de mayo de 1929, sus restos fueron exhumados y trasladados a la capital, donde se les enterraría con mas honor en el Cementerio General. Hoy haremos un retrospectiva en la vida de este noble y heroico médico, quien además de ser uno de los pilares de la ciencia costarricense contribuyó a evitar el triunfo de los filibusteros en Centroamérica y al afianzamiento de la libertad y la soberanía de Centroamérica.
Hoy nuestra máquina del tiempo nos lleva de viaje hasta 1823, concretamente a la ciudad Prusiana de Stettin, hoy Pomerania Occidental en Polonia, donde acompañaremos en el viaje hasta la Costa Rica de mediados del siglo XIX a este notable científico, quien es uno de los principales pilares de la biología y medicina costarricense.
Música del capítulo
Michiel van den Bos - ArchOST Youtube - Age of Wonders: Planetfall (OST) – Celestium
8 Bit – Queensryche – Silent Lucidity
Geoff Tate - Helpless
Enlaces
Botey-Sobrado A. La epidemia del cólera (1856) en Costa Rica: una visión de largo plazo. Diálogos. Revista electrónica de Historia. Vol. 9 (2008): VOLUMEN ESPECIAL 2008: 9º CONGRESO CENTROAMERICANO DE HISTORIA. Disponible en:
https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/dialogos/article/view/31155/32112
https://repositorio.catie.ac.cr/bitstream/handle/11554/6438/Karl_Hoffmann_un_naturalista.pdf?sequence=1&isAllowed=y
https://www.cientec.or.cr/exploraciones/ponencias2006/LukoHilje.pdf
https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/estudios/article/view/24052/24185
https://revistas.tec.ac.cr/index.php/comunicacion/article/view/1078/986
https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/estudios/article/view/24052/24185
https://repositoriotec.tec.ac.cr/handle/2238/4681
https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/herencia/article/view/47420
martes, 19 de julio de 2022
La historia de la genetica - desde sus antecedentes hasta el siglo XX
martes, 14 de junio de 2022
Charles Lankester – pionero de la orquideologia costarricense
Charles Herbert Lankester fue sin lugar a dudas la figura más dominante de la orquideología centroamericana durante la primera mitad del siglo veinte. Fue muy joven que se trasladó desde Inglaterra a Costa Rica, luego de leer un anuncio en el diario inglés The Daily Telegraph, en el cual se ofrecía un puesto para trabajar como asistente en una compañía cafetalera en la localidad de Sarapiquí en Heredia. De manera que el joven Lankester postuló para tal puesto y fue contratado.
Seguramente influenciado por su primo, el notable naturalista y zoólogo británico Edwin Ray Lankester, Charles se interesó inicialmente en el estudio de las aves y las mariposas, sin embargo, rápidamente es encantado por la naturaleza costarricense y se despierta su notable interés por la botánica, iniciando así la colecta especialmente de orquídeas en los bosques de la provincia de Cartago y el valle central. Para poder acceder a la identificación de estos ejemplares Lankester inicia correspondencia hacia el final de la primera década del siglo XX, con el entonces subdirector de Royal Botanic Gardens en Kew, Arthur William Hill y el experto orquideólogo Robert Allen Rolfe. Gracias a esto logro identificar muchas de los ejemplares que colectó y que terminaron por ser especies nuevas para la ciencia. Muchas de las cuales formaron parte de su colección personal de plantas vivas que sería famosa años después.
Hacia 1920, Lankester regresó a Inglaterra y luego viajó a África hasta 1922, contratado por el gobierno británico para realizar investigaciones sobre plantaciones de café en Uganda. Al regresar a Inglaterra, descubrió que Rolfe había muerto el año anterior, por lo cual muchas orquídeas que había traído a Kew desde Costa Rica, quedaron sin identificación por lo que decide regresar ese mismo año 1922, a Costa Rica, año que marcó un punto de inflexión en su carrera como orquideólogo.
Inicia de esta manera una relación profesional con el orquideólogo estadounidense Oakes Ames, relación que quince años, aportaría más de 100 nuevas especies de orquídeas entre los ejemplares que recibió de Costa Rica. Ya en 1922, Ames había iniciado una serie de publicaciones sobre orquídeas, a las cuales denominó Schedulae Orchidianae. Para su tercer fascículo, en enero de 1923, Ames comenzó a describir muchas de las orquídeas de Lankester, que se habían depositado en Kew y se habían ha quedado sin identificar, igualmente Ames siguió pidiéndole a Lankester que le enviara más especímenes.
Sin lugar a dudas, tres grandes nombres forman el más ilustre trío de recolectores en la historia de la orquideología de Costa Rica, el botánico francés Auguste R. Endrés, el botánico nacional Alberto Manuel Brenes y sin lugar a dudas Charles Herbert Lankester. En los primero años del siglo XX, Lankester se desempeñó en varias ocupaciones: trabajó en varias fincas, y colectó numerosos especímenes de insectos y aves. Igualmente conoció y colaboró con grandes naturalistas de la época como los botánicos suizos Henri Pittier, Paul Biolley y Adolphe Tondúz, el botánico francés Carlos Wercklé, y los naturalistas costarricenses José Cástulo Zeledón y Anastasio Alfaro, entre otros.
Luego de su retorno a Costa Rica, en 1922, Lankester se dedicó a trabajar en su finca "Las Cóncavas", la cual había comprado unos años antes. Fue en este lugar donde por 33 años se dedicó a levantar un jardín de orquídeas y de otras plantas epífitas, el cual se convirtió en el punto de destino de muchos botánicos y turistas que visitaban nuestro país. Don Carlos y su familia dedicaron mucha atención a cuidar de las riquezas naturales de la zona.
En 1955, tras la muerte de su esposa y ya con 76 años, Lankester decidió vender su finca pero conservó la pequeña parte que contenía su jardín, un terreno llamado “El Silvestre”. Mudándose a una casa que había comprado en Moravia, uno de los suburbios de la capital, San José. En “El Silvestre”, Lankester completó sus notables colecciones de orquídeas y plantas de otros familias, iniciada en la década de 1940, las cuales hacia marzo 1973 formaron la base del hoy Jardín Botánico Charles H. Lankester de la Universidad de Costa Rica, llegado a convertirse en una de las instituciones botánicas más activas e importantes del Neotrópico.
En nuestro viaje de hoy, nuestra máquina del tiempo nos llevará a un viaje por la Costa Rica de inicios de siglo, donde haremos un recorrido junto a este notable naturalista, pionero en el estudio de las orquídeas mesoamericanas, pero también en otros grupos como aves e insectos.
Música del capítulo
Eddy Hoefler – Naruto Main ThemePatrik Pietschmann – Ludwig Göransson - Tenet - Main Theme (Piano Version )
The Cure – Just Like Heaven – 8 bits
Of Limbo – Happened Again
miércoles, 1 de junio de 2022
Criptozoologia – analizando sus fundamentos
Los animales han fascinado a los seres humanos desde los albores mismos de la civilización. Son amados, temidos, codiciados, odiados, han acompañado en numerosa cantidad de mitos, rituales y narraciones. Durante la Edad Media, cada especie animal se creía que tenía un lugar y una función en el cosmos. Los bestiarios medievales resumían las características más relevantes de los animales, tanto reales como fantásticos. Sin embargo con la llegada de la ciencia moderna muchas de sus ideas permearon el imaginario de los zoólogos y con el tiempo se fueron perdiendo las visiones humanas y muchas criaturas que antes poblaban los bestiarios comenzaron a desaparecer de nuestro mundo para pasar a ser temas exclusivos de la literatura fantástica y la posteriormente la ciencia ficción.
Hacia finales del siglo XIX el zoólogo neerlandés Anthon Cornelis Oudemans publicaba un estudio sobre “la gran serpiente marina”, obra que intentaba establecer una explicación científica a los múltiples, variados y antiguos informes de monstruos marinos, a lo largo de la historia, Oudemans eliminaba los engaños obvios o los errores honestos y luego, a partir de docenas de avistamientos legítimos, estableció una serie de conclusiones sobre la fisiología de la serpiente marina, la distribución geográfica y otros aspectos de su biología. Este trabajo, a pesar de las críticas, se constituye años mas tarde en la semilla de una nueva disciplina, la criptozoología; la cual puede ser entendida a partir de su definición como el estudio de animales hipotéticos, los cuales que permanecen ocultos, es decir, criaturas de las cuales sólo se conocen indicios y cuya existencia aún no habría sido incorporada plenamente al conocimiento científico.
A este tipo de criaturas se les suele llamar críptidos, y en la mayoría de los casos son caracterizadas como seres que forman parte exclusiva del conocimiento popular. Dicho de otro modo, los críptidos, por definición, no han sido aceptados por la comunidad científica como entidades materiales y sólo sobreviven al margen de leyendas, ideas de origen mitológico o anécdotas. Se podría decir que el estatus ontológico de esos animales es el propio de aquello que estudian las ciencias sociales y las humanidades, en tanto que la mayoría a la fecha y para la ciencia se constituyen en invenciones del ser humano plasmadas en cuentos, pinturas, piezas de música, e historias fantásticas.
A lo largo de la historia, el ser humano ha tratado de recrear situaciones y objetos que intentan demostrar la existencia de seres “ocultos”. Esto se corresponde con esa necesidad humana de explorar nuevas emociones y canalizar energías en el canal de lo fantástico, que muchas veces, aun careciendo de evidencias acerca sólidas hace creer ciegamente en una variedad de fenómenos y entes sin indagar si las fuentes que los describen son o no confiables.
Antes del siglo XVIII, la frontera entre lo posible y lo imposible pasaba por un lugar diferente al actual. La gente convivía sin conflictos con los monstruos del imaginario. El catálogo zoológico no sólo era laxo, sino también indefinido; abierto a recibir fantasías de todo calibre; hombres salvajes de los bosques, licántropos, vampiros, dragones, incluso brujas y fantasmas, y ninguno era objeto de cuestionamientos. Estos seres estaban entre nosotros y componían una parte de la realidad. Oculta, sí, pero tan cierta como los inmensos bosques que poblaban la Europa de aquellos días previos al Iluminismo y la modernidad derivada. Este pensamiento aun vive en nuestra mente ya que nos acompaña desde que somos, y le toca a la ciencia moderna enseñarnos de donde provienen estas ideas.
De hecho la existencia de enormes y desconocidos animales en los umbrales del siglo XXI podría parecemos ridícula, sin embargo, en la actualidad reciente un grupo importante de animales ha sido recientemente descubierto, entre ellos: una Tortuga mata mata en el Amazonas en 2020, un par de especies de tiburón sierra en las profundidades del Océano Índico Occidental, el orangután de Tapanuli al sur de Sumatra y el Mono titi Zogue Zogue en la Amazonía en 2017, la rata gigante Vangunu en las Islas Salomón en 2015. Ahora bien, justifican estos descubrimientos relativamente recientes la existencia de la criptozoología. Los criptozoólogos nunca han descubierto un solo «críptido» ni hallado pruebas científicamente convincentes de su existencia. Los zoólogos, en cambio, encuentran cada año cientos de especies nuevas. Hoy nuestro viaje nos permitirá entender las bases que fundamentan la existencia de esta disciplina
Hoy nuestra viaje nos lleva a un recorrido por la disciplina de la criptozoología, analizando de manera objetiva sus fundamentos y las ideas aportadas por algunos de sus máximos exponentes, haciendo finalmente una evaluación de algunos hechos que fundamentan la existencia de críptidos desde el punto de vista de la Biología moderna
Música del capítulo
Hans Zimmer - Chevaliers de Sangreal - The Davinci Code main theme.
Hans Zimmer - The Rock - The Rock main Theme
Depeche Mode - "Policy of Truth" 8-Bit Cover by BONESOLVENT
Depeche Mode – Enjoy the silence
jueves, 12 de mayo de 2022
Biografia del Atomo parte 2 – cimentando el concepto atomico
Hacia finales del siglo XIX, Joseph Thomson demostró que los electrones eran parte de la estructura atómica que había sido enunciada por John Dalton casi un siglo antes. Los átomos se podían identificar por un número de electrones característico y propio de cada elemento, y debido a la neutralidad de los átomos, a partir de estos datos se dedujo que un átomo neutro contiene una cantidad igual de cargas negativas. Es así que Thomson en 1904 propuso un modelo donde los electrones estaban colocados dentro de una distribución homogénea de carga positiva que ocupaba todo el volumen atómico.
Posteriormente en el año 1911, a partir de una serie experimentos de dispersión de partículas alfa, el físico neozelandés Ernest Rutherford probó que el modelo de Thomson era inadecuado y dedujo que la carga positiva constituyente de cada átomo debía estar localizada en una pequeña región colocada hacia el centro del átomo y que los electrones giraban a su alrededor gobernados por las leyes de la física clásica. Sin embargo este modelo era insuficiente para explicar algunos hechos experimentales, por lo cual en el año 1913, el físico danés Niels Bohr, exdiscípulo de Rutherford, enuncia su teoría atómica cuantizada, en la cual introducía al modelo del átomo postulados de naturaleza cuántica, introducidos pocos años antes por Max Planck y Albert Einstein. A partir de este modelo Bohr lograba explicar resultados experimentales como la estabilidad atómica, la emisión y/o absorción de radiación en forma cuantificada.
A pesar de que el modelo atómico de Bohr permitía describir con precisión el comportamiento del átomo de hidrógeno, sin embargo, en los espectros de átomos de otros elementos no se reflejaba tal coherencia, y por el contrario se observaba que los electrones de un mismo nivel energético podían tener diferente energía, lo que evidenciaba un posible error en el modelo cuántico de Bohr. Da esta manera un expupilo de Bohr, de origen alemán llamado Arnold Sommerfeld lo revisó, y propuso un nuevo modelo, el cual incluía la existencia de que para un mismo nivel energético existían distintos subniveles, es decir, magnitudes de energía ligeramente distintas.
Hoy el modelo atómico se desarrolla como una variante de esta propuesta y se interpreta con una gran complejidad matemática y estadística, este modelo fue desarrollado por el físico austriaco Erwin Schrödinger y su colega el físico alemán Werner Heisenberg, este modelo está basado e el principio de incertidumbre. En este modelo atómico cuántico los electrones no estaban en órbitas estables sino en orbitales definidos por una probabilidad estadística. La importancia de esta teoría sobre la estructura del átomo para muchos resulta en la teoría más importante en la historia de la ciencia, esto por la gran cantidad de aplicaciones en diversos campos que se han derivado de ella.
Posterior a la dispersión de las ideas de Thomson, sobre el modelo del átomo los científicos comenzaron a comprender que los mismos estaban compuestos por sub unidades. Con el paso del tiempo, esas pequeñas unidades subatómicas fueron denominadas y estudiadas. Del mismo modo, Thomson ayudó a la comprensión de la interacción que mantienen los átomos entre sí. Nace así uno de los campos más interesantes de la física moderna, la física de partículas.
Posterior a las ideas de Thomson el modelo atómico planteado por Bohr reviste una gran importancia científica, a pesar de que el mismo presentaba algunas limitaciones cuando se deseaba extender este modelo a otros átomos diferentes del hidrógeno. Sin embargo, la física de su época consiguió evolucionar de manera que las ideas de Bohr fueron ampliadas y revisada por otros grandes hombres de ciencia, entre ellos el mismo Bohr, que propuso en varias ocasiones modificaciones a si modelo inicial. Para el año 1925 Werner Heisenberg, y en 1926 Erwin Schrödinger y Paul Dirac, formularon una serie de ideas que son la base de la mecánica cuántica, la cual comprende las teorías cuánticas precedentes y suministra las herramientas teóricas para la Física de la materia condensada. Todo esto permitió desarrollar a su vez un modelo más complejo en función de explicar por fin cuál es el modelo que permite entender la verdadera naturaleza de la materia.
Hoy nuestra máquina del tiempo, nos lleva a la segunda parte de un viaje a través de la historia de la humanidad donde daremos seguimiento a la “historia” del átomo, especialmente durante el primer cuarto del siglo XX.
Música del capítulo
Krutikov Music - The Mandalorian - WESTERN VERSION - Red Dead Redemption
Queen Jamie - Otis Blackwell – Great balls of fire 8 bit
Otis Blackwell - Fever